Vivos — 13 Abril, 2012 at 0:00

Qüasar, o el duro camino de la inteligencia

Se presentaba en La [2] de Apolo, Barcelona, el disco Eclipse Parcial de Lunas (Rock de Kasba, 2012).Llegué puntual a las puertas del Apolo. Una cola de unos 70 metros hacia vislumbrar un relativo éxito de taquilla. Ocupé mi sitio al final, pensando en qué nos depararía la noche granadina. Íbamos avanzando de manera lenta pero sin pausa. Llego delante del segurata de la puerta y, orgulloso, le muestro mi entrada digital. Me mira en plan paternalista, y sonriente me comenta que la entrada es de la otra sala. Le digo que no he visto otra cola…“Aquí  al lado, señor…”. Entro, muestro de nuevo mi entrada, y casi sin comprobarla me dicen que ya puedo pasar. Una sala oscura y desolada—sólo 10 entradas vendidas—, me provoca un bajón terrible. El mismo que en 1983 tuve en la activa sala Las Rías, coincidiendo con la presentación de T.N.T. en Barcelona y de su flamante, espléndido y nunca bien valorado Manifiesto Guernica. Sin duda uno de los álbumes capitales del rock —iba a escribir punk— de nuestro país. Se pagaban 90 nueces por el ejemplar original, hasta su reciente reedición en Munster Records.

 

 

Me tomo una cerveza casi de un sorbo, el tiempo justo para que suene la «Seguiriya de Hierro I», a modo de introducción. Una seguiriya que me transporta a la intro de los Rolling Stones en su gira del 89 con su Continental Drift, aquísustituyendo el estallido final por la potencia y precisión de las guitarras de Jesús Arias y César Rodríguez, del bajo de Ángel Doblas y la batería de Antonio Cervera. Una máquina brutal de hacer rock. Cuatro compases… y salta al escenario Guillermo Crovetto vomitando los versos de «Agonía, Agonía», «Electric Miles»y «Deberías Tener Cuidado» y… ooohhh sorpresa… los acordes de «1984 (Euroshima)» nos devuelven al 83. Han pasado 30 años y el tema sigue sin tener desperdicio. La frescura del original nos llega reforzada por la experiencia, la potencia sonora y la buena adaptación al grupo de Guillermo. «Dos Lunas», «Trastorno Mental». «El Jardín Extranjero», tema incluido en los dos álbumes, una composición deliciosa por su sensibilidad, que bien podría haber estado compuesta por el mismísimo Syd Barrett. «Vivir a Medias», «Mare Tranquilitatis», «Eclipse», «Situación Límite»…

Todavía con mi mente dislocada al acaparar tal dosis de energía, les oigo hablar de Ana Curra y de su impagable colaboración en los conciertos de Madrid, justo un día antes… Uuuaaahhhh, explotan los acordes de «Unidos» como homenaje a Parálisis Permanente: ¡de miedo! Y seguimos: «Europa, Europa», un potente tema compuesto por Antonio Arias de Lagartija Nick. «Exxon Valdez», «Seguiriya de Hierro II», y«En un Sueño Viniste», tema compuesto porEnrique Morente en 1992, que sirvió de obligado homenaje al maestro, y que con permiso de Los Evangelistas, considero la mejor versión que nunca se ha hecho del tema. Una de las mejores canciones de amor de toda la historia. Un tema al que Quäsar ha dado un tratamiento más erótico, más «Paint It Black».

Se despiden, aplausos insistentes aunque poco sonoros. Faltan manos palmeando, claro.Vuelven a salir. «Gilmore 77» y «Cucarachas» de T.N.T. ponen colofón a un concierto impecable, quizás prematuro, quizás con poca promoción… pero lo disfrutamos los pocos que estábamos en la sala inundados por la energía transmitida por el grupo.Tendréis una nueva oportunidad, seguro; mientras tanto no dejéis de localizar Eclipse Parcial de Lunas.

Micky Rock

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