Artículos — 2 Marzo, 2012 at 0:00

Cambiando los mariachis por tablas de surf

¿Qué tienen que ver las rancheras, las máscaras de colores, los suplementos vitamínicos y las tablas de surf? Lo adivinaste. El secreto está en México. Máscaras de luchadores, guitarras twang y fervor por los Beach Boys, Dick Dale o los Barracudas unen a bandas como Sr. Bikini o Lost Acapulco. Un movimiento, el de la música surf en México, tremendamente arraigado y que suele quedar fuera del llamado rock fronterizo por no reunir elementos como el acordeón o el tololoche pero que, por esencia y naturaleza, quizá merecería un lugar más reconocido dentro de esa definición.

 

No entraremos en los orígenes de la música surf, aunque es necesario recordar que es en la costa de California, a finales de los 50, donde el sonido de las olas da forma a un estilo con empaque propio. A pesar de que el salto a la frontera de México se produce a mediados de los años 60, los cambios juveniles del final de la década dejarán en agua de borrajas ese intento de algunos pequeños grupos de arraigar un nuevo estilo en la tierra de las rancheras. Los Weelers o Javier Batiz & His Famous Finks son algunas de esas bandas, pero su éxito no irá más allá de un par de canciones de moda en las emisoras nacionales.

Tendremos que desplazarnos hasta 1994 para encontrar el resurgir y asentamiento definitivo de la música surf en México. Y la culpa será, ni más ni menos, que de Quentin Tarantino. Cuando los mexicanos escuchan «Misirlou» de Dick Dale, en la banda sonora de Pulp Fiction, enloquecen y apuestan de lleno por ese estilo de guitarras cargadas de reverb y temas instrumentales. El primer gran grupo de “la movida” serán Los Ezquisitos integrados por Nacho Desorden, Güilli Damage, Álex y Brisa. Los dos primeros, un par de años después, pasarán a formar una de las bandas míticas del movimiento, Lost Acapulco. Influidos por las películas de El Santo y Blue Demon, y por el surfista mexicano más conocido, Ángel Salinas, que usaba una máscara de luchador para surfear, este elemento se convertirá en uno de los signos definitorios del género en el país centroamericano. Big máscara, guitarrista y líder del grupo Sr. Bikini explica que: “usamos máscaras con la idea de emular toda una época donde la cultura popular se nutría con héroes nacidos del surrealismo“. En cambio, Lost Acapulco aseguran que todo se inició cuando ellos usaron ese tipo de máscaras para tapar sus caras al tener que dar un concierto en un local dedicado al sexo en vivo para no ser reconocidos. Como todas las leyendas las brumas rodean la historia.

Curiosamente, la música surf convertirá así a México en su principal exponente, después de la pérdida de importancia producida a finales de los 60 en los EEUU. La música surf sobrevive a todo en México, por su alejamiento de la política, y eso facilita su renacimiento en la década de los 90. Los Straitjackets, Los Magníficos o Sr. Bikini se convertirán junto a los nombrados Lost Acapulco en los máximos exponentes de la música popular en México (rancheras aparte) y páginas como http://surfmexicomusic.blogspot.com/ en líderes de visitas por lo que respecta a páginas musicales en el país. Curioso, pero cierto.

Eduardo Izquierdo

 

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