Discomático — 9 enero, 2012 at 0:00

Gurf Morlix – Blaze Foley’s 113th Wet Dream

Esperando inútilmente su distribución en nuestro país acabo haciéndome, vía Internet, con uno de esos discos destinados a ocupar mi corazón durante mucho tiempo. Anclado ya entre mis favoritos, no sólo del año, sino de siempre, Gurf Morlix homenajea a su desaparecido amigo Blaze Foley cantando sus grandes canciones. No todas, claro. Porque Foley era un excelente compositor y sería difícil escoger un “grandes éxitos”, pero sí las más conocidas. Si es que Foley tuvo alguna vez una canción conocida («If I Could Only Cry» vía Merle Haggard aparte). Morlix definió en vida a su amigo del alma como el campeón de los oprimidos y el eterno buscador de la verdad.

 

Eso era Blaze, y eso transmiten todas y cada una de las versiones que Morlix recoge en este fantástico disco. Asesinado en defensa de sus principios, por defender a un semi desconocido compañero de borracheras, Foley era un genio de esos que aparecen con cuentagotas, pero nadie pareció darse cuenta. Morlix sí. Y Lucinda Williams, que le dedicó «Drunken Angel». Ahora Gurf rinde cuentas con el hermano caído. Las versiones de «Clay Pigeons» o «If I Could Only Cry» son prácticamente insuperables , y transmiten la sensación de que Morlix es el mejor heredero del legado de su amigo. Háganse un favor y busquen este disco. Ponerle nota sería casi un insulto.

 

Eduardo Izquierdo

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