Encuentros — 17 Octubre, 2011 at 0:00

Eilen Jewell, La Reina del Kalimotxo

No hagan caso a su apariencia. Tras esa frágil figura y esa timidez se esconde una mujer que tiene las cosas muy claras. Tanto como cuando se colgó la guitarra mientras estaba en la universidad para tocar por las calles de Santa Fe. Años después, y ya con seis discos a sus espaldas, es una de las cantantes y compositoras más solicitadas. Sus canciones, entre el folk, el country y el jazz, han cautivado a público de diverso pelaje y condición.

Su voz enamora y su último disco, Queen Of The Minor Key (Signature Records, 2011), la ha confirmado como una de las estrellas de la música de raíces actual. Eilen al habla poco antes de pisar de nuevo nuestros escenarios.

Parece que corre, entre prensa especializada y fans, la opinión de que la música de raíces está empezando a quedarse estancada. ¿Cuál es tú opinión sobre ello como intérprete?

Para serte honesta debo decir que no he notado nada de lo que dices. Es más, me parece que la música de raíces está ganando impulso. Cada año el género gana nuevos fans y reconocimiento pese a que la economía parece hundirse. Así que soy bastante optimista al respecto.

Yo también soy de los que piensa que el género atraviesa un momento estupendo. Estuve en tus dos conciertos en Barcelona. Y hubo mucha diferencia entre ambos para mí. En el segundo parecías más segura de ti misma en el escenario. Con más presencia y actitud. ¿Qué cambió en ese tiempo?

Bueno, dependiendo de la noche estoy más habladora o menos. Eso puede confundirse con la confianza. Siempre he sido tímida, eso no va a cambiar, pero cada concierto es diferente dependiendo de mi estado de ánimo o de cómo me exprese para intentar ocultar esa dichosa timidez.

Supongo que tocar y tocar es la mejor escuela para un músico. El otro día hablaba de ti con un amigo, está subscrito a tu newsletter, y se mostraba sorprendido de lo mucho que girabas. ¿Cuándo descansas?

Así es. Casi siempre estamos de gira. Tenemos como período de descanso diciembre y las fechas navideñas. El resto del año lo pasamos en la carretera.

Hablemos del nuevo disco. ¿Qué nos quieres decir con el título reina de la clave menor?

El título viene de un apodo que me puso un músico amigo mío. Tocábamos juntos y él me presentó como la reina de la tonalidad menor. Al principio me daba vergüenza ya que se refería a que muchas de mis canciones están escritas en tonos menores. Pero al final no me importó. Me encanta la tonalidad menor. De alguna manera, para mí oído, suena mejor que la clave mayor, más misteriosa y, al mismo tiempo, más terrenal.

Empieza y acaba con dos temas instrumentales. El último lleva por título «Kalimotxo». La popular bebida hecha de vino y Coca cola ¿Te gusta? ¿La descubriste en España? Creo que en Idaho hay bastante influencia vasca debido a una colonia de emigrantes.

Boise, Idaho, donde nací, tiene una fuerte comunidad vasca. Uno de mis bares favoritos se llama Gernika. Es el único local en EEUU en que puedes pedir un kalimotxo y no recibir por respuesta una mirada en blanco. Cuando empezamos a girar les presente la bebida a los chicos de la banda y les encantó. Así que decidimos hacer una canción surf en su honor. Algo que recreara la lúdica embriaguez del combinado.

Pasaste algún tiempo en Andalucía. ¿Qué te gusta de España? Y no me digas el sol y la paella….

Solo estuve en Granada unas semanas. Viví con una familia de allí. Me hubiera gustado quedarme más tiempo pero era un programa de estudios. No sabría que decirte sobre lo que me gusta de España, pero si sé lo que no me gusta (risas)… Me encanta vuestro idioma, es muy hermoso y me siento mal ya que lo despedazo cada vez que voy e intento hablarlo.

Por cierto, «Kalimotxo» me recuerda al popular «Tequila» de The Champs…

Si, es totalmente intencionado el parecido. Es nuestra respuesta a «Tequila». El kalimotxo es como la mascota de la banda.

El otro es «Radio City». ¿Un homenaje a la tienda madrileña de discos que te trajo a España por primera vez?

¡Por supuesto! No sé si hubiera llegado a España alguna vez de no ser por ellos. Y no conocería a Zoe Muth ya que ellos me la recomendaron. Les debo mucho.

Veo a Queen of The Minor Key como el sucesor natural de Sea Of Tears. Como si el tributo a Loretta Lynn no hubiera existido.

El tributo a Loretta fue un divertimento paralelo. Mi forma de componer es muy diferente a la de ella por tanto es lógico volver a mi manera de hacer las cosas. Pero ese tributo, Butcher Holler (Signature Records, 2010), es muy relevante para mí. Canto por lo menos dos canciones de Loreta en cada concierto, ella es una de mis mayores inspiraciones.

Sigues alternando country, jazz, algo de pop, swing y rockabilly. ¿Te sientes cómoda así? ¿No preferirías centrarte más en alguno de esos estilos?

No quiero centrarme en un solo estilo. No es necesario hacerlo. Si escribo una canción con aires jazz no voy a tirarla a la basura ya que soy una cantante de country, de folk, o lo que sea que la gente me llame. Me encantan muchos tipos diferentes de música así que no voy a limitarme a una sola. Hay dos clases de música, la buena y la mala, independientemente del estilo que sea. Y yo intento estar en el lado de los buenos.

Me ha parecido percibir aires fronterizos en «Long Road», donde cantas junto a Big Sandy. ¿Te interesa la música fronteriza? El tex mex, las rancheras, los corridos….

Claro, a los chicos de la banda y a mí nos encanta la música fronteriza. Cuando estamos por Nuevo México y Arizona siempre la buscamos en la radio. Es por esas tierras cuando suena especialmente bien como podrás imaginar.

Se citan muchos nombres para definir tú música. Lucinda Williams, Gillian Welch, Neko Case, las grandes damas del country….

Tengo un montón de héroes musicales. Hank Williams, Lucinda, Dylan, Billie Holiday, Wanda Jackson y, obviamente, Loretta Lynn. Ahora estoy escuchando mucho a, como te decía antes, Zoe Muth, a Big Sandy, un grupo de chicas que se llaman The Cookies y el último álbum de Fred Eaglesmith Cha Cha Cha.

¿Tendremos más discos de The Sacred Shakers? ¡Me encantó ese disco!

Creo que retomaremos ese proyecto algún día. Esperemos que sea pronto.

¿Has sentido en algún momento que tú carrera estaba condicionada por ser mujer?

Me siento indignada cada vez que una mujer utiliza su piel desnuda para vender su música. Siempre se nos dijo, de tantas maneras diferentes y sibilinas, que eso puede ayudarnos a triunfar. La música de un hombre puede valerse por sí misma. Puede cantar una gran canción y será venerado sin problemas, pero una mujer tiene que mirar de hacerlo muy bien o no será tan valorada. Eso es un hecho. ¿Que está cambiando? Probablemente, pero todavía es así en muchas ocasiones.

¿Qué nuevos proyectos tienes en mente? ¿Nos puedes adelantar algo?

Pues ya que te gustan tanto… ¿Qué te parece un nuevo álbum de Sacred Shakers para el próximo año? (risas)

Pues que quieres que te diga Eilen. A nadie le amarga un dulce. Desde luego.

MANEL CELEIRO

 

EILEN JEWELL

 19 octubre Bilbo, Antzokia

20 octubre Donosti, Gazteszena

21 octubre Cangas, Salason

22 octubre Gijón, The Monkey Club

23 octubre Madrid, El Sol

 

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