Artículos — 26 Octubre, 2011 at 0:00

Neil Young Archives Performance Series (Parte 5)

MES NEIL YOUNG

Con esta denominación Neil Young publica, irregularmente y cronológicamente desordenados, antiguos conciertos inéditos que duermen en el sótano de Broken Arrow, su rancho en California. El primero de la serie que apareció fue el tremendo Live At The Fillmore East (editado en noviembre-2006). El último, A Treasure (junio-2011).

 

Si nos atenemos a la numeración asignada, los próximos años tendremos un lento goteo que irá recorriendo más de cuarenta años de trayectoria profesional. Hasta la fecha los discos publicados han sido:

 

– VOLUME 00: Sugar Mountain-Live At Canterbury House 1968

– VOLUME 01: Live At The Riverboat 1969

– VOLUME 02: Live At The Fillmore East

– VOLUME 03: Live At Massey Hall 1971

– VOLUME 09: A Treasure

– VOLUME 12: Dreamin’ Man Live ’92

 

Hay que aclarar que el volumen 01, Live At The Riverboat, no se ha publicado independientemente, como los demás, si no que es parte de la caja The Archives Vol. 1: 1963-1972. Estos voluminosos cofres de precio astronómico pertenecen a otra colección denominada Box Set que no hay que confundirla con estas Neil Young Archives Performance Series. Salvo el mencionado, todas las demás referencias fueron reseñadas puntualmente en Ruta 66. Fueron Ignacio Julià, Manuel Beteta, Jordi Sánchez Sánchez-Crespo y Julio Valdeón Blanco los encargados de traspasar a texto la sensación de desempolvar y escuchar semejantes tesoros.

LIVE AT THE FILLMORE EAST

(Publicado en Ruta 66, nº 234, enero-2007)

«Everybody Knows This Is Nowhere», «Winterlong», «Down By The River», «Wonderin’», «Come On Baby Let’s Go Downtown» y «Cowgirl In The Sand» conforman el repertorio. Interpretadas junto a los Crazy Horse originales, con Danny Whitten a la guitarra y Jack Nitzsche al piano eléctrico. Grabadas por Paul Rothchild en el Fillmore de Nueva York el 6 y 7 de marzo de 1970. ¿Será necesaria alguna información más? No lo creo, pero ahí va: primera entrega de la postergada serie de grabaciones archivadas que Neil Young viene anunciando desde los años 80, Live At The Fillmore East llega al formato CD+DVD-audio en inmejorable presentación sónica (recordemos que la inferior calidad del sonido digital fue lo que animó a Young a cancelar las “Archives Performances Series” hasta que los CDs tuvieran el cuerpo y la calidez del vinilo), captando a una banda histórica en su irrepetible esplendor, pues Whitten moriría en 1972 y Nitzsche volvió a sus tareas de arreglista y productor tras la gira. En comparación con posteriores directos junto a Caballo Loco —Live Rust (1979), Weld (1991)— aquí la banda suena fresca y natural, sin apretar a fondo en volumen o distorsión, dejando que los largos duelos Young-Whitten respiren y aleteen cuando años más tarde resoplarían incólumes y rugirían cual reactor al despegue. ‘’A la orilla del río, le pegué un tiro a mi chica’’, ¡cómo si lo viera! Es Neil Young en sus inicios, no hay más que añadir. IGNACIO JULIÀ

LIVE AT MASSEY HALL

(Publicado en Ruta 66, nº 238, mayo-2007)

Quienes atesoran el anterior capítulo de la serie Neil Young Archives Performance Series, el electrizante Live At The Fillmore East documentando a los originales Crazy Horse, tienen en esta nueva entrega el perfecto reverso. A solas con acústica y piano, un joven Young personifica al cantautor a punto de alcanzar el número uno en listas con su álbum Harvest. De hecho, el productor del mismo, David Briggs, apostó por archivarlo y publicar en su lugar este directo de una pureza y frescura hoy inimaginables. De regreso a su país, el canadiense emigrado a California logra una atmósfera de reverencial complicidad con el público de Toronto que, el 19 de enero de 1971, abarrotó el Massey Hall. Resuenan en fidedigno registro grandes éxitos («Old Man», «Helplees», «Heart Of Gold», «Ohio»), criaturas eléctricas despojadas de su carrocería original (tremendas reducciones acústicas de «Cowgirl In The Sand» y «Down By The River») y composiciones extraviadas entre los pliegos de su hoy pantagruélica discografía (favoritas personales del calibre de «Journey Thru The Past», «Don’t Let It Bring You Down», «Bad Fog Of Loneliness» o «See The Sky About To Rain»). Se adjunta DVD con la actuación completa en imágenes, aunque la mitad de temas carezcan de metraje del artista, lo que se soluciona con cansinas filmaciones alusivas. Entre los extras, las letras de los diecisiete temas del repertorio. Histórico es poco. IGNACIO JULIÀ

SUGAR MOUNTAIN: LIVE AT CANTERBURY HOUSE

(Publicado en Ruta 66, nº 256, enero-2009)

Tercera entrega de las Neil Young Archives Performance Series, numerada como Vol. 0 para ser consecuente en fecha con las dos anteriores. Bolo acústico grabado en Ann Arbor en noviembre de 1968 tras abandonar Buffalo Springfield, una prueba de fuego para comprobar su capacidad de convocatoria como artista en solitario con tan sólo 23 años y demostrarse que es un músico resolutivo también sin banda de acompañamiento. El resultado es un concierto mágico, con un Young locuaz entre temas repasando clásicos de la etapa Springfield y presentando canciones que luego darían forma a Neil Young, su primer álbum. Es la punta del iceberg antes de entrar en tromba en su periodo más creativo, forjar la leyenda y ser declarado icono en la cultura musical mundial. ‘’Somos lo que sentimos’’, dice al abrir «On The Way Home», es quizás la mejor reflexión de quién sabe capturar las desdichas de los oyentes y devolvérselos cálidamente cubiertos de esperanza, por colorear los anhelos de una juventud en aquel trágico año y por incendiar el alma con dulces proyectos. La perfecta tarjeta de visita. Escribió D.H. Lawrence que, antes de que los profetas ladraran, cantó el ruiseñor y, mucho después de que los dioses y los profetas caigan en el olvido, cantarán los ruiseñores. Cuatro décadas después emociona y sobrecoge esa desnudez demostrando la afirmación de Lawrence. Cuando los próximos años repasemos su magna obra, Young nos seguirá cantando esté o no físicamente con nosotros. MANUEL BETETA

DREAMIN’ MAN LIVE

(Publicado en Ruta 66, nº 269, marzo-2010

¿Es posible que un disco en directo casi supere su homólogo en estudio? La respuesta es sí. ¿Y quién es capaz de algo así? Por supuesto, Neil Young. El canadiense hace años que nos brinda suculentas entregas de sus archivos ocultos. Ahora el turno es para este directo de cuando en 1992 se publicara Harvest Moon. El canadiense se presenta totalmente “desnudo” interpretando en clave acústica e íntima todos los temas de aquél excepcional trabajo. Aquí no hay más músicos, no hay arreglos ni producciones, hay arte en mayúsculas, es él contra todos y contra uno. Una acústica, un piano, una armónica y su frágil voz, nada más. Con todo ello Neil te desgarra el alma canción a canción, desde la estratosférica «Such A Woman» pasando por la magnífica «Hank To Hendrix». Parece increíble que, tras deleitarme una y otra vez con su escucha, para nada eche en falta el pedal steel de Ben Keith o las voces de Linda Rondstadt o James Taylor que nos susurraban en su versión de estudio. Aquí la audiencia escucha respetuosamente (no como en su irregular Unplugged) y ello hace que la grabación se torne cálida, pareces estar dentro del teatro y oler la madera mientras las notas rebotan en ella. En cierta medida siempre se me habían atragantado los directos acústicos, pero ya lo he superado gracias a este delicioso bocado. A sus pies una vez más. ¿Próxima entrega? JORDI SÁNCHEZ SÁNCHEZ

 A TREASURE

(Publicado en Ruta 66, nº 285, septiembre-2011)

En 1984 Neil Young atravesaba uno de sus periodos turbulentos. Diversas desgracias familiares, un cambio de discográfica, unos discos incomprensibles, una voluntad transgresora y unas declaraciones explosivas, apoyando a, ejem, Reagan, casi finiquitan su crédito. En la cocina, una obra de puro country, Old Ways, que el multimillonario David Geffen, presidente de la discográfica donde ahora grababa, consideró insultante. Tanto que lo demandó por tres millones de dólares, convencido de que le estaba entregando a mala hostia “discos inusuales y poco comerciales”. La respuesta del artista: ‘’O deja de tocarme los cojones o sólo sacaré discos country y con el tiempo dejarán de ser raros porque será mi estilo. Si sigue así me convertiré en el puto George Jones’’. Mientras los abogados litigaban Young formó los International Harvesters (fuera sombreros: Rufus Thibodeaux, Spooner Oldham, Hargus “Pig” Robbins, Ben Keith, Tim Drummond, Joe Allen, Anthony Crawford y Karl Himmel) y salió de gira. A Treasure, resumen de aquellas actuaciones, es la enésima demostración de que siempre fue hijo de Hank Williams y primo hermano de los Flying Burrito Brothers. Poco después, (junto a los Harvesters, regrababa Old Ways. El cómo un grupo que en directo golpeaba exuberante pudo sonar tan desvaído en el estudio queda en el limbo. Como fuere, A Treasure presenta rutilantes nuevos arreglos en canciones ya conocidas y cinco soberbias inéditas, incluyendo la desatada «Grey Riders». Virtuosismo y furia. JULIO VALDEÓN BLANCO

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: