Encuentros — 25 Febrero, 2011 at 0:00

Rosendo, sigue siendo el ganador

Pieza clave en la historia de la música de este país. Ha presenciado el parto e incineración artística de muchos músicos, algunos incluso de los que le miraban por el retrovisor. Su tortuguesca manera de trabajar, y su peculiaridad, le han dejado por encima del bien y del mal del mercado musical. El nuevo álbum nos vuelve a mostrar buena salud compositiva, sin necesidad de recurrir a concesiones, amén de un capítulo más en un legado envidiable.

Para un hombre de costumbres como tú, resulta extraño que te hayas saltado la media de un disco cada dos años. Básicamente provocado por la gira Otra Noche Sin Dormir junto a Barricada, Aurora Beltrán y su posterior edición en formato físico. Este retraso, ¿Te ha generado algún tipo de overbooking a nivel de composiciones?”

Cuando me informaron de que el disco se iba a retrasar, por la edición del DVD de la gira; me vino muy bien, pensé: mucho más tiempo para componer. Mentira, porque al final me acaba cogiendo el toro como siempre y termino sufriendo para parir todos los temas.

La gira tuvo que ser una experiencia muy gratificante: por lo menos eso es lo que se apreciaba desde la platea…

Con Barricada y Aurora hay una relación muy familiar. Por un motivo u otro llevábamos tiempo sin coincidir: Barricada vino a tocar a Madrid con motivo de su treinta aniversario, me invitaron a tocar una canción y cuando salí la gente se volvió loca. Al acabar el concierto, lo vimos claro, teníamos que montar algo, porque a la basca le ponía. Y fue todo un gustazo poder realizar el tour. Lástima que solo hicimos trece conciertos, en vez de treinta, para que la gira hubiese sido rentable en todos los aspectos”

Bueno, no corren buenos tiempos para nadie…

Suelo tener una media de treinta conciertos anuales, este año solo hemos cerrado diecisiete, espero, al menos, poder cubrir los mínimos…

Sigues manteniendo el mismo patrón de grabación. Trabajar en estudios Du Manoir.

Tengo el mismo equipo desde hace muchos años. La cosa funciona. La formación suena fenomenal en directo. El trío creo que sigue siendo el formato ideal y aunque muchas veces me pongo a pensar que la gente se acabará cansando de ver a los tres tipos de siempre, yo insistiré hasta el final”

¿Y cuando te vas a volver loco para volver a meter teclados, experimentar con vientos o meter una segunda guitarra?

(Risas) Que va. Fatal. Me gustan las opciones, pero no lo veo dentro de mis canciones. No lo acabaría de asimilar. Algunas veces pienso que lo de la segunda guitarra sería una buena idea. Pero tengo una edad muy mala y me acomodaría fácilmente. Acabaría colgando la guitarra y dedicándome a las voces. Por eso, el mantener el formato trío me hace apretar los dientes, currar muchísimo, porque cualquier fallo, canta demasiado. Hace poco, pensando en este tema, llegue a la conclusión que la mayoría de las bandas que me han influenciado, han sido tríos: Cream, Rory Gallagher en la mayoría de los casos, The Police que fueron rompedores cuando salieron o los mejores momentos de Jimi Hendrix…

A Veces Cuesta Llegar al Estribillo. Detecto a un Rosendo que está haciendo una revisión de todo lo andado, que es consciente de lo duro que ha sido llegar a donde está, pero que en eso consiste la historia de Rosendo Mercado.

Estoy de acuerdo. Por primera vez en mi carrera me siento relajado. Vivo de lo que hago. He recibido reconocimientos en ámbitos que nunca me hubiese imaginado, pero no veas lo que ha costado… ese es el estribillo de mi carrera.

También es indudable que estamos ante tu álbum más crudo de los últimos años. Un disco rocoso, que hay que pulir con varias escuchas, para apreciar el potencial.

El disco es para escucharlo tres o cuatro veces seguidas, repasando las letras, incluso a mí me costó digerirlo a la primera escucha. Es crudo en sonido y en desarrollo. Lo que hablábamos antes del formato trío. Aquí está más patente que nunca. Todo muy básico. Incluso la carpeta está inspirada en las antiguas enciclopedias para niños.

Déjame que destaque el tema de las voces…

De unos años para aquí yo también me estoy dando cuenta que he ganado mucha confianza con el tema de las voces. Los años también me han habrán hecho bajar algún tono, pero sobretodo ha sido un gran trabajo de Eugenio Muñoz que siempre me ha ayudado en cada disco e incluso me ha enseñado como coño se saca la voz de aquí… (señalando su estómago)

Me ha sorprendido que este trabajo tenga una edición tan lujosa y otra en vinilo. ¿Has tenido que ver algo?.

Ha sido una idea de la compañía, lo del libreto en forma de libro, es algo que hay que hacer para poder ofrecer algo más y hacerlo más atractivo. Lo del vinilo si que no me lo esperaba… además es vinilo del bueno, de los que pesan, que en los últimos años antes de que llegase el CD, los vinilos parecían papel de fumar.

¿Consumes vinilos?

-No. Que va…

Rectifico. ¿Consumes música?

Últimamente muy poco. Es algo que me fastidia, porque siempre me ha gustado estar constantemente escuchando música, y preocupándome de lo que se estaba editando. Pero llevo un tiempo que no me sorprende nada de lo que llego a escuchar. Cierto es, que si no estás muy encima del asunto, difícilmente te puedes llegar a enterar. Ya que en radio y televisión, suenan los mismo temas. Me preocupa el no estar tan interesado, pero no me voy a obligar. Si se acaba, se acabó.

El álbum lo abres con « Mala Tiña» resuelta con muy mala leche y sigues con tu primer single «Tu que, Yo que», un medio tiempo vacilón de esos que se lo puedes dedicar a cualquiera que tengas a tu alrededor…

Quería abrir el disco con un tema duro con mala pipa y creo que lo he conseguido. Por otro lado, «Tu que, Yo que» es una canción que tenía muchas ganas de hacer, con ese muelle estático que marca el medio tiempo machacón y con una letra muy graciosa que se la puedes dedicar a tu pareja, a un colega o a un compañero de banda (risas).

«Amenaza Desastre», cada vez que la escucho… me pone mal cuerpo, da igual que la cantases en ruso o en etrusco, esa forma de cantar…

(Risas) Esta cantada con muy mala ostia… aunque al final se le da un toque irónico para quitarle un poco de hierro al asunto. Es un tema duro. Pero es un poco la sensación de lo que se está viviendo, que parece que se está tocando fondo y que va a pasar algo de inmediato.

Con esta composición recuperas tu escuela hard blues…

Es lo que siempre me ha gustado. Creo que no me descubro ante nadie. La guitarra siempre protagonista, bajo una base machacona y me he dejado llevar. Una vez acabado el álbum, me he dado cuenta que me faltaba algún tema “speedico”, pero tampoco estoy para mucho speed… ya soy un señor mayor. Hay cosas como que ya no te corresponden y tampoco quiero forzarme a hacer algo que no me apetece o no fluye…

Todo lo contrario que en «Contigo Mismo», en el que te lanzas en algo parecido a un free jazz…

Es una canción muy cuotidiana, la letra es muy irónica, también tiene muy mala leche, a medio tema hay un puente con un riff, que realmente no sé de qué estilo viene… igual he encontrado un puntito nuevo en mi forma de tocar, que me puede venir muy bien. Porque después de tantos años corro el riesgo de repetirme. A veces pienso si me voy a quedar sin recursos, nunca he estudiado música, no tengo técnica, siempre he tocado por instinto…

¿Cómo te han afectado tantos años en la música, te ha hecho más desconfiado o tal vez más cínico?

Un poco de todo. Sobretodo he aprendido que se ha de ser natural, hacer lo que uno cree en cada momento. No sería capaz de cantar algo que no me creo, que no siento. De hecho, cuando me llaman para colaborar con alguien, lo paso fatal, porque al no haber escrito la canción, como que no entiendo. ¿Cínico?, posiblemente. Cada vez más sarcástico. Como que ya tengo la historia muy sabida y solo me preocupa que lo que llegue a la gente sea lo que realmente quiero expresar Si les gusta, que lo compre y si no, pues nada, no puedo agradar a todo el mundo.

No te puedes quejar de seguidores, toda una muestra de fidelidad.

No puedo quejarme. Ahora vienen los hijos de la peña que venía a mis conciertos hace veinte años. Me he hecho fotos con niños, que luego han venido a mis firmas de discos hechos ya unos hombres. No sé si esto le pasa a mucha gente, pero es muy grande. Claro que me hubiese gustado hacerme rico con veintidós años, pero con la perspectiva actual, pienso que ha sido mejor, porque me ha servido para no perder la cabeza, me ha obligado a estar al pie del cañón, a no dejar la carretera y a aportar algo mejor en cada álbum. Es el mayor riesgo que le veo a la gente joven cuando tiene éxito, que se acaba perdiendo un poco y acaban haciendo disparates. Que tenga todavía carrera por delante y que no me hayan jubilado creo que es una consecuencia de no haber tenido una popularidad masiva. Evidentemente en todo este camino, sin la fidelidad de los que me siguen, hubiese sido imposible.

Me siento muy identificado con el espíritu de los textos. Yo también hay días que volvería a poner a la calle el POUM, me pondría a cavar trincheras y otras veces como que prefiero mirar hacia otro lado e intentar desinhibirme.

Es esa dicotomía que sale inconscientemente. Sigo teniendo ese ímpetu de ir “a por ellos”, de que hay que hacerse notar entre tanta basurilla, pero también hay veces que me siento cansado, pienso que me he dejado el pellejo y que los que deben apretar son los jóvenes, en esos momentos solo me apetece vivir…

Ahora es un buen momento de volver a recuperar álbumes como Para Mal o Para Bien un disco editado en la anterior crisis con cortes que hablan de ella como «Puedo Ser Más Eficaz» o «Hasta de Perfil», y otros como «Mi Tiempo» que encajaría perfectamente en el Caso Gurtel.

Pienso que incluso muchas de las canciones que escribí con Leño tendrían vigencia. Nunca me ha gustado ponerle nombre propio a los temas, cuentas cosas que sientes, creo que es un acierto, porque las canciones no pasan, en aquellos había una situación similar a la actual, tal vez no tan acentuada…

¿Crees que algún disco tuyo ha envejecido mejor que otro?

Para mí es imposible. Yo soy de los que te diría que mi mejor álbum siempre es el último. ¿Sabes una cosa?, antes cuando sacaba un nuevo trabajo, el día que se editaba me pasaba toda la noche escuchando todos mis discos cronológicamente, ahora me faltan horas para poder hacerlo… pero sigo disfrutándolos, lo cual debe ser una buena señal.

¿Por qué te cuesta tanto hacer temas lentos o acústicos? Cada vez que lo haces lo bordas…

Nunca me ha gustado la acústica. No me veo. Considero que es muy incómoda de tocar, es un armatoste. Aun así en la gira con Barricada y Aurora, siempre hacíamos algunos temas en acústico y empezó a picarme un poco el gusanillo. Para este disco posiblemente haya sido la única auto imposición. Y así ha salido «La Cera que Arde» o «Rompe las cadenas» que tiene una letra de mi hijo Rodrigo. La gente que me rodea me dice lo mismo que tú, que debo seguir componiendo temas en acústicos. Nos estamos planteando el realizar una gira por teatros llevando esta historia en acústico y dándole cabida a canciones que por un motivo u otro se han quedado fuera del repertorio habitual. Algo como hace Neil Young de vez en cuando

Neil Young, es el artista ideal para reflejarse…

-Es un tipo que me cae muy bien. Me parece todo un genio. Últimamente estoy revisando videos suyos en directo, solo con acústica y harmónica, me parecen increíbles. Neil Young son de los tipos que me animan a seguir para adelante con mi carrera.

Sabemos de tu admiración a Rory Gallagher. Sobre todo en tu época en Leño. Una vez lanzada tu carrera en solitario, ¿Siguió siendo una influencia capital?

Siempre ha sido una gran influencia. Tal vez en sus últimos años le perdí un poco la pista, había que tener en cuenta que desgraciadamente nunca fue un artista mayoritario, y en sus últimos años –que grababa en un sello pequeño- no era tan fácil hacerse que sus discos. La última vez que lo vi actuar fue en Donosti. Yo quería ser como Rory Gallagher. Ya no solo por su forma de tocar, también por su puesta en escena, su forma de componer… La primera vez que vino a España fue al Teatro Monumental de Madrid y la primera entrada que vendió posiblemente fue la mía. Si el tocaba Stratocaster, yo Stratocaster, si llevaba camisa de rayas, yo camisa de rayas. Me inspiraba esa naturalidad de salir al escenario, dar las “Buenas Noches”, conectar la guitarra y ponerse a tocar. En estos últimos años lo he vuelto a descubrir, ya que me han pasado varias grabaciones de actuaciones perdidas y volví a escucharme todos sus álbumes. Normalmente cuando viajo llevo algún disco de él.

¿Llegaste a versionarlo?

-Recuerdo haber hecho alguna a nivel de local de ensayo. Creo que fue «If I Had a Reason»…”

¿Qué me puedes decir del tributo a Leño Bajo la Corteza?

Fue una idea de Toni Urbano. Sabíamos que tarde o temprano, alguna compañía iba a hacerlo y antes de que pusieran las formaciones que les interesase, preferimos hacerlo nosotros para poder contar con las bandas que nos inspiran más confianza y al mismo tiempo poder dar una oportunidad a grupos con La Leñera, Más Madera o Maneras de Vivir, que siguen ondeando la bandera de Leño. No me pude involucrar más porque estaba en medio de la grabación de mi disco. Hicimos la presentación del álbum y nos juntamos a tocar algunos temas, fue emotivo, la gente estaba emocionadísima, llego un momento que era empalagoso (Risas), todo el mundo abrazándose, incluso gente que se les caía las lagrimillas.

¿Se volvieron a activar las ofertas de reunión’

Que va. Los que antiguamente lo ofrecían, lo tienen tan claro que ni se molestan.

Pero la historia de este país os debe una gira por todo lo alto, tanto artísticamente, como lucrativa.

Pues debería haber pasado en su momento. No entra en nuestros parámetros, Toni ni siquiera está relacionado con la música. Ni ellos, ni yo, nos habíamos negado a volver a tocar, pero debía ser en algo anecdótico y puntual. Si Leño sigue siendo tan importante para tanta gente, precisamente es porque nos separamos a tiempo y no lo hemos vuelto a resucitar. Todo lo que hecho en mi carrera ha sido con toda mi honestidad. Para mí no tendría sentido una reunión lucrativa. He hecho lo que creía en cada momento. Nunca imaginábamos que Leño iba a transcender en el tiempo como lo ha hecho. Pero a diferencia de otra gente de esa misma época nos creíamos nuestra historia. Lo que decíamos era tan natural y cercano a la gente, que ha podido saltar generaciones. Nos fuimos en el mejor momento de la banda. Así no tuvimos que acabar haciendo cosas raras, ni diluidos en nuestras propias ideas. Además llevo el triple de tiempo con mi banda actual que con Leño.

¿Ya has empezado a dar consejos a los más jóvenes?

No me gusta mucho. Una vez toque al lado de San Vicente de la Barquera y el alcalde era tío de David Bustamante, que entonces estaba empezando. Me lo presentaron y me animaron a que le diese algún consejo, creo que le dije algo en plan “Chico, este mundillo es muy duro, hay que apretar mucho, luchar por lo que crees y no es nada fácil”. A los cuatro días se lo estaba llevando calentito en Operación Triunfo. Todavía tiene que pensar que no tengo ni puñetera idea… (Risas)

 

VICENTE MERINO

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