Encuentros

 Corizonas , «este disco está muy ligado a nuestro sonido de directo para que el mensaje de las letras llegue mejor»

 

Los Coronas y Arizona Baby unieron sus destinos al formar Corizonas hace ya 15 años, una cifra que celebran con la publicación de Órdago (Subterfuge Records, 2026), su cuarto disco. Un álbum de fuerte impronta castiza, concebido desde ese cruce de caminos vital entre la nostalgia por el pasado y la resistencia que exige el presente para poder mirar al futuro con esperanza. El próximo 17 de septiembre el Canopy Madrid Castellana acogerá la presentación de este nuevo trabajo antes de su publicación el próximo 25 de septiembre. De todo ello hablamos con Javier Vielba, frontman del supergrupo.

Órdago llega cinco años después de Corizonas III (Subterfuge Records, 2021). ¿Cuando nacen las canciones que lo componen?

El proceso arrancó en 2021/2022, cuando nos pidieron una cover del ‘Tú me dejaste de querer’ de C. Tangana para un programa de televisión, El año de tu vida, y nos pareció un reto muy chulo. La canción nos gusta mucho y tiene esos tintes de Los Chunguitos, Los Chichos o Las Grecas, que siempre reivindicamos.  Cuando empezamos a poner cosas en común, decidimos que había que recuperarla; ha convivido muy bien con otras canciones que quizá tenían esos elementos quizá más habituales en nosotros, de psicodelia o rock and roll.

A nivel sonoro, se percibe una fusión mayor de vuestros sonidos habituales (lo fronterizo, surf, garage, rock). ¿Es el sonido que mejor representa a Corizonas ?

Digamos que, empezamos haciendo recetas con muchos ingredientes, que, quizás, no estaban tan integrados entre sí ; era más bien un picoteo de varias raciones. Ahora hemos conseguido conjugar todos esos elementos (hispanos, anglosajones, rockeros, urbanos…) y lograr un puchero (risas). Está muy ligado a nuestro sonido de directo para que el mensaje de las letras llegue mejor, dejando espacio para las armonías de voz y las dinámicas de los instrumentos. Hemos querido huir de ese muro de sonido, de tener todo petado de arreglos luchando por tu atención. Queremos pensar que estamos madurando y creando atmósferas más sugerentes con cierta elegancia.

¿A quién va dirigido este órdago ?

A la industria, al público y a nosotros mismos. Es el ir con todo, pero, además, con chulería, con la cabeza bien alta, al estilo de los Gabinete Caligari. Esa vacilada de decir, aquí estoy, a lo mejor estoy jugando al mus con una mano malísima, pero me lanzo el gran farol a ver qué pasa. También esa épica y estética del perdedor, del antihéroe del rock and roll, es algo que también nos inspira mucho ; esa frase de Lemmy Kilmister, de «nacido para perder, vivió para ganar».

El álbum arranca con ‘Una y otra vez’, un tema de cinco minutos que ya plantea un desafío en los tiempos de inmediatez en los que vivimos…

Sí, aunque también entono el mea culpa, como oyente ; nos hemos vuelto un poco impacientes. Nos cuesta más esperar un poco a ver cómo se desarrollan las canciones. Lo de «consumir  música» es horrible ; me gusta escucharla, disfrutarla…

La letra confiesa «siempre fuimos diplomáticos, rayando lo sentimental» o «nos llamaron visionarios y no lo supimos celebrar» ?. ¿Vivimos conteniéndonos?

Creo que somos diplomáticos rayándolo robótico, que los sentimientos los dejamos de lado.

Prefiero rayar lo sentimental que ser un replicante, me gusta cuando la diplomacia genera un roce que desemboca en un cariño, en una empatía. Ser diplomático, pero no como el ChatGPT, que nunca va a decir nada ofensivo y te da un la razón como a los locos. A mí eso me asusta un poco. También, creo que esta letra podría funcionar como una especie de biografía apócrifa de Corizonas, un poco más exagerado y dramatizado, pero puede hay conexiones con nuestra propia trayectoria : «buscando el cielo, un refugio en el desierto/un pacto entre caballeros/ tú más vivo que yo muerto».

Precisamente, las letras del disco tienen mucho de reflexión y retrospección en temas como ‘Principio y final’ o ‘Tren de largo recorrido’. Justo ahora cumplís 15 años como banda, ¿pesa la nostalgia?

Sí, de alguna forma, es el río de la vida que nunca se para. Es una carrera de fondo, no es un sprint. Somos más tortuga que liebre. El tren es un gran paralelismo, y, además, yo crecí al lado de la estación de tren de Valladolid y siempre lo tengo muy presente. Habla un poco de todo este viaje: hay gente que viene y va, que te pierde, que llega tarde, que se sube o se baja. ‘Principio y final’ concibe el tiempo de forma circular, más que como una línea recta, de ahí esas guitarras en bucle. Surgió de una manera muy visceral: estaba en casa jugando con unos acordes jazzeros y me enteré de la de la muerte de una compañera de oficio, había decidido marcharse. No era una persona que conociese muy de cerca, pero me afectó, porque nos puede pasar a cualquiera. Todos pasamos por épocas oscuras. Me salió ese mensaje de esperanza, de permitirnos, por lo menos, intentarlo una vez más.

‘Futuro Ahora’ o ‘Karma’, funcionan como dos caras de una moneda: por un lado un mensaje positivo, de estar en el presente, y, por otro, esos fantasmas del pasado que vuelven…

Sí, ‘Futuro Ahora’ es un tema más glam y power pop, que son estilos que siempre han estado más en nuestro ADN. es una llamada de atención, pero al mismo tiempo un grito de esperanza, y conecta con «Future Now», que era una consigna antisegregacionista  de los Panteras Negras, que gritaban James Brown y más gente del soul. En nuestro rock hay «metarock », pequeños guiños y referencias a la cultura pop-rock que nos gusta alimentar. Y ‘Karma’, recupera un poco ese malditismo, aunque es más acústico.

Otros dos temas que funcionan como espejo, en este caso de relaciones amorosas, son ‘Caramelo envenenado’, y ‘Nuevo mundo’. El primero habla desde el dolor que provoca el desamor, mientras que, el segundo, lo hace más bien desde la ilusión…

El caramelo envenenado pueden ser muchas cosas : el amor, alguna sustancia, algún tipo de adicción… Pero el amor también puede crear una fortísima adicción y puede ser algo tóxico en un momento dado. Entonces sí, tiene esa multiplicidad y me gusta porque es como parte del refranero, filosofía popular. ‘Nuevo mundo’ es claramente romántica, un poco « vacaciones en el mar » risas.

Este disco también posee un imaginario muy cañí, especialmente en temas fronterizos como ‘Caramelo envenenado’, ‘Espejito, Espejito’ o ‘Sangre en el cuchillo’. ¿Siempre ha formado parte de vuestro universo ?

Conectan con ese universo pasional muy de periódico El Caso o del true crime, que ahora está tan de moda. El flamenco, la copla, la rumba, el tango o las murder balads de los Apalaches… Menciono el «rosario de Marfil» que cantaba Juanito Valderrama en ‘El emigrante’… Nos inspira mucho todo eso. Cuando nos juntamos para hacer  Dos bandas y un destino, probamos una versión de la historia de Juan Castillo de Los Chichos. O sea, que eso ya estaba un poco en nuestro ADN. Y, a nivel musical, Coronas, por ejemplo, es una banda de surf instrumental, pero que siempre ha llevado a gala su hispanidad, las referencias musicales del mundo hispano, tanto Ibérico como al otro lado del charco. Eso siempre lo ha llevado muy a gala y se nota claramente en su musicalidad. Y Arizona Baby, pues es verdad que esa parte fronteriza, ha estado presente. Cuando te dicen, « hay  unos tíos de Valladolid que hacen un rollo así sureño americano »…. Claro, pero ¿cómo no? Si la guitarra se inventó aquí, y la figura del cowboy viene de aquí. Al final todo es más natural de lo que creemos.

¿Cómo os planteáis la gira de presentación del disco ? ¿Habrá novedades ?

Seguiremos con nuestro formato de quinteto, como ya viene siendo habitual desde el disco anterior: David Krahe y Rubén Marrón a las guitarras, Javi Vacas al bajo y Loza a la batería. Desde que se fue Fernando Pardo, yo toco más la guitarra que antes, aunque, en esta ocasión, me gustaría liberarme un poco para estar más de frontman. No hemos metido muchos arreglos extra.

¿Qué balance hacéis de estos 15 años?

Es la típica historia de no iba a salir y me lié (risas). A veces, me parece que, por un lado, despistas a la gente ; ¿voy a ver a Los Coronas o a Arizona Baby ? ¿Corizonas siguen ?, pero por otro lado, creo que nos ha ayudado mucho. Ahora hay mucho debate de cómo están las cosas con respecto a la música en vivo (precios, dinámicos, preventas, los costes altísimos de producción…) y, a nosotros, nos ha ayudado bastante por lo menos el tener los huevos repartidos en distintas cestas y el poder mantenernos siempre activos. Venimos del underground, hemos conseguido salir adelante a base de oración continua, pico y pala, y nos sirve para mantenernos, pero sin que se nos olvide el arte. También han sido años de mucho aprendizaje al lado de mis compañeros que, antes que amigos, eran maestros. A los Arizona nos han dado mucha perspectiva para entender los altibajos de este oficio.

Texto : María Canet

Fotos: Juan P. Fajardo

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