La relación entre Bob Dylan y el power pop tiene más sentido del que podría parecer a primera vista. Sus canciones siempre han soportado transformaciones radicales sin perder identidad. No solo por su parte, ya que estamos, sino también a cargo de otros. Jem Records Celebrates Bob Dylan parte precisamente de esa capacidad de mutación y reúne a doce artistas del sello alrededor de composiciones pertenecientes a distintas etapas de su carrera. Se trata de la séptima entrega de una serie dedicada a grandes compositores del rock. Bowie, Ray Davies, Lennon o Pete Townshend ya han pasado pro el proceso, aunque quizá este disco sea el más regular de todos ellos.
El resultado evita la reverencia excesiva. Aquí Dylan pasa por guitarras eléctricas, armonías pop, urgencia punk y ese gusto por las melodías inmediatas que define buena parte del catálogo de Jem Records. The Airport 77s abren convirtiendo «It Ain’t Me Babe» en una descarga eléctrica. The Grip Weeds encuentran en «This Wheel’s on Fire» un terreno perfecto para sus armonías. Mientras The High Frequencies aceleran «Subterranean Homesick Blues» a los Parasites hasta convertirla casi en una ráfaga.
Y en estas aparece Paul Collins con «Stuck Inside of Mobile with the Memphis Blues Again», una de las grandes bazas del álbum. El antiguo líder de The Beat y The Plimsouls abandona cualquier tentación de reproducir el carácter épico del original y apuesta por una curiosa lectura, con mucho de acústico. Una decisión que demuestra que no hace falta sobrecargar una canción de Dylan para reivindicar su poder melódico.
También destacan The Weeklings, banda tributo a The beatles, con una sorprendente «Rainy Day Women #12 & 35» que empiezan casi a cappella para volverse luego una especie de Black Keys melódicos, The Midnight Callers en una espléndida «It’s All Over Now, Baby Blue» y The Anderson Council con «Queen Jane Approximately».
Un álbum que no pretende descubrir un Dylan diferente. Demuestra algo más interesante. Que sus canciones siguen siendo extraordinariamente maleables cuando caen en manos de músicos capaces de hacerlas suyas.
Eduardo Izquierdo






