Nuevo paso en la carrera del constante hitmaker de la calma y el sosiego. Ahora mismo entregado en cuerpo y alma a un rock adulto, que ha crecido bajo el influjo del pop de baja fidelidad y la bella melodía urdida con aparente dejadez.
Philadelphia Been Good To Me (Universal-Verve 2026) continúa la senda de su anterior Watch My Moves (2022), donde algunos ven acercarse al AOR, se aprecia un regreso al lore sonoro de cuando estaba en War On Drugs. Esa forma tan relajada de tocar que tiene, o si prefieren “laidback”, como se dice de forma extranjerizante. Sus canciones relajadas y adultas a la par, están más cerca de J.J Cale o el Lou Reed de los 80 y 90, que de los Dire Straits.
El álbum se abre hablando de su sobriedad, el amor a sus hijos pero también el amor a la música y a tocar. Ya lejos de su sonido de vertiente sonora moderadamente drogata, que culminó en Walking On A Pretty Daze (2013), ahora hay más espacio y luminosidad en ese traqueteo folk rock, con un Vile siempre “de tranquis” que no tiene prisa por llegar a ninguna parte. Vile es un artista que no va a cambiar su sonido, lo pulirá, le aplicara otras perspectivas o revisitará ciertas singularidades de los suyo. No esperen otra cosa, la suya es ya una carrera de larga distancia, donde trabajos menores verán crecer su apreciación y se revisitarán sus picos creativos con lupa crítica.
Tu música es relajada; si analizo tu sonido en términos puramente sonoros, diría que invita a hacer una pausa y no hacer nada: ese punto vital donde surgen las mejores cosas.¿Cuáles fueron los sentimientos que tuviste mientras escribiste el álbum y durante la grabación?
Me siento bien, ahora estoy terminando la gira en EEUU. Mañana toco en Philadelphia, que es donde vivo, y hemos hecho sold out como en Chicago, Brooklyn… Así que estoy muy bien. Y ese relax, o percepción de tiempo dilatado porque estás concentrado en algo que te gusta, es un sentimiento que me gusta transmitir y creo que siempre ha estado en mi forma de tocar.
Es tópico, pero un álbum nuevo es como tener un hijo, pero también es compartir algo particular e individual con el resto, algo que no sabría expresar de otra forma.

Más allá de Benjamin Franklin, Will Smith y Rocky Balboa, ¿qué tiene Filadelfia que la hace única?
Vivo actualmente aquí, me moví aquí cuando iba al instituto, así que tengo enraizado aquí muchos recuerdos musicales como las tiendas de discos a las que iba, los shows que vi antes de recorrer el mundo con mi música. Es el sitio donde vuelvo tras seis semanas de gira. Donde conozco a la gente y me conocen, aunque creo que nadie lleva la antorcha de Filadelfia, no me gustaría que la llevara cualquiera y es mi forma de postularse para ello.
Has dicho que este es tu mejor álbum en cuanto a las voces y tu forma de tocar la guitarra. ¿No crees que muchas veces los artistas ocultan su indulgencia con ese tipo de aseveraciones? ¿Qué diferencias encuentras en este disco con respecto a tus trabajos anteriores?
Creo que todos mis trabajos son como un manifiesto de mi mismo, quiero decir que no encontrarás grandes saltos ni cambios en mis discos. Y eso, también puede ser considerado auto indulgente. Pero creo que voy empujando mis fronteras musicales a cada álbum. Este es más relajado como decías, pero en el sentido armónico vocal es más épico. Sobre todo a nivel de guitarras, tanto las partes acústicas como eléctricas, creo que he encontrado una forma más depurada de como me expreso.
Tras 11 álbumes de estudio, ¿cómo ha cambiado Kurt Vile como artista?
Creo que no hay reglas para crear, no sé si vives en una ciudad grande donde te ves expuestos a todo tipo de conciertos, desde lo underground a festivales, nuevas bandas, como es mi caso. Dar una vuelta por la calle y encontrar la inspiración tanto en sitios bonitos como en lugares abandonados.Yo me muevo entre mis raíces musicales pero también a la caza de lo nuevo o especial para mi. Mi sonido se balancea entre esos mundos.
¿Un artista tan prolífico como tú gana o pierde miedo con cada nuevo proyecto?
Cuando empiezo un proyecto es porque quiero, así que no hay ningún miedo. Si hay algo que temo, más bien en realidad no me gusta, es trabajar con una fecha límite. Porque me gusta involucrarme en todo el proceso creativo, desde el artwork hasta el mastering. Es como la temporada de cualquier liga deportiva, son todo pasos hacía un objetivo, y los disfruto mucho a pesar de la tensión. Una vez terminado, me puedo relajar. Pero sigo cada paso como si fuera el entrenador y uno de los jugadores a la vez.
No todo va ser trabajo ¿Cómo es el día a día de Kurt Vile cuando no está trabajando?
Mis hijos ahora son adolescentes y les tengo que llevar a los sitios a ver sus amigos. Quitando las cosas normales de mantener una familia. Me gusta tomar café mientras no hago nada y ver la tele por la noche, como a casi todo el mundo. Mis días no son nada especiales
Quería preguntarte por tu relación con J Mascis, el líder de Dinosaur Jr. y tu trabajo como productor ¿Cómo es trabajar con él y de qué manera te ha influido?
Es uno de mis héroes creci con su música, fue el primero de mis héroes que conocí cuando fiché por Matador y el primero en invitarme a ir de gira con él. Me presentó a Kim Gordon, así que era como una adolescente haciendo mis sueños realidad. J Mascis me invitó a producir uno de sus álbumes en solitario y, después de Dinosaur Jr. De hecho, el batería de mi banda sustituye a Murph cuando este no puede irse de gira. Es un hermano mayor que me ha enseñado muchas cosas. Pero sobre todo un héroe.
¿Cómo influye tu faceta de productor en tu faceta de compositor, y viceversa?
Ser productor es ayudar a los músicos a materializar sus ideas, pero yo no soy ese tipo de productor. Ni tan siquiera me considero un productor profesional, o, al uso. He producido a Dinosaur Jr. pero soy más alguien con el que tomar unas copas y grabar, y en el caso de J, como conozco muy bien su música puedo hacerlo muy bien. Pero no soy un productor capaz de hacer una gran producción.
Eres más técnico de sonido.
Sí, justo eso. Puedo usar pro tools y tal, dar ideas de arreglos, pero soy alguien más de bobina de cinta, de estar centrado en la textura del sonido.
¿Qué producciones te gustan?
La verdad es que de todo, desde las grandes producciones de Steley Dann, las que no lo parecen, como muchos discos de los Rolling Stones, o la del tercer álbum de la Velvet. Bueno todos, pero ese especialmente. Puedo ir de la gran producción al lo-fi de Oblivians, Guided By Voices o los primeros Pavement. Pero también muchas de rap, soy fan de las de MF Doom, Schoolly D, Czarface o Premier.
Por último, parece que eres un hombre que consigue todo lo que se propone. Pero ¿hay algo que hayas querido hacer —por la razón que sea— y que aún no hayas logrado llevar a cabo?
Pues la verdad, quedarme en esta arcadia de conciertos, grabaciones y familia que es mi vida ahora. Así que sería mantenerla, pero escribiendo cada vez mejores canciones.
Nota: Lee la entrevista completa en Ruta 66 edición papel de octubre.
Texto: Iván López Navarro
Fotos: Eleanor Petry






