
La historia de la música de los Apalaches también se construye a través de las voces de sus mujeres. Carla Gover lo sabe bien. Música, compositora y bailarina tradicional de Kentucky, lleva décadas trabajando con las raíces culturales de su tierra y utilizando las canciones como una forma de preservar historias y hablar de cuestiones sociales. Ahora se coloca al frente de un proyecto concebido a partir de las canciones de Si Kahn, uno de los grandes nombres del folk estadounidense y una figura cuya trayectoria ha unido creación musical, activismo laboral y compromiso con los derechos civiles.
Williams Branch Is Hard to Find: Si Kahn’s Songs for Strong Kentucky Women plantea un recorrido por cuatro generaciones de una familia ficticia de Kentucky. Las canciones de Kahn dibujan una historia que atraviesa distintas edades y experiencias femeninas. Gover no se limita a interpretarlas. Produce el álbum y reúne a un grupo de músicas de diferentes generaciones. Entre ellas aparecen nombres veteranos como Sue Massek y Karly Dawn Milner junto a jóvenes artistas como Ella Webster y Jeri Katherine Howell. El resultado busca reflejar una tradición musical que sigue viva y que se transmite de unas generaciones a otras.
La relación de Gover con Kahn viene de lejos. Escuchó su música desde niña, cuando el sello que publicó el primer álbum del compositor tenía su sede en su localidad natal. Años después, ambos se conocieron y comenzaron a hablar sobre una posible colaboración. La idea terminó tomando forma cuando Gover comprendió que un álbum colectivo podía ser la mejor manera de abordar el repertorio. Williams Branch Is Hard to Find llegará el 2 de octubre de 2026 a través del sello Living Legacy de Si Kahn. En esta conversación, Gover explica cómo construyó las diferentes voces del proyecto, qué significa para ella el formato de álbum conceptual y por qué las canciones de Kahn siguen teniendo una fuerza que trasciende las causas concretas que las inspiraron.
¿Qué encontraste en las canciones de Si Kahn y en la idea de Williams Branch Is Hard to Find que te convenció de que era el proyecto que querías hacer?
He escuchado la música de Si Kahn desde que era niña, porque el sello discográfico que publicó su primer álbum estaba ubicado en mi pueblo natal. Yo saqué mi primer álbum con ese mismo sello y poco después nos conocimos. Hace unos años, Si me propuso hacer un álbum con su música, pero la idea de grabar un disco entero yo sola me intimidaba.
Pero una noche, en una tocada con músicos de Kentucky, mientras íbamos cantando canciones de Si en círculo, cada uno la suya, se me ocurrió que esa podía ser la manera perfecta de colaborar. Me entusiasmó mucho la posibilidad y el resto es historia.
El álbum cuenta las historias de cuatro generaciones de mujeres de una misma familia. ¿Cómo afrontaste el reto de dar a cada generación su propia voz y personalidad?
Quiero aclarar primero que se trata de una familia ficticia. En cuanto a cómo le di voz a cada generación, no me ceñí a una interpretación literal de quién debía cantar qué canción. Las cantantes tienen entre 13 y 73 años y hubo algunos temas que claramente pedían una voz muy joven o una voz muy mayor. Aun así, la canción que en la historia le correspondía a la mujer de más edad terminó cantándola una joven de veintitantos años.
Cada canción tiene su propia personalidad gracias a los distintos timbres que cada cantante aportó al proyecto.
Siempre has dicho que no puedes resistirte a un álbum conceptual. ¿Qué tiene este formato que sigue atrayéndote, especialmente en un momento en el que a menudo se considera pasado de moda?
Crecí rodeada de música tradicional de los Apalaches, pero también tenía un hermano mucho mayor con una gran colección de discos. Algunos de mis primeros recuerdos son de sentarme en su cuarto mientras sacaba los vinilos para ponérmelos y yo miraba las portadas.
Los discos conceptuales siempre atraparon mi imaginación por la forma en que cada canción era una historia en sí misma, pero todas juntas formaban una historia más grande.
No solo participas como intérprete. También has producido el disco y reunido a un impresionante grupo de mujeres músicas de Kentucky. ¿Qué buscabas cuando elegiste a las cantantes y músicas?
Buscaba, ante todo, grandes cantantes. Y buscaba personas con un estilo tradicional muy marcado. Todas estas mujeres se han distinguido en géneros de raíz y tradicionales. Como el propio Si tiene una fuerte inclinación hacia la justicia social, también busqué artistas que compartieran esos valores.
El álbum está profundamente arraigado en el sureste de Kentucky, especialmente en la historia de las comunidades situadas alrededor del condado de Bell y del río Cumberland. ¿Hasta qué punto era importante para ti que el paisaje y la historia del este de Kentucky formaran parte de la identidad musical del disco?
Se trataba menos de un condado en particular y más de representar el paisaje sonoro de toda la región. Y la mejor manera de lograrlo es reunir a algunas de las mejores voces e instrumentistas del estado.
El ingeniero de grabación es también un músico reconocido que gira con JB Miller, entre otros grandes de Kentucky. Y también trajimos a Jesse Wells, uno de los compañeros de banda de Tyler Childers, para tocar el violín y el banjo. La hija de Jesse, Maddie Rae Wells, es una de las cantantes jóvenes. No se puede pedir más.
Si Kahn lleva décadas combinando música con activismo laboral, derechos civiles y organización comunitaria. ¿Cómo crees que esa trayectoria influye en su manera de escribir sobre la clase trabajadora y, en particular, sobre las mujeres que aparecen en estas canciones?
Si tiene un verdadero talento para habitar identidades y experiencias distintas a la suya y creo que eso es lo que lo convierte en un gran compositor. Pienso que esa profunda empatía que tiene también es parte de lo que lo ha llevado a dedicar su vida a causas de justicia y activismo laboral.
Tu propia escritura también ha abordado cuestiones como el trabajo, la tierra y las dificultades de las comunidades de montaña. ¿Trabajar con Si Kahn te ha hecho mirar de otra manera tu relación con esos temas?
Creo que, en este punto de mi carrera, ya estaba firmemente comprometida con usar la música como herramienta de justicia social. Pero pienso que es imposible ser una joven cantautora de los Apalaches, de mi generación, sin haberme inspirado en la forma en que Si Kahn usó la música para organizar y resistir sin sacrificar nunca la calidad artística.
Si escribe canciones que uno querría escuchar aunque no compartiera sus causas. Y eso no siempre ocurre con la música de protesta, que a veces puede sonar sermoneadora o demasiado solemne. Pero este disco no es así. Estas canciones son poderosas, emotivas y, en mi opinión, tienen una resonancia universal.

El álbum reúne a músicas consagradas como Sue Massek y Karly Dawn Milner con artistas jóvenes como Ella Webster y Jeri Katherine Howell. ¿Crear un vínculo entre distintas generaciones de músicas de Kentucky era uno de tus objetivos?
Supongo que podría decirse que siempre es uno de mis objetivos unir las generaciones, pero no puedo atribuirme el mérito porque viene incorporado en este estilo de música. Es multigeneracional por naturaleza.
Algo de lo que sí estoy muy orgullosa es de haber incluido a estas jóvenes adolescentes. Todas son músicas profundamente talentosas que merecen estar en esta compañía y me siento agradecida de ser la primera en darles la oportunidad de crear un proyecto junto a artistas consagradas del estado.
Llevas tres décadas haciendo música y tus canciones han recibido importantes reconocimientos y han aparecido en películas y documentales. ¿Qué has aprendido sobre la composición durante todo este tiempo que te habría gustado saber cuando empezaste?
Creo que lo más importante que he aprendido, tras una carrera tan larga en las artes, es que la inspiración se mueve en ciclos y siempre vuelve.
Cuando era más joven, si atravesaba una racha seca, siempre temía no volver a escribir una canción. Pero ya he pasado por ese proceso las veces suficientes como para saber que esa naturaleza cíclica forma parte de él.
Ahora tengo mucha más fe en el proceso y en mí misma. Y me gustaría poder transmitirle más de esa confianza a mi yo más joven.
Has dedicado el álbum a «las mujeres fuertes de Kentucky, del pasado y del presente». Cuando escuchas ahora Williams Branch Is Hard to Find, ¿qué esperas que esas mujeres y las generaciones más jóvenes escuchen en estas canciones?
Quiero que las mujeres que escuchen esta música, sobre todo las mujeres de Kentucky, sientan un sentido de empoderamiento, resiliencia y orgullo por la fuerza que hemos heredado de las mujeres que vinieron antes que nosotras.
Eduardo Izquierdo






