Se acaba Sepultura. Quiero creer que algún día se hará justicia con todo lo que esta institución sudamericana trajo al mundo de la música extrema. No solamente Sepultura llegaron a ser una potencia metálica de primer nivel, si no que pusieron en el mapa a todo un continente. Por supuesto que los años seminales con los hermanos Cavalera son imbatibles emocionalmente, pero jamás debe menospreciarse la resiliencia de Andreas Kisser, que ha mantenido esto vivo.
The Cloud of Unknowing se alinea perfectamente con los dos último álbumes de estudio de los brasileños, Machine Messiah y Quadra, ambo de altísimo nivel. Aquí tenemos solo cuatro canciones, en las que brillan especialmente el nuevo baterista Greyson Nekrutman —la joven bestia jazzística que interpreta la banda sonora de Whiplash en vivo— y el cantante Derrick Green, que en composiciones como «Beyond the Dream» y «The Place» canta de forma limpia y convincente. «All Souls Rising» y «Sacre Books» son carnicerías clásicas de Sepultura a distintas velocidades, y en todas, el trabajo de Kisser es sobresaliente como guitarrista y compositor.
Por siempre, distinguidos embajadores del tercer mundo.
DANIEL RENNA






