Aleluya! Vuelve David Rodríguez (Bach Is Dead, Beef), genio compositivo y dinamizador de la escena local, casi una década después de Consagración (2018). Andrés Calamaro denominaba con cariño “canciones turra” a esos temas de melodía facilona, sin pretensiones intelectuales pero con un punto de romanticismo, que solía utilizar como singles. Máximo está lleno de canciones turra en el mejor sentido, como «Yo Quiero Enamorarme de Yi» y su inolvidable ripio “No puedo arreglar el país / pero puedo enamorarme de ti”, que sintetiza la capacidad de su autor para hincarle el diente al inconsciente colectivo. Son protohimnos que tratan sobre el amor o, mejor dicho, sobre las obsesiones amorosas de un David que aborda su edad con el entusiasmo kamikaze de un veinteañero; un repertorio ideal para el cabeza de cartel de un macrofestival imaginario de una realidad alternativa. “Te imagino acordándote de mí como quien se acuerda de una noche en el hospital”, canta: qué bueno que haya vuelto nuestro David Berman.
HÉCTOR GARCÍA BARNÉS






