
No fuimos demasiados los congregados en la sala del Poble Espanyol para presenciar el debut de Brown Horse en la ciudad condal, lo que tiñó el inicio de la velada de una atmósfera un pelín gélida. Son muy, muy jóvenes. Enfrentados a una audiencia en la que el noventa por ciento de los asistentes podríamos ser sus padres, es evidente que todavía les falta dar un paso más sobre las tablas.

Necesitan trazar mejor las líneas de comunicación con el público, pese a los esforzados intentos del vocalista Patrick Turner, y dejarse llevar, abandonar esa inocente contención con la que afrontan el concierto. Vaya, como se suele decir, piden algo más de calle y de alevosía nocturna. Y está bien que no subas al escenario vestido para un desfile de alta costura o con la desbordante aparatosidad de unos Kiss, pero salir como si bajaras a comprar el pan al supermercado de la esquina le resta cierto encanto al asunto. Puede que sea un detalle menor, pero no por ello insignificante.
Dicho esto, está claro que las canciones —al fin y al cabo, lo más importante— fueron la baza ganadora del combo, superando con creces todo lo anterior. Tienen muy buenos mimbres en el cesto. Esa mezcla de country alternativo que bebe de Magnolia Electric Company o Son Volt —curioso el parecido vocal entre Patrick y Jay Farrar—, combinada con un aire indie (entiéndanme: todo lo indie que puedan ser bandas como Buffalo Tom, por poner un ejemplo) y las sabias enseñanzas de maestros como Neil Young, funciona a las mil maravillas. Saben gestionar las subidas y bajadas de intensidad y, en las baladas, consiguen invocar la tensión emocional necesaria para atraparte en la maraña eléctrica, consiguiendo romper el hielo del principio y logrando que el personal se mantuviera atento a lo que sucedía en el escenario.

Volviendo a los mimbres de los que hablábamos… Son buenos músicos. Nyle Holihan alterna guitarra y bajo; Emma Towell hace lo propio con el bajo y la pedal steel; y Rowan Braham maneja con la misma soltura los teclados y el acordeón. Además, poseen pulso para la composición, como atestiguan sus tres álbumes.
Pero tienen que dar rienda suelta a todo eso que llevan dentro. Veremos si son capaces de conseguirlo. Escuchando sus grabaciones y rememorando los buenos momentos de la pasada noche, no cabe duda de que el potencial está ahí. El tiempo juega a su favor…
Manel Celeiro
Fotos: Mertixell Rosell






