Vivos

Belle And Sebastian – Noches del Botánico (Madrid) / Barts Festival (Barcelona)

Era de prever que el maridaje entre la ambrosía pop de los escoceses y lo acogedor y especial del emplazamiento que acoge las Noches del Botánico fuera particularmente natural, orgánico. El propio Stuart Murdoch no tardó en manifestar su gozo, vista la magia que, presumiblemente, nos iba a regalar esa madrileña noche de jueves. Amable y conversador en todo momento, el pizpireto líder no dejó de explicarse, contextualizando letras, canciones y sensaciones, en una suerte de pie de texto metamusical que nos permitió extraer mayor jugo al pase de los de Glasgow, más allá de lo meramente musical.

Una generosidad, también manifiesta en la riqueza instrumental, la entrega y la delicadeza con la que se emplea el estimable combo. La excusa con la que nos visitaron fue el treinta aniversario de If You’re Feeling Sinister (IYFS); probablemente, su obra cumbre y una de las más destacadas en ese subgénero de naturaleza erudita conocido como pop de cámara.

El set se basó en la reproducción en vivo, en riguroso orden, de dicha obra al completo, sucedida por un breve descanso, antesala de una retahíla final de favoritas de otros discos. Un tramo final cuyo repertorio se centró también en obras ya asimiladas y considerables clásicos de la banda, en ningún caso editadas más allá de 2010. La idea estaba clara, se venía a celebrar esa parte del repertorio de los escoceses que presume de cierto poso clásico, antológico, dejando los títulos de obras más recientes para una mejor ocasión.

 

En el pase centrado en IYFS, emergió una emocionante comunión público/banda, merced de una obra de gran calado emocional y profundidad artística (su música es también cine, cultura pop, literatura, memorabilia vintage; todo en uno), representativa de un público de mediana que, en la lejana segunda mitad de los noventa, halló en esas canciones un punto de anclaje emocional, vital, que marcaría aquel presente, y parte de lo que vendría después. Un faro de ambrosía pop cuya sensibilidad se descubre a todas luces generacional.

Canciones como «Like Dylan in the Movies» o la titular con su elegante crescendo, tocaron la fibra por su sencillez, buen gusto y delicadeza para los arreglos. Todo ello, fruto de un bagaje musical y más allá, el que llevó a nuestros protagonistas a escribir canciones, culto e inagotable.

El apoyo de las imágenes proyectadas, como refuerzo conceptual sobre el cual enriquecer las canciones de IYFS, nos permitió adentrarnos un poco más en la imaginería que rodea las canciones, facilitando que canciones como «The Fox in the Snow», tal como explicó Murdoch, contrastaran más si cabe con el lejano invierno en el que fueron compuestas y la canícula atravesada en aquella noche de estío.

Y ya en la fiesta final, no podían faltar clásicos imprescindibles como «Another Sunny Day» o «The Boy With the Arab Strap», con su habitual coda instrumental e invasión de escenario por parte del público. También revisitaron canciones muy del gusto del fan más acérrimo, tales como «Electronic Renaissance» o una «Seymour Stein» con el entrañable Stevie Jackson en tareas vocales.

Y con la preciosa «I Didn’t See It Coming», del que probablemente sea su último álbum «clásico», Write About Love (2010), concluyeron tan apacible velada. Con las voces de Murdoch y Sarah Martin alternándose y empastándose en perfecta armonía y un público sonriente que llenó el Botánico comprando todo el papel con meses de antelación. Algo, como se pudo comprobar, totalmente comprensible.

Texto: Daniel González

Fotos: Salomé Sagüillo

 


 

Belle and Sebastian – Barts Festival (Poble Espanyol, Barcelona)

Convocar a los fans de Belle and Sebastian al atardecer para que se echen a llorar fue una trampa en la que no cayó nadie. No es que tanto tardeo, reencuentro, remember… les haya vuelto inmunes a la nostalgia: sencillamente, han pasado ya treinta años desde If You’re Feeling Sinister y tal y como expresó el propio Stuart Murdoch en pleno concierto: “You look better now, like more mature”. Poco queda de aquellos jóvenes quebradizos y desencantados, reflejo de la banda. Con más apariencia de alcaldes y alcaldesas que de otra cosa, llegan esta noche a la plaza del Poble Espanyol hablando de vivir una segunda juventud que, según fui descubriendo, consistía en sonreír tímidamente a la primera, como diciendo vaya, después de todo, nada ha salido tan mal.

Dejé de mirar al público en cuanto sonó la voz en off de Stuart David —cofundador y ex-miembro del grupo— acompañando grabaciones domésticas de sus inicios, que nos situaron en la época y la atmósfera adecuada. Irrumpió entonces el septeto sobre el escenario sin lograr romper la ilusión de cine al aire libre que envolvía la plaza; tuvo que explicitar Murdoch que aquello era un concierto, que nadie nos iba a echar si cantábamos. Habían comenzado a tocar If You’re Feeling Sinister en riguroso orden y a las imágenes del principio las había sustituido ya la de un gimnasio de instituto, creando la impresión de que “The Stars of Track and Field” nos pasaba lista.

Kissing girls in English pasó a ser Kissing just for practice con “Seeing Other People” hasta volverse un beso sin letra aún. Es que no todo iba a ser un ejercicio de memoria: una pareja sí estaba viviendo su primera juventud. Dios, ¡cómo sopla Stevie Jackson! Después de un comienzo tan delicado, su armónica desbocada en “Me and the Major” sacudió la plaza. Ni de broma habían pasado treinta años.

De “Like Dylan in the Movies” salimos ilesos gracias a los cientos de móviles en horizontal que nos impedían concentrarnos. También ayudó la vivacidad con la que interpretaron el tema, enfatizando más su lado festivo y alegre que trágico. No tardaría en sonar, sin embargo, “The Fox in The Snow” quebrantando no solo la felicidad previa, sino el propio clima sofocante de la noche. Detuvimos por un instante los abanicos para que se escuchara bien la nieve.

Tras aquel cambio repentino de temperatura dieron paso a la cara B del disco con “Get Me Away From Here, I’m Dying”, afirmación de lo que era aquella noche: una pausa, una liberación del resto de la semana. Tras cantar sobre los héroes de la historia, Stuart, que aprovechaba cualquier hueco para interactuar con el público, habló de los héroes reales que había conocido en el concierto anterior: personas dedicadas a la investigación, la justicia, la tecnología… todo para quedarse con la mujer que, al preguntarle a qué te dedicas, le respondió: “a nada; simplemente amo mi vida”. Menuda facilidad para colarnos historias. “If You’re Feeling Sinister”, “Mayfly” y “The Boy Done Wrong Again” quedaron luego suspendidas por una pregunta: ¿No la veis? Murdoch casi detuvo el concierto para que encontráramos la luna. Todos nos giramos en vano y no tardé en oír alguna burla: ¡Es un romántico!

Con Stuart dentro de una máscara de caballo y un ambiente que no podía ser más festivo terminó la interpretación del disco —no hace falta decir con qué canción—. Continuaron tocando los de Glasgow ya más libremente: un brindis a las wifes (“Chickfactor”), un homenaje a la plaza en la que estábamos (“Piazza, New York Catcher”) y la esperadísima invitación de unos cuantos fans al escenario (que se dio por supuesto en “The Boy With the Arab Strap”). A la cabeza estuvo “Another Sunny Day”, invitándonos a disfrutar de aquel azaroso repertorio, del que no olvidamos todavía la voz de Sarah Martin en “Little Lou, Ugly Jack, Prophet John”.

 

No sé cuántas veces nos engañaron con irse. Puede que la más convincente fuera tras “I Want the World to Stop”, donde se agotó toda la euforia contenida. La despedida definitiva, en cualquier caso, la marcó “Sleep the Clock Around”, arropándonos cuando la cama no podía estar más lejos… Qué más da; si, total, eso era justo lo que hubiéramos soñado.

 

Texto: Sara Moa

Fotos: Marina Tomás Roch

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contacto: jorge@ruta66.es
Suscripciones: suscripciones@ruta66.es
Consulta el apartado tienda