En Blue Stars, Vincent Neil Emerson encuentra un equilibrio muy sólido entre la tradición tejana, el folk y el western, apoyándose en una producción de Patrick Lyons que sabe dar aire a unas canciones que nunca pierden de vista la emoción. El resultado suena cálido, natural y profundamente humano, sin necesidad de recurrir a grandes gestos para dejar huella. Las doce canciones del disco giran alrededor de la memoria, la vida en la carretera, la identidad y la clase trabajadora, pero lo hacen desde una perspectiva íntima y nada grandilocuente. Emerson escribe desde la experiencia, evitando los tópicos más gastados del género en temas como «Dark Horse», «Rich Man», «Angeline» o «Chippin’ At The Stone».
De esta manera construye un disco apañado, que crece con cada escucha, donde la sencillez nunca significa falta de ambición y donde la honestidad acaba imponiéndose a cualquier moda pasajera. Probablemente, por eso, sea el trabajo más completo de Vincent Neil Emerson hasta la fecha y una nueva prueba de que sigue consolidándose como una de las voces más auténticas del country de raíces contemporáneo.
Eduardo Izquierdo






