Ya desde las primeras escuchas, el disco de debut de la norteamericana nos transporta a nuestra zona de confort. Esa música atemporal que nos llega al corazón. Wandering Star es un trabajo que honra a sus clásicos y que te acompaña en un paseo por el sonido Laurel Canyon, un folk con reminiscencias de los setenta que puede recordar a figuras de la talla de Joni Mitchell, Carole King, Emmylou Harris o Linda Ronstadt. Ahí es nada. Un debut luminoso y redondo en el que Davis demuestra que tiene sobradas tablas después de haberse curtido en el circuito de bares de Los Ángeles o de tocar con Sam Burton o Drugdealer. Confesional y sentido, su álbum nos brinda joyas como «Golden Age», «Lily of the Valley» o «Give Me a Rainbow». Canciones sobre el sentido de la vida y el propósito que nos guía. Estaba escrito en las estrellas que Haylie Davis se dedicaría a la música y no solo lo ha conseguido, sino que ha venido para quedarse. Apunten su nombre y escuchen esta maravilla titulada Wandering Star.
ANABEL VÉLEZ






