
La undécima edición de Tenerife Phe Festival volverá a convertir Puerto de la Cruz en uno de los grandes escaparates de la música alternativa los próximos 4 y 5 de septiembre, con un cartel que apuesta decididamente por la mezcla de estilos, generaciones y procedencias.
El festival reúne este año una de sus programaciones más internacionales hasta la fecha, encabezada por los británicos Fat Dog y Getdown Services, dos de los nombres con mayor proyección de la nueva escena británica, junto a Ibibio Sound Machine y los neoyorquinos Bodega, que debutarán en Canarias.
A ellos se suman artistas como Natalia Doco, Barry B, Carlos Ares, Rufus T. Firefly, Arxx, Faeda, Ona Mafalda, VVV [Trippin’ You], EZEZEZ, Just Becca, Choclock, Xerach, Belice y Good Franco, conformando un programa que transita con naturalidad entre el rock, el indie, el post-punk, la electrónica, el funk, la psicodelia y el folk. Una receta que, lejos de sonar a batiburrillo, promete dos jornadas de descubrimientos y directos con mucho nervio.
La cita volverá a estructurarse en dos escenarios principales —Heineken y Deichmann—, a los que se añade Ron Guajiro Phe Club, espacio dedicado a la música electrónica con una alineación de auténtico lujo. Por su cabina pasarán figuras como Phil Hartnoll, miembro fundador de Orbital; Alexis Taylor, vocalista de Hot Chip; el productor alemán Roman Flügel o Yung Prado, entre otros.
Más allá de la música, Phe Festival mantiene su apuesta por una programación transversal con iniciativas como Phe Gallery, cuya novena edición se inaugurará el 7 de agosto en el Museo de Arte Contemporáneo Eduardo Westerdahl (MACEW), además de actividades vinculadas al arte emergente, los deportes urbanos, la cultura del vino o el yoga.
El festival, que ha recuperado el segundo puesto entre los eventos culturales de Canarias según el informe Lo Mejor de la Cultura 2025 de la Fundación Contemporánea, revalida además su certificación de sostenibilidad otorgada por A Greener Future. A ello suma un componente solidario: parte de la recaudación de las entradas se destinará a ayuda humanitaria para los afectados por el reciente terremoto de Venezuela, mediante una aportación inicial de 2.000 euros y el 5 % de la venta de localidades. Un festival que quiere hacer ruido sobre el escenario… y dejar huella también cuando se apagan los amplificadores.
Texto: Carlos López







