Todo viaje tiene su última parada, aunque en el caso de Bonier el destino parece ser simplemente el comienzo de otro recorrido. La banda cordobesa afronta el tramo final de la gira de presentación de La Noria, su álbum de debut, mientras ultima los detalles de un segundo trabajo que verá la luz a principios del próximo año.
Después de más de doce meses defendiendo sus canciones sobre los escenarios, el grupo encara una recta final que todavía los llevará por Asturias, Cantabria, Sevilla y Madrid, antes de cruzar el Atlántico para despedir definitivamente esta etapa con un concierto en Buenos Aires el próximo mes de diciembre.
La Noria ha servido para consolidar a Bonier como una de las propuestas emergentes más interesantes del indie-rock nacional. Su combinación de guitarras vigorosas, melodías cuidadas y letras de corte confesional ha ido construyendo una identidad propia, reforzada por una creciente reputación en directo, donde la banda ha demostrado sentirse especialmente cómoda.
Sin apenas tiempo para bajar del escenario, los cordobeses ya trabajan en su próximo lanzamiento. Aunque mantienen el contenido del disco bajo llave, sí han confirmado que volverán a confiar en Candy Caramelo para la producción, repitiendo la colaboración iniciada en La Noria desde los Candyland Studios.
«Queremos seguir contando historias desde la honestidad y evolucionar sin perder nuestra esencia», explica la banda sobre un álbum del que todavía no han trascendido detalles, alimentando la expectación entre sus seguidores.
Antes de que lleguen esas nuevas canciones, las últimas fechas de la gira ofrecen una oportunidad perfecta para despedirse de un disco que marcó el punto de partida de Bonier y que, visto lo visto, no ha hecho más que poner en marcha la maquinaria de una banda con mucho camino por delante.
Texto: Carlos López








