
Las grandes giras llenan estadios y acaparan titulares, pero casi todas empezaron en un escenario donde el camerino era poco más que un pasillo y el aforo cabía en una foto de grupo. Con esa idea de fondo, el Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha En Viu Bcn, un programa dotado con un millón de euros destinado a reforzar la sostenibilidad de las salas de música en directo de pequeño formato.
La iniciativa, impulsada por la Oficina de la Nit junto al Institut de Cultura de Barcelona (ICUB), está dirigida a los más de cien locales de la ciudad con un aforo igual o inferior a 250 personas, espacios considerados esenciales para el desarrollo del talento emergente, la creación de nuevos públicos y el equilibrio cultural entre barrios.
Las ayudas, de carácter no competitivo, podrán solicitarse a partir de octubre y contemplan una cuantía máxima de 8.000 euros por sala. Para acceder a ellas será necesario, entre otros requisitos, mantener una programación estable de música en vivo, ofrecer al menos 40 conciertos al año y estar ubicadas en el término municipal de Barcelona. El objetivo pasa por favorecer la continuidad, profesionalización y estabilidad de un sector especialmente vulnerable desde el punto de vista económico.

La comisionada de la Nit, Carmen Zapata, defendió durante la presentación que «la música en vivo de pequeño formato merece ser reconocida, protegida e impulsada», subrayando que gobernar la noche no consiste únicamente en gestionar sus impactos, sino también en generar oportunidades culturales.
Además del respaldo económico, el consistorio ha creado un sello de reconocimiento para identificar las salas que programan música en directo. En colaboración con ASACC y la AMJM, la iniciativa incluirá un censo público de locales en la web de la Oficina de la Nit, reforzando la visibilidad de una red que, aunque muchas veces permanezca lejos de los focos, sigue siendo el verdadero vivero de la escena musical barcelonesa. Ojalá que el resto de consistorios de nuestro país tomaran buena nota de esta medida y entre todos mantengamos vivo este imprescindible circuito de salas.
Texto: Carlos López






