
Hay bandas que te gustan y bandas que acaban formando parte de tu vida. Para mí, ZZ Top pertenece a este último grupo. Descubrir a los tejanos ha sido una de las mejores cosas que me han pasado, musicalmente hablando. A partir de ese momento, son innumerables las veces que sus grabaciones entre First Album (1971) y Eliminator (1983), han sonado en mi reproductor. Desde la casa de mis padres hasta el momento de la emancipación y, ahora, en la vida adulta, esas canciones han seguido conmigo, poniendo banda sonora a algunos de los mejores momentos vividos. Incluso con la felicidad de comprobar que, tras unos años de cierto desasosiego artístico, seguían siendo capaces de recuperar el pulso con álbumes como Mescalero o La Futura, publicado en el ya lejano 2012 y que, en mi opinión, es un gran disco, digno de su legado.
He tenido la suerte de verlos sobre el escenario en bastantes ocasiones. La mejor, sin duda, fue en el anfiteatro romano de Nimes, el 9 de julio de 2010, donde ofrecieron un concierto absolutamente soberbio. El fallecimiento de Dusty Hill en 2021 supuso el primer disparo a la línea de flotación de la banda. Su sustituto, Elwood Francis, asumió un papel tan ingrato como complicado: hacer olvidar que Hill ya no está ahí con su bajo, sus coros y esa presencia irrepetible, propia de una estirpe de músicos en vías de extinción. A ello se han sumado las intermitentes ausencias de Frank Beard, batería y tercera columna del trío desde sus inicios. Billy Gibbons es hoy el motor de ZZ Top, el encargado de mantener viva la llama, el último hombre en pie de una formación legendaria y quien, noche tras noche, sigue defendiendo un repertorio que ocupa, por méritos propios, un lugar privilegiado en la historia del rock.
Y es precisamente ese el repertorio con que regresan a la piel de toro. Un repertorio ideal para una tarde de verano: con cervecita fría en la mano, las gafas de sol puestas y las llaves del Ford Coupé rojo de 1933 en el bolsillo. Sin más pretensiones que dejarse llevar y pasar un buen rato.
Manel Celeiro
Pamplona (18 julio, Navarra Arena)
Barcelona (19 julio, Poble Espanyol)
Madrid (20 julio, Real Jardín Botánico Alfonso XIII )
Valencia (22 julio, Marina Norte)
Murcia (23 julio, Plaza de Toros)
Cádiz (25 julio, Concert Music Festival, Poblado de Sancti Petri)






