
Tocó noche densa, muy densa, primero más psicodélica y luego más oscura y pesada. El doble cartel auguraba nivel y los pronósticos se cumplieron. La minigira de Uncle Acid & The Deadbeats había generado mucha expectación en Bilbao, de ahí la gran entrada que presentaba el Antzoki, aunque de inicio no se llenó para ver al trío que ejercía como telonero.
Dirty Sound Magnet estuvieron casi cuarenta minutos facturando una psicodelia con muchos matices. Tan pronto era aquello un rollo tan intimista que nadie lo entendía como rompían furiosos a tirar de blues eléctrico a más no poder. La verdad es que su actuación fue complicada de digerir si no estás muy metido en su propuesta. Lo mejor “Dead inside”, con una gran intro de bajo, y “Power of this song”, que sí que tenía mucho poder la canción, en verdad. Un blues eléctrico y pesado, nada convencional y muy mueve cabezas, y con la voz de Stravros Dzodzos que por momentos en el concierto recordaba mucho a la de Ozzy. Su tema más conocido “Mr. Robert” se hizo largo, denso y bastante marciano, aunque el bajista estaba en pleno trance durante su interpretación.

Pero para trance el que vivió el público que estuvo presente en la descarga de Uncle Acid & The Deadbeats, palabras mayores. Hora y veinte duró, no más, pero fue intensa a más no poder. El rock setentero protometalero, con momentos muy doom y pinceladas psicodélicas (pero nada que ver con lo visto antes) fue algo espectacular. Eso sí, esto es como un avión. Si no te subes la primera y te quedas en tierra pues vas a verlo y escucharlo de manera muy diferente a quienes sí se subieron. “Mt. Abraxas” para empezar y ya con el segundo tema se empezaron a mover las cabezas, “Waiting for blood”, algo más rítmico, pero “Death´s Door” fue el pistoletazo de salida para headbangear. Pesado, duro, denso, repetitivo, vamos, que muy bien. Y de ahí en adelante pues ya teníamos ceremonia oscura. “Crystal Spiders”, la rápida “Don´t let It control you” o “Melody Lane” fueron apisonadoras sónicas.

Pero hubo parón de tralla. Buenos coros en la algo menos pesada “Dead Eyes of London” y “Slow Death” ya fue la calma total. Suave, lenta pero casi como para tomarse un respiro porque había que seguir dándole fuerte. “I´ll cut you down” tarda un poco en entrar en ebullición pero cuando lo hace es una locomotora. Lo mejor de la noche. Finalizaron con “No return”, que también tiene su punto intenso pero ya no había más que ofrecer. La ceremonia acabó y todo el mundo a retirarse a sus aposentos casi con el candelabro en la mano. La ceremonia oscura tiene más acólitos.
Su presente gira europea tiene dos paradas más en España: 13 de junio en Madrid (Sala Mon) y el 14 de junio en Barcelona, Razzmatazz 2.
Texto: Michel Ramone
Fotos: Dena Flows






