
The Great Escape Festival ha programado en su edición 2026, directa o indirectamente, más de 1200 actuaciones de más de 700 artistas, durante 4 días, en la ciudad de Brighton. Dato que lo sitúa en la misma órbita que el SXSW, el festival-showcase más grande del mundo celebrado anualmente en Austin TX. Porque TGE comparte con el SXSW esa filosofía de evento multi-venue ramificado por toda la ciudad, con el singular atractivo de poder descubrir nuevos talentos y artistas emergentes en el momento oportuno previo a su explosión mediática.
Y decía directa o indirectamente, porque al programa oficial del festival, debemos sumar ramificaciones de éste, como el Alternative Great Escape o el Alt Alt Great Escape, en los que muchos artistas, integrantes del cartel del festival o no, anuncian actuaciones en locales no propiamente adscritos al festival, conformando una descomunal amalgama de opciones, difíciles de descubrir y organizar y donde la típica “Pulsera“ no necesariamente garantiza la asistencia a los showcases más demandados o a los locales de aforo más limitado, si bien un pase de “Delegate” ofrece, teóricamente, acceso preferente y garantiza keynotes, paneles de la industria y eventos de networking.
Pero para comprender la verdadera magnitud de este producto híbrido de “Feria Europea de la Industria Musical” y “Festival de música emergente” debemos situarnos a unos meses vista de su celebración, momento en el que progresivamente la organización va comunicando el line-up del festival.
A mediados de noviembre empieza el baile. El Festival anuncia sus primeros 50 artistas y el día de su presentación en varias salas del Este de Londres. Con algo de suerte con los horarios se pueden ver entre 3 y 6 bandas esa jornada e ir “adelantando trabajo” para mayo. Son locales independientes, mezcla de pub, pequeña sala, tienda y espacio artístico: The Moth, Sebright Arms, Oslo Hackney o Paper Dress Vintage. En los meses siguientes, en progresivas oleadas, The Great Escape revela el resto del cartel.
En esta edición se anunciaron en la web oficial más de 500 artistas, representando a más de 50 países y prácticamente todos los géneros musicales: postpunk, indie rock, R&B, jazz, dream-pop, shoegaze, psych-rock, folk, spoken word, industrial, singer-songwriter, noise rock, punk, soul, rap, hip-hop, electrónica y todas las combinaciones de estos. Comienza, por tanto, la PREPARACION DEL FESTIVAL.
Te preguntarás cómo se prepara un festival como éste; supongo que cada persona tendrá su aproximación, pero la nuestra consiste en alimentar un Excel con todas las bandas, sus países y estilo musical, a los que cada miembro del equipo añade una valoración o ranking (0-10) y una descripción del artista. Sí, de cada uno de los 500 artistas. Es cierto que llevamos muchos años asistiendo a festivales y conciertos, incluyendo 9 ediciones del TGE, y también que somos unos melómanos enfermizos, pero nunca, en ninguna edición, conocíamos de partida ni a un 15% del line-up. Toca, por tanto, sumergirse en cada artista, obviamente durante un tiempo limitado y tratar de sintetizar la descripción de su propuesta, su talento potencial y el grado de prioridad de su actuación frente a la de otros. Acertamos muchas veces y fallamos otras tantas, pero siempre hay sorpresas y las agradables, se recuerdan siempre.

Pero el trabajo no acaba aquí, ahora debemos combinar nuestra selección con la realidad: artistas que solapan y no repiten; otros que repiten, pero a su vez solapan con otros y añadir un elemento crítico en un festival esparcido por una ciudad como Brighton, las distancias entre locales, su aforo y la posibilidad de que la habitual cola no te garantice la asistencia. Es un auténtico ejercicio de encaje de bolillos, un “tetris” de posibilidades con único objetivo: ver a los artistas que más te interesan y al mayor número posible de ellos, en jornadas diarias que abarcan de 12 a 14 horas de actuaciones, con una media de 30’ de duración. Programar los avituallamientos también es crítico y aquí la formula suele ser desayuno fuerte, tentempié express durante el día y una ecuación clara, buen concierto vs comida = gana concierto.
Una vez tienes tu itinerario y con el suministro de Guinness casi garantizado en la mayoría de los locales, sólo queda disfrutar del festival. Este año hemos visto un total de 49 artistas y en nuestro cuadro de honor destaca la mezcla de americana y rock británico de una de las bandas del momento, Westside Cowboy, junto al postpunk psicodélico de Shaking Hand, ambosde Manchester, y la tremenda energía de Adult DVD con su dance punk frenético desde Leeds.

Fue un lujo disfrutar el emocionante art-rock de Modern Woman en el sótano de The Bootlegger, o de la energía desbordante de la mezcla de post-punk y glam-rock de Ellis-D, a punto de provocar el hundimiento del suelo del local (interrumpiéndose el concierto para que 15 personas abandonaran la sala… y lo hicieron, ¿te imaginas esto en España?), mientras que The Slow Country desplegaron su repertorio folk-rock en un patio; sí, en un patio y con una versión del Fisherman’s Blues de The Waterboys para llorar.
Tampoco podemos dejar de destacar los shows de Dead Dads Club, Home Counties, Blue Bendy, Flip Top Head, Do Nothing, Sleepazoid y Girl in Year Above, una de las voces femeninas más espectaculares del festival.
En el panorama nacional destacaron Panam y La Plata dos bandas con un futuro prometedor.
Introduciendo en una coctelera actuaciones, la peculiaridad del local, la calidad del sonido, la cercanía a los músicos y el ambiente del concierto estamos convencidos de haber asistido a unos cuantos espectáculos memorables. Un gran festival, muy buena cosecha la del 2026.
Texto: Colectivo 8K
Fotos: Alex Amorós






