
En junio de 2009, Beastie Boys realizaban su último concierto encabezando el festival Bonnaroo; nadie se imaginaba que iba a ser el canto del cisne del trío de Brooklyn. Poco tiempo después, a Adam «MCA» Yauch le diagnosticaban el cáncer que se lo llevaría en 2012, lo que provocó que sus dos compañeros de banda se comprometieran a no volver a actuar bajo el seudónimo que les había hecho entrar en el Olimpo de la música alternativa de los noventa.
En los últimos años, Mike D había empezado a dar señales de actividad realizando pequeñas escaramuzas en forma de sesiones de DJ y colaboraciones, pero ha sido este 2026 el momento elegido para que su primer trabajo en solitario haya tomado forma. Thank You verá la luz a finales de agosto y, para darle rodaje, el vocalista eligió unas pocas ciudades americanas y europeas para actuar en locales de pequeño y mediano aforo. Esto provocó que en La (2) de Apolo confluyesen fans acérrimos, curiosos primavelievers y guiris avispados, expectantes por ver en la corta distancia a un Diamond que se ubicó en el escenario rodeado por su banda de acompañamiento: The D5. Un tropel de músicos jóvenes —en los que se incluye a sus hijos Davis y Skyler, componentes de Very Nice Person—, todos uniformados en rosa neón, lo que daba la impresión de estar viendo a unos Devo entrando en un combate de UFC.

El pasaje del «B-Boy Bouillabaisse: Hello Brooklyn» del Paul´s Boutique, cambiando el barrio neoyorquino por la Ciudad Condal, servía de obertura y de aviso: la cosa iba en serio. Un conglomerado de hip-hop, garra punk y electrónica pugilística con actitud descontrolada, ejecutada con una magnitud superior de distorsión y saturación (apuesto a que la kraftwerkiana «Make It Stop» no sonará tan al límite en el disco). Tras una alquitranada adaptación de «Looking Down The Barrel of a Gun», el combo desarrolló su futuro nuevo disco casi en su integridad, encontrando en los sencillos de adelanto, como el electro-pop de «Switch Up» o la psicodelia espacial de «True Colors», la mayor respuesta de la audiencia, noqueada por el choque de estilos y por la actitud de los chavales: descontrolada, caótica, desbocada…

El final del set nos trajo el momento mágico más inesperado: «Thank You», un tema ambiental, sosegado y emotivo que casi consiguió un silencio sepulcral de admiración y respeto (algo inaudito en los tiempos que corren). Posteriormente, Mike aclaró que quedaban dos bises pero que no se iba a retirar del escenario. El primero de ellos fue una versión de «Mind Your Own Business» de Delta 5, que engoriló al público hasta la explosión de locura en cuanto empezaron a sonar los primeros acordes de «So What´cha Want», la cual seguro agenció contusiones y lesiones cervicales a más de uno de los afortunados asistentes.
La presentación de Mike D en Barcelona dejó dos certezas: que una tercera parte de los Beastie Boys sigue estando muy por encima de la gran mayoría y que es maravilloso que una propuesta en directo todavía te sorprenda, te haga sentir que has aprovechado el tiempo y te haga volver a casa plenamente satisfecho.
Texto: Vicente Merino
Fotos: Meritxell Rosell
Vicente Merino






