
¡Qué gusto da saber que, hagas lo que hagas, lo vas a hacer bien! O, mejor dicho, saber que, hagas lo que hagas, el público te lo agradecerá.
Hace ya un tiempo que eso se resume en la viralización que sucede cuando cualquier gilipollas famosete pone una mamarrachada en Redes Sociales o cualquier columnista con ínfulas de escritor ya solo escribe chorradas. Qué gusto debe de dar y, en cierto modo, qué aburrido debe de ser, pues la emoción de la caída y el miedo al error hace tiempo que quedaron atrás. Algo así sentí anoche viendo a Clutch.

La banda de Maryland hace mucho que no tiene nada que demostrar y conoce a la perfección sus virtudes y sus vicios. Con su potente propuesta en la que se mezcla lo mejor del stoner y el hard rock, Clutch llegó, amedrentó y apisonó. Y eso es muy sencillo de hacer cuando se tiene a una bestia escénica como Neil Fallon.
Sin respiro ni descansos, los temazos iban cayendo uno tras otro. Con “X-Ray Visions” y “Firebirds!” ya se intuía que nos lo íbamos a pasar en grande, algo que se confirmó con «The Mob goes Wild”, donde el público ya iba en sexta. Una sensación similar a la que sentí con la última visita de Fu Manchu. Si en la crónica de los californianos comentaba que “Fu Manchu es un ladrillo, con su fórmula ramoniana en la que todas las canciones podrían ser la misma. Una experiencia dónde Hill y los suyos muestran una conexión genuina que se aprecia hasta en los errores técnicos, algo que, por supuesto, nos la suda a todos, sobre todo a ellos”, con Clutch podría decir tres cuartos de lo mismo, pero sin errores técnicos. Menos humanos, algo más lineales, un virtuosismo que rebaja las expectativas de una fantástica experiencia.

No dieron descanso hasta el falso final, con un bis apoteósico que trajo la locura a La Riviera, con su himno «Electric Worry» y su versión de «Fortunate son» de los Credeence Clearwater Revival , para rematar una noche a la altura. Clutch entra en estudio en breve, y no puedo esperar para volver a verlos de nuevo.
Texto: Borja Morais
Fotos: Salomé Sagüillo






