
La trinchera infinita
El Andoaingo Jaialdia volvió a demostrar este año que los festivales de trinchera, los que se curten en el asfalto del pueblo, son los únicos que conservan la autenticidad intacta. Menos postureo de festival masivo.
La tarde rompió a sudar con Ex Novios; los de Pamplona desplegaron un pop psicodélico cargado de capas brillantes y melodías que se te clavan en el cráneo, facturando un sonido con aroma a verano y resaca ideal para digerir ruinas sentimentales a base de distorsión lisérgica.

El relevo lo tomaron los catalanes Paco Te Quiero, las cachorras del cartel y la gran sorpresa de la jornada: shoegazing noventero de manual hecho de muros de ruido y voces medio enterradas. La progresión de la noche pegó un volantazo hacia Europa con los flamencos Lezard, que descargaron un rock psicodélico de combustión lenta, denso y caliente, con puro soul filtrándose entre guitarra afiladas.
Sin anestesia, Las Petunias saludaron versioneando a Mikel Laboa, cambiaron el tercio frescas y directas a la yugular con un post-punk seco, angular, feminista y con economía de medios. El momento más marciano y militante de la noche llegó con Silitia, vanguardia vasca que utiliza el autotune como un cuchillo expresivo y no como un truco de estudio, ofreciendo de esa música que primero te desorienta y luego te arrastra.

El broche de oro llegó desde Manchester con Maruja, y fue el apocalipsis que el cuerpo pedía: math rock de polirritmos desquiciados donde el saxo mete un extra de carne y salvajismo, y una presencia física tan brutal que aquello dejó de ser un concierto para convertirse en un auténtico ritual pagano.
Detrás de este bendito caos, igual que en las dieciocho ediciones anteriores, sigue estando Juancar, Marcos y su trinchera, la tienda Bloody Mary. Un tipo que lleva casi dos décadas programando con criterio de melómano kamikaze y sin red de seguridad, fichando a las bandas antes de que el algoritmo sepa que existen y sosteniendo un festivalazo a fuerza de oído fino y una bendita cabezonería rockera.
Texto: Daniel Pinilla
Fotos: J.A Areta Goñi (JUXE)






