
David Llosa (Gatoperro) nos dejó con ganas hace año y medio al entregarnos un demasiado breve Instrucciones Para Cortarse Un Brazo. Ahora lo subsana viajando Al Norte Del Norte, aunque volviendo a grabar con su socio del sur, Paco Loco, y repitiendo, en general, con un equipo musical bastante similar.
Sonido muy setentero y clásico, y poética muy Gatoperro para 10 nuevos temas con variedad de registros que ya han sido presentados con éxito en Madrid y que el próximo 14 de junio lo hará en los Almacenes Kuiwi de Oviedo.Temas en los que vuelve a contar con referencias musicales y literarias de Dylan, Nacho Vegas, The Band, Quique González, Van Morrison, Antonio Hernando, Nick Cave, Sam Shepard, Bowie, Rafa Berrio y Los Rodríguez y su saga.
Al Norte Del Norte (Calvario Música / Lengua Armada) es el título de tu sexto trabajo. ¿Tanto te tira el norte para querer irte más al norte aún y para regresar a presentar pronto el nuevo trabajo en Oviedo?
El título es una auto-referencia. Un guiño a una canción que formaba parte de Ríen los Dioses (Calvario música, 2018) y que se llamaba “Al sur del sur”. La letra decía «al sur del sur de todos mis pecados se escarchan las manos del invierno, al norte de todos mis recuerdos se pudren los ojos del verano». Esa canción la escribí al poco de irme a vivir a Málaga. Así que ahora que vivo y he grabado en Asturias el título de “Al norte del norte” vino de una manera natural. Sabía que era el título de una canción de Nacho Vegas, concretamente la segunda canción de su primer disco (la primera es un instrumental), esa que dice «esto es para decirte que aquí está empezando a nevar la playa parece un oso que duerme junto al mar», pero no lo vi problemático, al contrario, me pareció un buen augurio, además Paco Loco que es asturiano aunque nacido en México fue el productor de aquel disco y ha sido el que ha mezclado los dos últimos míos, Nacho por supuesto también asturiano y un artista admirable así que me parecía que todo estaba bien atado y en las mismas coordenadas y latitudes.
En cuanto al concierto que mencionas del 14 de junio en Almacenes Kuiwi de Oviedo no será una presentación al uso, a no ser que demos por bueno por bueno que todos los conciertos a partir de la publicación del disco serán una presentación. Simplemente tuvieron a bien contactarme e incluirme en su programación. Tocaremos un poco de todo. En cualquier caso no será el único que demos este verano por aquí, en general estoy notando una buena acogida por las salas y promotores asturianos, lo cual agradezco mucho.

Según tu Bandcamp tienes todos los vicios posibles, escribes, bebes, fumas y hasta vas con mujeres. ¿Todo eso supongo que te ayudará a la hora de crear tus personales historias, una vez más? ¿Pero, qué más te ha motivado a viajar Al Norte Del Norte?
Bueno, te agradezco que menciones esa descripción del Bandcamp y así aprovechó para cambiarla. Supongo que era una broma, que en su tiempo ya no tenía mucha gracia. Actualmente apenas conservo el oficio de fumar y el vicio de escribir. La verdad es que nunca he tenido problemas para inventar historias y hace tiempo que deje de temerle a un folio en blanco. “Al Norte del Norte” solo es un título pero si tengo que elucubrar también podría decir que es una frontera inexplorada un lugar que está más allá de donde habías llegado antes.
¿Crees, realmente, que con este nuevo disco, has pasado de un rock más personal a un rock más universal y qué te podrá acercar a un público nuevo más o menos joven?
Creo que es un disco se escucha bien de un tirón, compensado, fluido y en el que hay un intento de contención, un esfuerzo por ser más conciso tal vez que en otras ocasiones. Desde luego me parece más accesible que el anterior que era bastante áspero y doliente. De lo que estoy seguro es que salvo excepciones no me va a acercar a un público más joven. El rock entendido de una manera más o menos amplia y más si posee una cierta complejidad literaria creo que interesa bastante poco a ese sector, a esas edades que entendemos como jóvenes, que están más interesados o se han criado con otros géneros, con otro tipo de artistas.

‘Vulgar’, para cerrar y ‘Gracias’, casi al principio, tras esa buena entrada con ‘Fantasma de la Primavera’. Casi dos antagónicos temas de adelanto para el nuevo disco. ¿Por qué esos dos y no otros? Con ‘Vulgar’, como hicieron The Byrds con Dylan, hasta se puede bailar…
Es curioso que lo digas, porque cuando los estábamos grabando yo pedía exactamente eso a los músicos, que se pudiera bailar,… ¡Pero con un codo apoyado en la barra!
No me parece que sean tan antagónicos, ‘Vulgar’ habla de vivir con intensidad y dejar atrás los remordimientos y la culpa, porque de todos modos no nos espera nada al final del viaje. ‘Gracias’ trata sobre aceptar con deportividad los momentos amargos de la existencia como contrapartida del goce y el placer. Así que al final los dos, de diferente manera, a lo que invitan es a vivir el momento que es lo único que tenemos. De todos modos, cuando escribo una canción no pienso en estos términos, sino que todo llega de una manera más instintiva, desde las tripas.
El sonido setentero y clásico de ‘Gracias’ es para que lo agradezcan los buenos aficionados a grandes como Bob Dylan y Van Morrison (por sus toques soul). ¿Creo que fue uno de los primeros temas que surgieron para este sexto disco?
Sí, pertenece a la primera semana que estuve grabando en estudios ACME en Avilés, grabamos un montón de canciones esos días, algunas han ido a parar el disco anterior, otras a este y otras permanecen inéditas. En muchos discos el sistema que se sigue para grabar los discos es que se van trabajando las canciones por capas de instrumentos, es decir, un día se dedica a grabar todas las baterías, el siguiente a los bajos, etc,… Pero nosotros trabajábamos las canciones de una en una y de arriba a abajo,… Las dejábamos listas.
No creo que tardáramos más de dos horas en grabar esta. Ahí me di cuenta de lo extraordinario músico que es Miguel Herrero. Dos o tres días más tarde estábamos escuchando lo que habíamos grabado hasta ese momento Miguel, Jaime Hortelano, Pedro el técnico del estudio y yo y al llegar a esta canción nos emocionamos,… Más que en Dylan o en Van Morrison tomamos de referencia el sonido de The Band, que es más o menos lo mismo, pero no es igual. Entonces Miguel entraba a la pecera y grababa una batería y salía y yo le decía «Bien Levon». Volvía a entrar y grababa un bajo y al salir era como “Bien hecho Rick, o Richard, o Garth,… Ya sabes, leyendas,…” Pero es que el tío lo clavaba. Algo increíble.
Una maravilla el juego jazzístico entre la juguetona batería y los ricos teclados en ese ‘Vulgar’, por cierto. ¿Quiénes son los artífices y pregúntales a ver si les gusta también, por ejemplo, Joni Mitchell?
Esta canción y la que abre el disco pertenecen a unas sesiones que hice en Madrid con la banda con la que venía tocando (Christian Chiloé en batería, Pato Frank al bajo, Diego García en guitarra y Jairo Martín en piano). Las grabamos en riguroso directo y en el mismo estudio que “Ríen los Dioses”, iban a pertenecer a un disco que era la continuación de aquel y que al final no llegó a grabarse por diferentes motivos personales y profesionales, pero estas dos canciones sobrevivieron.
El rock, la música popular, es una cosa bastante sencilla, aunque muy difícil de hacer bien, entonces lo que escuchas ahí no es más que unos músicos bregados interpretando en tiempo real lo que creen necesita la canción. Desde el principio nos dimos cuenta que la atmósfera que habíamos capturado tenía ángel, una especie de melancolía aristocrática, casi matinal, elegancia tal vez. Luego con el maestro Jairo Martín añadimos unas pinceladas de sinte y clavinet que le dan ese aire como aéreo y David Carrasco escribió y grabó el arreglo de metales. ¡Por supuesto, a todos nos encanta Joni Mitchell!
Por cierto. Me encanta ese sonido a country-folk añejo con ¿slide o pedal?, y delicado piano de ‘Fantasma de la Primavera’. Parece el inicio de un viaje, al norte o a la América profunda. ¿Os costó mucho decidir que fuera el tema de conexión con el nuevo camino emprendido?
Precisamente esta canción es la otra que pertenece a las sesiones madrileñas. Aquí se suman Martín Laudecina en guitarra y Francis Beard que efectivamente toca el pedal steel, un instrumento de especialistas. Que sea la elegida para ser la primera canción del disco tiene que ver con eso que comentas, esa sensación de inicio y de apertura que transmite la música, como un tren que arranca, pero al mismo tiempo la letra habla de aprender a decir adiós a las personas que fuimos, a las cosas que una vez fueron importantes, pero ahora no nos dejan avanzar. Creo que ese saldar cuentas con el pasado sin acritud y sin dramatismos es algo que planea en varias ocasiones a lo largo del disco, por eso empezar con ella me parecía adecuado.
¿Qué historias tratas de contarnos con títulos tan llamativos como ‘La Hora Más Oscura’ (¡vaya historia dura!), ‘Las Manos del Diablo’ o ‘Yo Soy El Negro Que Escribió La Biblia’?
A ver, yo escribo casi todos los días, algo, pero componer una canción tiene más que ver con tirar de un hilo que con escribir una novela o un diario, es un topicazo pero muchas veces cuando estás haciendo una canción no sabes todavía exactamente de qué va, otras veces sí claro y por supuesto que para acabar una que te guste hay que empezar nueve que no terminas o van a la papelera. ‘La Hora Más Oscura’ la escribí para un amigo que estaba pasando un mal momento, ya sabes, dicen que la hora más oscura es justo antes de que amanezca, entonces yo le decía a este amigo que cuando todo se ponga mal, yo le voy a estar esperando. No tardé mucho en entender que por supuesto y como siempre también la estaba escribiendo para mí mismo. ‘Las Manos Del Diablo’ la escribí en un momento de desintegración personal y vital y habla no sin ciertas dosis de humor de lo peligrosos que podemos ser para nosotros mismos cuando perdemos el paso.
Para ‘Yo Soy el Negro que Escribió La Biblia’, la chispa vino de un poemario de Óscar Aguado de mismo título y un poema que se llamaba ‘Dios No’, aunque no utilicé los versos de Óscar, la idea estaba ahí y como te digo tiré del hilo. Es una especie de hoja de reclamaciones interpuesta a ese concepto de Dios paternalista, poco empático y que desde luego no predica con el ejemplo. Un rechazo a esa idea de que la culpa y el pecado están siempre solo de nuestro lado, por eso dice que “no hay ningún Caín en mi familia”.
¿Sigue siendo la literatura y autores como Sam Shepard o Russell Banks, algunos de los que te empujan a crear tus canciones más o menos oscuras y/o diabólicas?
Para serte honesto y sin ninguna vergüenza te diré que no he leído nada de Russell Banks y de Sam Shepard solamente el librito que escribió sobre la gira de la “Rolling Thunder Revue”. Sin embargo en la reseñas, en la prensa, inciden mucho en este tipo de influencias, sobre todo la de Sam Shepard, y también el western, John Ford,… Creo que todo parte de una confusión y del título de un disco que grabé que se llamaba “Cowboys”. Me da un poco de rabia porque parece como si escribiera canciones de indios y vaqueros y no es así. Igual que he leído a Carver he leído a Delibes. Igualmente te confieso que si echan esta noche en la tele “El Hombre que Mató a Liberty Valance” a lo mejor me la veo otra vez.
Me han encantado los tonos fronterizos entre Ry Cooder y Jackson Browne de ‘Tranqui Chaval’, con trompetas mexicanas y todo. Esos aires al mejor Ry Cooder se encuentran en algún momento más, creo. ¿Cómo se te ocurrió y quién decide los arreglos y demás detalles en cada tema?
El mejor Ry desde luego me queda muy grande. Te diré que, aunque últimamente estoy escuchando muchísimo al Sr. Cooder, cuando grabé esta canción, y especialmente las guitarras en mi cabeza, tenía más bien a Ariel Rot, aunque sea más cool decir otra cosa.
Igualmente el personaje que retrata la canción, un tipo o tipa joven con un trabajo de mierda en el aeropuerto, que vive en el extrarradio, que en el descanso del curro se toma un pincho de tortilla mientras juega a las tragaperras y su única esperanza es que llegue el fin de semana para colocarse y olvidarse de todo podría ser “Bukowskiano”, vivir en Los Ángeles o haberse escapado de una canción de Springsteen, pero yo me imagino más bien que vive en Barajas o en el Prat,… De todos modos, cuando estoy escribiendo y componiendo no pienso en nada de esto como te puedes imaginar, en esos momentos toda ave que vuela va a la cazuela.
El arreglo de trompetas con aires mariachi fue una afortunada aportación de Miguel que lo grabó en diez minutos muerto de risa y con un sombrero de charro mexicano puesto.

Repiten muchos nombres tanto en el tema técnico como en el instrumental. ¿Son los mejores Paco Loco, Miguel Herrero,… o es pura comodidad y amistad?
Es una muy buena pregunta y la respuesta es que son los mejores para mí y para mi forma de trabajar. Nos lo pasamos muy bien trabajando juntos, por lo menos yo, pero cuando no tenemos algo entre manos es raro que hablemos o nos escribamos. Cuando vivía en Málaga yo ya venía a grabar Asturias con Miguel y ahora que vivo en Asturias sigo yendo al Puerto de Santa María a mezclar. Con Miguel grabamos y con Paco mezclo. Tienen literalmente cientos de discos a sus espaldas, te puedes imaginar la tranquilidad que me da eso, en el sentido de que es difícil que la caguemos mucho. Además, aunque son muy diferentes, comparten una cualidad que para mí es fundamental: son rapidísimos. Aunque somos cobardes, en el estudio nos volvemos temerarios, tomamos muchas decisiones en poco tiempo y luego ya no hay vuelta atrás.
Por otra parte, además de ellos es justo decir que también repiten Jaime “Magic” Hortelano, el sello Calvario, César Arrieta con la producción ejecutiva, Denis Blakham con el máster, los músicos de Madrid, … No es una cuestión de comodidad sino más bien de satisfacción del cliente. Valoro no solo su talento, sino también el respeto, la camaradería y la libertad que me dan para ejercer de capitán del barco.
¿Cómo fue la presentación del nuevo disco en tu casa, Madrid?
Realmente no puede decirse que fuera una presentación porque el disco no se había publicado todavía, pero los que vinieron pudieron llevarse una copia, me pareció un buen gesto con la gente que vino al concierto. Tengo un público selecto y entendido, lo que por otra parte supone una hermosa responsabilidad.
¿Qué formato y qué sorpresas pueden depararnos vuestros futuros conciertos, comenzado por el de tu querido Oviedo?
Como el disco ha salido a finales de mayo, el grueso de las presentaciones las estamos planeando para la vuelta del verano. Mientras en estos meses estaré en los cuarteles de estío y realizando breves razias por la zona norteña. El formato de los conciertos dependerá del dinero que haya sobre la mesa como no puede ser de otra manera.
Texto: Txema Mañeru






