Encuentros

Carlangas, volviendo a recuperar la voz del rock

 

La última vez que nos vimos en persona fue un 15M. Fue, de hecho, el 15M con mayúsculas, aquel en el que se organizó un campamento urbano que ocupó la Puerta de Sol de Madrid. Estábamos en la Sala El Sol y Carlos ayudaba a sus compañeros de Novedades Carminha a montar el tenderete con el merchan que traían para la ocasión.

Era la primera y única vez que tocaron en la mítica sala madrileña, y en aquella ocasión lo hacían acompañando a Juanita y Los Feos. Muchos años después, lo tengo enfrente, sentado en la mesa de una cervecería, con ocasión de la promoción del que es ya su tercer disco en solitario, Universo Paralelo.

Manifiesta la alegría que le da sentir el interés de Ruta66 por su nuevo disco, ya que reconoce que tanto en la última etapa de Novedades Carminha como en el arranque de su aventura personal había transitado por coordenadas musicales estilísticamente alejadas de lo que se suele destilar en las páginas de la revista. Carlangas nos cuenta de la evolución personal y musical que le ha llevado hasta aquí

Si hay algo que has dejado claro desde siempre es que eres ecléctico en tus gustos musicales

Si estoy aquí es por lo que me gusta la música. Pero no sólo un tipo determinado de música. Aunque mi patria sentimental de entrada fue el punk y mi escuela desde que tenía 14 años el rock and roll, descubro luego cosas como la música disco de Nueva York, la salsa y el rollo latino que fui integrando en el proyecto en el que estuviera. Además, estaba muy dispuesto a llevarme palos y no me importaba. Escucho los discos de Novedades y me gusta la energía que tienen, no sólo los primeros sino los que hicimos después. Con mis discos ahora aún es pronto, porque llevo sólo tres años. Al principio sí que tenía la consigna de alejarme de Novedades Carminha, porque había más cosas que contar, tenía más cosas en la cabeza. Me quería alejar de un proyecto que tenía una voz y una energía muy concreta. Quería buscar la mía, la del proyecto Carlangas. Empecé a colaborar con gente, aprender otras maneras de hacer, otro lenguaje y otros estilos.

Yo siempre trabajé desde el punk. El primer disco me lo hice trabajando en un caseto que tengo al fondo del patio en mi casa. Con amigos y bebiendo birras en el bar de señores de al lado. Este disco es como más tranquilo, me dejé ir. Es un disco de rock y me di cuenta de que me sienta bien a mí. En los dos primeros andaba buscando cosas y en cambio en este no, cogí la guitarra y me salían volando las cosas.

Para mi lo que creo que es importante a nivel artístico es integrar lo que te va pasando en la vida a todos los niveles: musical, narrativo y encontrar tu propia voz artística reconocible. En ese sentido el eclecticismo es parte de mi identidad porque yo soy así. Vienes a mi discoteca y entre los miles de vinilos que tengo, te puedes encontrar de todo. Lo que he encontrado con este Universo Paralelo es que con lo que yo funciono es con las formas de hacer del rock and roll. ¿Significa eso que voy a hacer rock toda la vida? No. En los discos anteriores, aunque tengas guitarras te encuentras pistas y pistas y hay una producción incluso electrónica. Este disco está producido como se hace con el rock, es un lenguaje concreto, y creo que es el mismo. Lo que pasará ahora es que seguiré integrando cosas que me emocionen. Es parte de mi identidad como lo que pueden ser las letras o la imagen. Pero es a partir de este disco, no de los anteriores como Carlangas.

¿Esta vuelta a las raíces implica igualmente una producción más simple con respecto a los discos anteriores?

Sí claro. En éste iba preparando las bases con una guitarra, me uno con cuatro músicos muy buenos e íbamos haciendo los arreglos in situ en el estudio. Cuando estaba a punto de caramelo le dábamos a grabar, hacíamos tres tomas como David Bowie, al más puro estilo visceral y la que más nos gustaba era la que está finalmente en el disco.

Antes, con esas ganas de aprender cosas nuevas, el primer disco está hecho por lo menos por tres o cuatro productores, mientras que en éste sólo hay unos chavales tocando en un garaje. Lo producimos todo entre nosotros mismos. Yo llevo un poco la dirección creativa y voy buscando lo que me mola. Esto me hizo volver a escuchar mucha música que había dejado atrás como britpop.

Me tienes que contar cómo se hace eso de pasar de tocar en Novedades Carminha a en tu primer disco en solitario tener a Manu Chao como colaborador

Pues no sabría decirte exactamente cómo se hace. Sí te diría que hago todo de corazón. Mano Negra son referenciales como los Clash, y Clandestino de Manu Chao es un disco que creo que escucho todas las semanas. Por él tengo un respeto absoluto, por su forma de ser, por el modo que tiene de mezclar cosas.  Le escribí una carta cuando aún estaba en Novedades. Recuerdo volviendo de un bolo y escribirle sobre los Chunguitos, que es un rollo que me gusta mucho. Estaba en un momento en el que me fijaba mucho en grupos como Talking Head, los Gorillaz o el mismo Manu y me dije de intentarlo, también por aquello de la relación que él tiene con Galicia. Y dos años después de aquella carta me llama un amigo común que me dice que me querría invitar al concierto que va a dar y luego hablar conmigo. Y salió así. Era una canción que tenía yo escrita.

Para este disco arrancas nada más y nada menos que con Leyva. ¿Qué te lleva a colaborar con todos estos grandes nombres?

Yo creo que se trata de colaboraciones motivadas por la cuestión meramente artística. Son canciones que creo pueden sentar bien a alguien en concreto y el resultado así lo demuestra. Se trata de temas bien integrados. Sería muy osado por muy parte pensar que con estas colaboraciones yo me pudiera posicionar a su altura. El hecho de que Manu decida meter incluso frases del Clandestino casi me hace sacar las lágrimas. Lo viví en directo y pensaba: “Joder qué tío puto generoso” y encima está cantando una canción mía, que no es que nos pusiéramos a componer una nueva. Con Leyva igual. Le digo que estoy componiendo una canción que me está saliendo con un aire 2000, un rollo Strokes. Pero es que hacer una canción de los Strokes en castellano es casi imposible por una cuestión de cadencia del idioma y métrica. Y entonces recordé que cuando yo escuchaba a los Strokes, la otra cosa que sonaba en los bafles de los bares era Pereza. Y me preguntaba cómo sonaría ese sonido Nueva York de los 2000 con la voz de Pereza, con algo más Rollings. Le cuento la idea a Leyva, le hace gracia y me dice pues vamos a probar. Y me fui a su casa.

Entiendo que las colaboraciones a priori no me molan porque sí que veo algo muy capitalista en todo ello. Pero si musicalmente se sostienen… En mis discos tengo una con Leyva y otra con Dear Johan, que son unas tías que tenían entonces un par de singles.

¿Qué relación te une a ellas?

Yo las conocí porque vi que fueron teloneras de The Mistery Lights, un grupo de garaje que me gusta. Flipé con ellas porque reconocía la energía que tenía Novedades Carminha al principio. Me sentía un poco reflejado.

Dices que Universo Paralelo es un disco de grabación rápida…

Empezamos a grabarlo en abril de 2025 y estamos en junio de 2026 con el vinilo ya fuera. Fuimos a La Mina; estuvimos diez días. Fue un poco como la grabación del Get Back de los Beatles. Vamos todos al estudio, alguien lleva algo preparado, se ponían todos y lo grababan. Yo llevaba en maquetas algunos temas desde casa que preparaba junto a Pastor que también toca en la banda.

¿Quiénes forman la banda?

Busqué gente desde un tono más de rock. Fue surgiendo una banda ad hoc. Pastor era el chico que conducía la furgoneta de Novedades Carminha. Como yo siempre tengo problemas para dormir escuchábamos juntos discos de Led Zeppelin, Thin Lizzy. Nos hicimos amigos primero, luego me ha ayudado en labores de producción de mis primeras cosas en solitario y para este disco ya le dije: Tío te toca, suelta el volante y vente a tocar. Se encarga del bajo. Yo canto y hago alguna guitarra. Luego está Samu Terroso a la batería, que es un chico que me llega a través de un amigo, que es un auténtico mítico del rock que también toca con Miguel Ríos, y luego de guitarrista está Toni Jiménez de Granada. Es uno de los mejores guitarristas que vi en mi vida. La verdad es la cosa ha fluido muy bien. No sé si será exactamente la banda que me acompañe en los directos porque algunos no son de Madrid.

Ahora que hablas de Madrid, eres gallego afincado desde hace tiempo en la ciudad

Sí llevo veinte años viviendo en Madrid. Vine con diecinueve a estudiar periodismo. Novedades Carminha se forma aquí. Los tres somos de Santiago, amigos desde la adolescencia, y queríamos tocar. Allí no tocamos nunca juntos, éramos sólo colegas de bares de rock and roll, en la misma pandilla. En Madrid decidimos hacer una banda y por eso sale Novedades Carminha, pues como salen otras mil bandas. Juntarnos, tocar unas canciones de punk, sacamos discos, nos expresábamos un poco.

A pesar de la ubicación en la capital, fuisteis una de las bandas estandarte de aquellas recopilaciones de Galician Bizarre ¿no? ¿Formabais una escena?

Sí, bueno. Yo participé sobre todo en el primero en la producción ejecutiva, juntar las bandas… Sí creo que podría hablarse de escena. Éramos varias bandas con un discurso muy concreto, una manera de hacer muy disruptiva, fuera de la industria. Estábamos conectados personalmente, aunque pudiéramos hacer una movida diferente, nos movíamos bolos entre nosotros.

Y si hablamos de escenas, ¿te ves próximo no sé si a Carolina Durante, pero a Parquesvr por ejemplo? ¿Se tenía normalizada a La Riviera por ejemplo como medida de la capacidad de convocatoria de una banda cuando funcionaba Novedades Carminha?

Creo que venimos todos de la misma escuela. Carolina Durante son desde hace tiempo más masivos, como llegamos a ser Novedades Carminha. Pero para Novedades lo normal no era tocar en La Riviera, sino en el Wurli. Luego la cosa creció y llegamos a hacer cosas muy potentes, pero tocar por ejemplo en Joy Eslava era ya de mayores. Pero hay un espíritu underground en el que nos reconocemos todos. Y no se trata de dónde toques, sino de dónde bebes, de dónde te sientes a gusto.

¿Hasta que punto tus letras sirven de termómetro anímico de lo que se cuece en tu interior?

Los discos que hago como Carlangas salen en un momento hipercrítico a nivel social. Venimos de una pandemia en el que quedamos todos un poco locos porque era un mundo nuevo, y al salir nos encontramos bombas, pobreza, crisis social, de vivienda, precariedad. Se empiezan a complicar las cosas y ya no es ese mundo feliz del que yo venía diez años antes en donde lo único en lo que pensábamos era en beber cerveza, ligar y estar contentos. Entran las redes sociales con mucha fuerza cambiando todo. Creo que somos una especie de cobayas en una época bisagra tecnológica. Y eso me lo papo yo entero, y me hago preguntas de todo tipo: ¿por qué esta dependencia con los teléfonos móviles? ¿Por qué si nos creemos los más listos no somos capaces sin embargo de hacer las cosas más básicas? ¿Por qué no hacemos nada si tenemos una guerra delante de nuestras narices? Todo eso hace que me oscurezca un poco.

¿Eres feliz? ¿Estás pasando una buena etapa?

Ahora mismo sí. En el primer disco vivía un momento de cambio. También el hecho de ser padre. Son las dos caras de la moneda: Por un lado, eres el tío más feliz pero por otro te da miedo todo. Que le pueda pasar algo a tu hijo mientras duerme, la energía está por los suelos. Ahora estoy tranquilo

En tu nuevo disco cuando me haces dudar es al final, con “Lo quiero todo”.

Sí, se trata de una letra que tenía de antes, porque yo guardo todo apuntado. Esa urgencia de querer tener todo a golpe de click, la ansiedad y la ambición desmedida que te genera y que sólo te lleva al empobrecimiento personal. En ese proceso aprendí a parar un poco e imponer los tiempos que a mi me da la gana. Eso me estaba fallando y en el fondo tiene que ver en comprender el mundo en el que habitas.

En el disco hay varias canciones de soltar, como la de “Si lo sé no vengo”. Noto que llevo muy cargada la mochila y que necesito soltar cosas. Para mi la música es el momento ese de pasarlo bien y a lo mejor lo que pasa es que ese hedonismo lo tengo que abandonar y ser honesto y contar esto que tengo que soltar

¿Es en esa línea en la que va la canción “Familia S.L.”?

Yo tuve una situación jodida a nivel de industria musical. Había peña que durante un momento de mi vida me adulaba de una manera totalmente artificiosa y me lo terminaba creyendo. Te decían todo el tiempo lo mucho que te querían, pero cuando tomaba decisiones que a ti te venían bien todo esto se torcía y entonces dejabas de ser familia suya. Familia entonces se convertía en un término siciliano. Estaba jodido por eso y se lo comenté a un amigo mío periodista de hace años que me dijo qué precisamente eso de familia es lo que repiten continuamente en la película de El Padrino.

¿Hablas de la desaparición de alguien en particular en “Universo paralelo”?

No, hablo de la construcción de ese espacio que a mi me venga bien habitar. Llego a la conclusión de que, si me dejo llevar por las guerras, pandemias y demás me acabo metiendo en un pozo porque soy sensible a todas esas desgracias. Y pienso que a lo mejor que es ahí donde me quieren ver metido y no voy a permitirlo. Me voy a construir ese espacio de protección. No es insensibilizarse, pero sí aprender a habitar ese mundo que nos toca vivir. Es ponerse las gafas de sol aunque sea de noche. Ir a la contra y no dejarse llevar por ese discurso derrotista en el que no hay nada que se pueda hacer. Claro que lo hay, ya sea en una asociación de vecinos o en mi casa, reunirnos y generar algo bonito. Por otro lado, si quiero ayudar a los demás tengo que empezar por salir de esta oscuridad que me atrapa.

¿Hay riesgo de que el Carlos periodista pueda terminar por devorar al músico?

Creo que no sé cantar muy bien pero sí que tengo cierta capacidad comunicativa, me considero un comunicador y en ese sentido la música es una buena vía. Por otro lado, soy un melómano que vibra con la música y me gusta saber lo que pasa ahora o lo que pasaba en los 60 ó en los 77. La música es mi hilo vital conductor y con lo que me gano la vida desde hace años. Creo en ese romanticismo de la radio, me gustaría escribir cuando tenga tiempo para hacerlo.

¿Qué calendario llevais de presentaciones del disco?

Pues tenemos gira por toda España incluyendo salas muy chulas en Madrid (La Riviera el 30 de octubre) y en Barcelona (Apolo el 12 de noviembre). Qué va, he tenido mucha suerte. A pesar de estar haciendo algo distinto a Novedades Carminha, la gente conectó muy bien. En tres años me he hecho más de 120 conciertos. Es verdad que con Novedades llegamos a tocar en sitios muy grandes, pero ahora también estoy a gusto en donde toco. Ya me empiezo a plantear una carrera en solitario a medio plazo y te confieso que ya estoy pensando en el próximo disco.

Pero ¿es que tenías dudas de tu continuidad?

Sí porque dependía de cómo me funcionara a mi el disco. Veo los dos anteriores y sí me molan, pero hay algo con lo que todavía no conecto, que me queda lejano. Y eso que me encantan y que las producciones son las hostia. Pero vibras con lo que vibras y veo que es más por aquí. Lo mismo pasado mañana te digo que es la bossa nova.

Texto: Tomás González Lezana

 

 

 

 

 

 

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