Encuentros

Beat In, al fin disponibles

 

 

Fueron una de las bandas surgidas durante la explosión de la reivindicación del garage surgida durante la segunda mitad de los 80, con especial intensidad en Madrid. Y una más de las que desaparecieron sin dejar legado discográfico, convertidas en nombre que circulaba sólo en círculos de conocedores del tema.

Con motivo del trigésimo aniversario del sello Guerssen, Antoni Gorgues y Álex Carretero han apostado por reunir parte sus -escasas- grabaciones en un Lp de tirada limitada y atractivo diseño gráfico, como suele ocurrir. Antoni mantenía a mano en formato cassette las canciones que ahora están, al fin disponibles. Hablamos con Jesús, su bajista, que arroja luz sobre su historia…

Sabido es, cuando al personal se le mete entre ceja y ceja una misión, no paran hasta conseguir cumplirla. Coincidiendo con su 30 aniversario, edición de un álbum de Beat In que viene a llenar un hueco en la historia discográfica de la escena sixties de los 80. Cuando se rememora dicha época y lo que ocurrió, siempre se recurre a los mismos nombres. Es importante disponer de material sonoro de otras formaciones, justicia histórica… ¿Puedes resumir, para quien no supiera de vuestra existencia, como surgió la banda

Marcos de Ben y Fernando Maestú, núcleo compositor de Beat In, comenzaron a escribir canciones a mediados de los 80. Llegaron a dar un concierto bajo el nombre de Los Mismos en 87 u 88. Nos sumamos a ellos Víctor del Valle y yo en 1989 para crear Beat In, un grupo de estilo sixties en general con predominancia de la melodía. Más maña que fuerza, aunque también con nuestros momentos garaje.

¿Qué conexiones teníais con grupos como Sex Museum, Negativos, los siempre reivindicables Los Potros o Dr. Explosion?

A Fernando y Miguel Pardo les conocía de Rockola cuando íbamos todos con el abrigo verde. Dieron su primer concierto en la sala Bwana en 1985, el día de mi cumpleaños, pero no pude ir. Asistí a sus inicios de todos modos. Ensayaban en Faico en Embajadores donde yo estaba, 1986-87, ensayando con Snap. A los Negativos los conocí poco, muy levemente cundo tocaron con Museum en The Grooviest Night In Town. Recuerdo cuando aparecieron en el Chaminade, fue como una visión, todo flequillo, botines y chaquetas vaqueras y de ante. Flipé. Humildemente creo que me sentí un poco como cuando Nik Cohn vio a los Rolling Stones a mitad de los sesenta, “hermosos en su fealdad” y todo lo demás. A José Lanot le conocí cuando estaba en Sex Museum y vi más tarde su primer concierto con Los Potros, también en Bwana, y a Jorge le conocimos más tarde cuando Beat in fuimos a tocar a Gijón en un concierto organizado por él. Estaba empezando con Doctor Explosión. Ensayaban en una casa de campo.

En vuestra breve trayectoria, 1989 – 1992, realizasteis una serie de grabaciones, mayormente demos, que solo circularon entre gente próxima. ¿Cómo han acabado algunas de dichas grabaciones dando forma al álbum que nos ocupa? ¿Quién ha realizado la selección? Son una docena de temas, ¿ha quedado material en condiciones fuera de esta edición?

En los primeros años noventa cayó en manos de Antoni Gorgues, creador de Guessen, una de nuestras maquetas. Al parecer se la dio una chica llamada Virginia, amiga de Lagarto de Los Imposibles. Muchos años después mi amigo Antonio Real, otro mod más, de Cuatro Caminos, pasó esas maquetas y canciones grabadas en ensayos y en directo a digital. Mandamos una copia de ese CD a Guerssen cuando contactaron con nosotros. El LP es una selección del sello del material contenido en ese CD, básicamente nuestras maquetas. Agradecemos de corazón que las hayan editado, ya que somos fans de Guerssen desde hace mucho tiempo y valoramos enormemente su labor a lo largo de estas tres últimas décadas. Puedo decir que hay más material de Beat In, una caja con muchas cintas que hay que desentrañar y catalogar. Canciones tan interesantes como “GO!”, “I Walk On The Hot Earth”, “Set Me Free”, “Hey Mama”,

“Sitting Under The Ground” o “Lady Knife”, podrían estar ahí, y lo mismo algunas más ¿quién sabe? Hay que verlo.

Teníais dos motores creativos muy claros, Fernando Maestú y Marcos de Ben, y una amplitud de miras que sobrepasaba el terreno estrictamente mod o garagero, con gran influencia del folk rock norteamericano escuela Byrds…

Dos fenómenos, sin exagerar. Fernando siempre compuso canciones muy buenas y diferentes. En los cinco últimos años ha publicado cinco álbumes como LATE, que pueden escucharse en diversas plataformas de streaming. El último de ellos se titula Sueños y salió a finales de mayo. En cuanto a Marcos, es la persona con mayor talento musical que he conocido en mi vida. Gran cantante, compositor y multiinstrumentista. Estupendo batería. En su grupo posterior Mardi Grass, Marcos cantaba y tocaba la batería. Era un gusto verle actuar. Dadle cualquier instrumento que a los diez minutos ya le habrá sacado algo interesante. Posee un don, que, en mi opinión, lo aproxima bastante al apelativo genio. La suma de las composiciones de ambos era Beat In, grupo de mentalidad abierta, más de música que de imagen. Grupo básicamente de las canciones de dos minutos y medio, también las había de cinco o seis minutos con una variedad estilística y un contraste que pocos poseían.

Está muy claro que no os movíais por intereses comerciales, no es muy común rechazar ofertas de publicar canciones en discos como los que forman parte de la serie Munster Dance Hall Favorites, un magnífico escaparate donde darse a conocer, o renunciar a fichar por una multinacional. ¿Estuvisteis todos de acuerdo, o estas negativas comportaron diferencias de opiniones en el seno de la banda?

No estábamos todos de acuerdo. Por ejemplo, en lo de Munster, en mi opinión un error mayestático y repetido en varias ocasiones, porque cada vez que Iñigo sacaba uno de esos LPs recopilatorios VV. AA. quería meter alguna de Beat In y no podía. Hubo una serie de decisiones fallidas, desencuentros y mosqueos que impidieron que Beat In pudiese ser un grupo conocido, al menos a pequeña escala. Tienes un gran problema si el mayor promocionador del grupo es al mismo tiempo, creo que, sin mala intención, un perfecto autosaboteador. No hay por donde agarrarlo.

Con el Lp ya disponible, en edición limitada y numerada, ¿estás percibiendo un mayor interés en vuestras andanzas? ¿Alguna posibilidad de reunión, aunque sea puntual, como ha ocurrido con los Negativos, por ejemplo?

Algo sí, gente que no conocía el grupo ahora lo conoce, aunque las revistas y blogs no se han prodigado mucho en comentarios. En principio parece que no va a haber ninguna reunión. Pero, quién sabe, en eso tienen la palabra los jefazos Fernando y Marcos.

Me comenta Alex la existencia del fanzine Route 66 -que yo, siendo sincero, desconocía totalmente- que se adelantó por unos meses a la aparición de la revista Ruta 66. Tú eras uno de sus principales responsables, ¿qué puedes contarnos de dicho proyecto?

Sí, los dos primeros números salieron antes que Ruta. Esto era una cosa de los mods que estudiábamos en el Ramiro de Maeztu, JADD, Armando, José Ramón, Miguel el Mono, etc… Más algunas colaboraciones externas, José María Rosillo (más tarde en Los Imposibles). La idea del modzine era en realidad una cosa más sixties que algo puramente mod. Es curioso, teníamos una sección con un listado de canciones variadas “Lo que nos gusta escuchar cuando vamos borrachos”, o algo así, muy parecida a los “50 impresentables” de Ruta 66, la misma idea.

Por último, al parecer en la presentación de la tercera referencia de dicho fanzine, realizada junto al antes mencionado concierto Grooviest Night in Town, Kike Turmix os informó de la aparición de la revista. ¿Es correcto? El tema de que él propuso el nombre de Ruta 66 en un consejo de redacción podemos situarlo en el terreno de la ficción… ¡no había consejo de redacción!

¡Pues eso dijo el gran KIke! (Risas) Le contó a JADD que propuso el nombre españolizado (Ruta) en un “consejo de redacción” de la revista. El número tres de Route 66 lo presentamos en el concierto de The Nativos y Sex Museum en noviembre de 1985, coincidiendo, si mal no recuerdo, con el nº cero de Ruta 66. Con Kike compartimos como invitados programa de radio, Sin Nicotina de Fernando García, al poco tiempo, en invierno o primavera de 86. Recuerdo que Kike nos preguntó quién nos había gustado más, Nativos o Sex Museum. Dijimos que los segundos y se rio y nos dijo que Nativos habían sido mucho mejores. Nativos estaba formado por músicos mucho más experimentados que Museum, que estaban empezando.

 

Texto: Alfred Crespo

 

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