Hay bandas que no entienden el rock como un ejercicio de nostalgia, sino como un lenguaje vivo que sigue admitiendo nuevas combinaciones. Ahí es donde Datura4 mantiene su atractivo. Lejos de perseguir modas o de maquillar su sonido con una producción contemporánea, el grupo australiano vuelve a demostrar en High On The Low Brow que el boogie, el blues eléctrico y la psicodelia todavía pueden sonar frescos cuando detrás hay canciones con mayúsuculas. Cuatro años después de Neanderthal Jam, la formación liderada por Dom Mariani entrega otro capítulo plenamente coherente con su trayectoria, y lo bastante inspirado como para evitar cualquier sensación de repetición.
«Under A Rock» abre el disco con autoridad, marcando desde el principio ese equilibrio entre contundencia y groove que se mantiene durante todo el recorrido. «Getting Through» conserva la sensación de espontaneidad que le da el ser fruto de una jam en el local de ensayo. Y «Double Dealer» o «Mind Sailor», demuestran que entienden el rock desde el movimiento más que desde el volumen. La producción juega igualmente a favor del resultado final. El sonido conseguido conserva cierta aspereza, alejada de las mezclas excesivamente comprimidas que dominan buena parte del rock actual. Puede que algunos oyentes echen de menos un mayor riesgo o cambios más radicales, peor ese nunca ha sido el objetivo del grupo, como apuntábamos al principio. Siguen siendo uno de los nombres más fiables del rock australiano porque nos recuerdan de manera constantes que un puñado de buenas canciones, unos cuantos riffs, varias melodías memorables y una banda profesional como pocas son más que suficiente para hacernos felices.
Eduardo Izquierdo






