
El 21 de septiembre en La Riviera (Madrid) y el 22 en Razzmatazz 1 (Barcelona), el colectivo canadiense Broken Social Scene, recuperará su versión más expansiva, esa que convierte cada concierto en una especie de ritual compartido donde la épica y la vulnerabilidad conviven sin pedir permiso.
La banda regresa en un momento especialmente simbólico. Tras años de silencio discográfico, han vuelto a activar la maquinaria creativa con nuevas canciones que reivindican la importancia de la comunidad en tiempos de desconexión emocional. No es casual que su historia vuelva a resonar ahora: Broken Social Scene siempre ha sido un refugio para quienes creen que la música puede ser un espacio de encuentro, un lugar donde las voces se superponen para construir algo más grande que la suma de sus partes. Su regreso también coincide con el estreno del documental It’s All Gonna Break, que repasa los orígenes del colectivo en Toronto y recuerda cómo un grupo de músicos que parecía reunirse solo para “hacer ruido” terminó marcando a toda una generación del indie internacional.
Las entradas para Madrid y Barcelona ya están disponibles, con precios que rondan los 45 € en venta anticipada.
EI






