
Pocas bandas emergentes de la escena local granadina han preparado cada paso con tanto esmero como Paul Rodie. El proyecto powerpop del cantante y guitarrista Pablo Rodríguez empezó a asomar la patita hace tres años con la publicación de sus primeros temas («Algo super especial» primero, «Perro fiel» después), pero no ha sido hasta este mes de mayo en el que, al fin, el cuarteto formado por Pablo, Irene (guitarra), Bea (bajo) y Ángel (batería) ha lanzado su álbum de debut, Algo super especial (Discos Menta).
Este largo y minucioso proceso ha tenido sus pros y sus contras. Por una parte, cada detalle, la elección de los singles de adelanto y sus respectivos videoclips, por ejemplo, se ha diseñado y calculado al milímetro. La banda ha tenido tiempo de sobra para mejorar y perfeccionar los temas del disco en directo, lo que se pudo comprobar en el concierto de la sala Planta Baja del jueves 21 de mayo. Todo parece bastante más trabajado ahora. Paul Rodie suenan mejor, más potentes, más compactos. Y, además, también tienen nuevas canciones para ofrecer, con las que enriquecen y amplían su propuesta, incluida una estupenda versión en castellano del «Broken Heart» de los Lemon Twigs, banda de cabecera de los granadinos.

La influencia de los hermanos D’Addario se nota también en algunos temas recientes (una composición de efluvios psicodélicos aún sin título te llevaba al «Look For Your Mind», del nuevo trabajo de The Lemon Twigs), en las pintas glam rock y, sobre todo, en echar mano de décadas pasadas sin cortarse un pelo. Mullet, bigote, chándal vintage Adidas, camiseta ceñida… Su cantante parece que vive en una constante nostalgia estética.
El power pop y el pop de guitarras de los años 70 y 90 estuvieron muy presentes. Después de arrancar con las guitarras crujientes de «1991» y «Está bien», describieron la canción que venía a continuación (otra sin nombre definitivo) como muy “noise pop, de la época de Catholic Education de Teenage Fanclub”. También sonaba mucho a los primeros Planetas, los del ruidoso y seminal Super 8. Por su parte, «Perro fiel», como siempre uno de los momentos álgidos de la noche, es totalmente Stooges/MC5. Por no hablar de los molinillos de Pablo, que recordaban a los característicos golpes a manotazos a las cuerdas de la guitarra de Pete Townshed, de The Who.
La puesta de largo de un álbum tan esperado como Algo super especial merecía unas condiciones distintas: una sala a reventar, una programación acorde a la velada en la que Paul Rodie fuesen protagonistas del cartel y no actores secundarios (abrieron el concierto de la banda de pop-rock Fletán Fletèn, en algún lugar entre Los Rodríguez y Lori Meyers), mayor promoción en los medios, visibilidad en las redes, etc. Si el disco ha perdido cierto ímpetu nada más publicarse, el ‘momentum’ del que hubiera disfrutado el año pasado, se compensó con una actuación que estuvo a la altura. Al final hubo incluso una pequeña sorpresa: subió un saxofonista californiano a colorear los últimos dos temas de la noche («Algo super especial» y «Popkemon») antes de los bises.
Texto: Jon Pagola
Fotos: Pabloide






