No necesita presentación en ciertos círculos, pero sigue sonando como un secreto bien guardado fuera de ellos. Mario Cobo llega a Madrid con Los Tremolocos en un momento de recuperar la actividad, afinando un discurso propio que conecta directamente con el pulso de finales de los cincuenta y primeros sesenta sin caer en la réplica nostálgica. Le acompañan David Collado a la batería y Rafa Hernández al contrabajo, un formato de trío que apuesta por la inmediatez y la pegada. Sobre ese andamiaje, Cobo despliega una narrativa eléctrica donde el rockabilly, el rhythm and blues y el jazz temprano se entrelazan con naturalidad y sin concesiones.
El recorrido previo pesa, claro. Haber tocado junto a figuras como DJ Fontana o Sonny Burgess, liderar proyectos clave como The Nu Niles o Los Mambo Jambo, o firmar producciones de éxito junto a Loquillo han ido perfilando a un músico total. A eso se suma su trabajo reciente en Diente de León Estudio y colaboraciones internacionales con Boz Boorer o Kim Lenz, que amplían el foco sin diluir la esencia.
La parada madrileña, en el Espacio Escándalo del Hotel Canopy, en el Paseo de la Castellana, el 21 de mayo (entradas AQUI), se presenta como una de esas noches donde la música se mide en centímetros de escenario y en vatios de verdad. Hablamos con él antes de subir el volumen.
Llevas un tiempo alejado de los escenarios ¿Qué te lleva ahora a volver?
En realidad no es tanto tiempo aunque es verdad que al final si no giras constantemente parece que desapareces. El año pasado estrené un cine concierto junto a Lucas Albaladejo a los teclados de Rumble Fish de Scorcese, para la cual compuse una nueva banda sonora que interpretamos en directo y de la que espero que en breve aparezca un nuevo disco. Eso lo he ido combinando con las presentaciones de mi disco Chet en el que reinterpretaba las canciones del disco Chet Sings de Chet Baker en solitario. Y también un show que se llama Mario Cobo y sus asombrosas guitarras donde explico un poco como fue el nacimiento del Rockabilly a través del nacimiento de la guitarra eléctrica. Desde la música Hawaiana hasta digamos la grabación de «That’s All Right Mama».
Después del intento con Los Crujidos y de que Blas Picón dejase la música me vi un poco en la situación de pensar bien cual sería el próximo paso así que he estado trabajando en componer, grabar, producir, mezclar. También en hacer coloquios, masterclases y docencia ya que creo que por edad ahora me toca compartir y transmitir el amor por ciertos géneros y la guitarra en general. También estuve por Londres una semana tocando con la banda de Aisha Kahn y el combo de Chris Corcoran y haciendo una masterclass de guitarra para cambiar de aires, una buena experiencia.
Aquí en Almería me monté un trío para ir quitándome el gusanillo de tocar rock and roll y que fuese sencillo, canciones de algunos de mis héroes, sin casi promo, por locales de la zona donde sudar un rato y quitar la presión del monkey bussiness. También The Five Cannons a los que produje su último disco, que os recomiendo, me invitaron a la presentación en Madrid donde toqué algunas canciones a trio y después con ellos. Después de eso empezó a picarme el gusanillo por volver con mis temas y recuperar ese lado artístico.
¿Cómo te vas a poner en forma para este retorno?
Estoy más en forma que nunca, no lo dudes. Y no lo digo en plan chulo, todos esos proyectos, en principio lejanos a mis anteriores aventuras, han sido grandes retos que me han hecho mejorar mucho como músico y sobre todo me ha hecho salir de unas rutinas que a veces simplemente te hacen acomodarte y relajarte. Aparte de eso he dejado los donuts.. espero que funcione.
Te has dedicado mucho a tu estudio.
Sí, produciendo, componiendo para nuevos proyectos, trabajando desde mi estudio de grabación Diente de León. Es verdad que no he tocado tanto como el resto de mi carrera pero creo que me ha venido bien. Llevaba desde los 19 años subido en una furgoneta y tocando sin descanso.
Los Tremolocos ¿es un proyecto estable o montado para la ocasión?
Los Tremolocos es el nombre de la banda que me acompañará cuando toque en solitario en mi versión más Rock and Roll, estrenaremos el formato en Madrid pero espero que se pueda convertir en algo estable.
Ya no te preguntaremos por Nu Niles pero ¿qué fue de los Crujidos o de aquella banda que formaste con Néstor Pardo?
Pues son una representación clara de que no todo funciona como esperas. Los Crujidos publicamos unos cuantos singles que me gustaban mucho pero después de un buen show en Barcelona y Madrid, Blas decidió dejar la música y yo perdí un poco la energía. Me daba pereza empezar a buscar un batería para ese proyecto. Mojo Mantra, la banda con Néstor Pardo y Javier R. Cortés es una historia increíble, con un disco fabricado que está en un almacén guardado y que por nuestra incapacidad por coordinarnos debido a diversos proyectos personales se ha quedado allí. Y es una pena porque el disco está muy bien, por muy feo que esté que yo lo diga. Quién sabe, igual un día se puede recuperar.
¿Qué encontrará la gente que vaya al Canopy a verte? Has anunciado canciones de todas las épocas ¿no?
Pues, sobre todo, un show de Rock and Roll en el que voy a combinar mis propias composiciones tanto cantadas como instrumentales con temas de Nu Niles y algún homenaje a Link Wray o Bo Diddley aunque la mayoría serán temas propios. A trio, mi formato favorito y con el que me siento más a gusto ya que me da mucha libertad para improvisar según sienta en cada momento.
¿Te vamos a ver con más continuidad?
Seguro que sí, aunque tengo que confesar que en los últimos años también disfruto mucho con mis otras facetas y eso hace que tampoco quiera estar con las manos en el volante constantemente. Tengo un par de discos en producción pero no una fecha así que los voy a seguir cocinando hasta que estén bien hechos
Eduardo Izquierdo






