
Hay discos absolutamente mágicos, que tienen la capacidad de transportarte a miles de kilómetros, a moteles baratos, a ese olor –entre gasolina y asfalto– que desprenden algunas carreteras al otro lado del charco. Puede que también te hagan replantearte decisiones tomadas demasiado tarde o justo a tiempo. Past Lives in California, el nuevo álbum de Juana Everett, es sin duda uno de ellos y supone la confirmación definitiva de una artista que lleva casi una década persiguiendo canciones —y quizá también una versión distinta de sí misma— entre California y Nashville.
Publicado por Great Canyon Records, el disco funciona como una oda profundamente personal al imaginario californiano: sus promesas, sus espejismos y las personas que terminan dejando cicatrices hermosas en mitad del camino. Todo ello atravesado por una Americana áspera –pero a ñla vez luminosa– y emocionalmente honesta que bebe tanto del Nashville más clásico como de la libertad polvorienta de la Costa Oeste.
La historia detrás del álbum tiene bastante de película indie norteamericana. En 2016, Everett abandonó Madrid para grabar su debut en Los Ángeles. Lo que comenzó como una escapada creativa terminó convirtiéndose en nueve años de mudanzas, trabajos precarios, carreteras interminables y varias crisis existenciales moldeadas bajo el sol californiano. En 2024 volvió a cruzar Estados Unidos rumbo a Tennessee, donde acabó encontrándose con el productor y guitarrista Alex Muñoz, también madrileño y habitual colaborador de figuras esenciales de la Americana contemporánea. El álbum cuenta además con mezclas de Joe Pisapia y masterización de Dave McNair, además de colaboraciones de nombres como Dylan LeBlanc y Nicki Bluhm.
Juana Everett presentará el disco el 29 de mayo en la Sala Upload dentro del ciclo Curtcircuit, en una celebración especial por el décimo aniversario de Great Canyon Records. Un lugar perfecto para empezar otro viaje más.
Texto: J.F. León







