
En tiempos de algoritmos, macroeventos clónicos y festivales donde a veces cuesta distinguir una banda de una marca de bebida energética, sobrevivir 27 años defendiendo el blues y el rock casi debería considerarse un acto de resistencia cultural. Y precisamente ahí sigue el Frank Rock&Blues Festival, empeñado en mantener viva la llama del riff sudoroso, la carretera secundaria y la música tocada con las tripas.

La vigésimo séptima edición del veterano encuentro andaluz volverá a celebrarse los días 14 y 15 de agosto en el Auditorio Torres Oscuras de Torreperogil, un enclave que ya forma parte de la liturgia sentimental de muchos aficionados al género. El cartel de este año mezcla músculo internacional y querencia por las raíces: desde el blues elegante de los daneses Fried Okra Deluxe hasta el vendaval de Mingo Balaguer & Pablo Sanpa Blues Blast, pasando por el blues rock de Gonzalo Portugal.
El apartado más eléctrico llegará de la mano de los noruegos Ganzer, los británicos Smokin Mary Plant y Red N’Rebel, en una edición que volverá a transitar entre el hard rock clásico, la psicodelia y el aroma de garito con humo imaginario y amplificadores al límite.
Antes de agosto, el festival calentará motores con una presentación especial los días 29 y 30 de mayo, que incluirá conciertos de Rubén Moya y sus Incautos, sesiones DJ y la proyección del documental Una Historia del Rock, con participación de su autor, Miguel Luis Carrasco.
Está claro que, lejos de nostalgias vacías, el Frank Festival sigue funcionando como una pequeña trinchera donde el rock y el blues continúan sonando muy vivos.
Texto: Carlos López







