
En tiempos de macrofestivales mastodónticos, algoritmos que dictan tendencias y giras diseñadas casi como operaciones militares, todavía quedan lugares donde la música sucede a quemarropa. Salas pequeñas, medianas, sudorosas, imprevisibles.
Lugares donde nacen bandas, se forjan escenas y el público descubre artistas antes de que Spotify les coloque una pegatina de “fenómeno”. Precisamente para reforzar ese ecosistema imprescindible nace el Circuito Red de Salas.
La iniciativa, coordinada por ACCES —la Asociación Estatal de Salas de Música en Directo— y desarrollada junto a la Dirección General de Artes Escénicas y Música, reunirá a 93 salas de todo el país en una programación conjunta destinada a impulsar la música en vivo desde la proximidad, la diversidad y el tejido cultural local.

La propuesta pretende descentralizar la oferta cultural y conectar escenas locales, nacionales e internacionales a través de una agenda estable de conciertos que se desarrollará durante los próximos meses. Un circuito pensado tanto para artistas emergentes como para nombres consolidados, y que reivindica el papel de las salas como algo mucho más importante que simples contenedores de actuaciones.
Porque las salas son imprescindibles refugios culturales, laboratorios sonoros y puntos de encuentro intergeneracionales. Lugares donde todavía se escucha música sin filtros y donde el directo sigue siendo una experiencia física, emocional y hasta un poco peligrosa. Como debe ser.
La selección de espacios participantes se realizó mediante un proceso de evaluación basado en criterios como trayectoria, calidad artística, impacto social y programación habitual. El comité estuvo integrado por figuras del sector como Armando Ruah, fundador de la mítica Suristán; la gestora cultural Marga Landete; y Manuel Pinazo, director de Muzikalia.
Isaac Vivero, presidente de ACCES, resume el espíritu de la iniciativa: poner en valor unas salas “absolutamente fundamentales e imprescindibles” para el desarrollo de la escena musical española. Una verdad como un amplificador a todo volumen.
Salas seleccionadas:
Texto: Carlos López






