Encuentros

Serpent, primero muerte y después Zen

 

Serpent vuelve a escena con Absolutisme Zen, un trabajo que consolida su identidad dentro de un rock visceral y profundamente emocional. La banda firma un disco que no pretende dar respuestas, sino abrir heridas, buscar complicidades y retratar un momento cultural marcado por la saturación, la precariedad y la desconexión generacional.

Con una escena cada vez más invisibilizada y unas salas en constante desaparición, Serpent apuesta por la honestidad y la crudeza como forma de resistencia. Desde su discurso punk, arremeten contra el establishment y el absolutismo político-cultural, poniendo el foco en las tensiones que atraviesa el underground actual y en la energía que los empuja a seguir adelante.

Absolutisme Zen golpea tan duro como una verdad.

 Absolutisme Zen es el título de vuestro disco. Dos términos que se me figuran antónimos. ¿Qué intención tiene el título?

Sergi: Bueno no son antónimos directos, pero si enfrentados. Queríamos dar significados nuevos a “Absolutismo” más allá de lo de Luis XIV. Absoluto, verdad absoluta, relato absoluto, control absoluto… Y en el caso de “Zen” pues más que introspección y calma es parálisis ante lo que sucede y como cada vez somos menos sensibles y nos la suda más lo que tenemos al lado, por pura supervivencia.

Ha habido cambios a la hora de trabajar con este disco, pero también ha habido otras que habéis mantenido…

Sergi: Era primordial mover piezas. Queríamos un sonido que reflejara más los papeles dentro de la banda y necesitábamos guitarras más orgánicas y un sonido más natural. Por eso grabamos en el estudio de Marc Bòria (con la ayuda de Xavi Escribano) y las voces en Echo Estudi con Albert Ibarra y luego lo mandamos a mezclar a Santi García, porque sabíamos que sacaría oro de lo que le pasáramos. Y cuando Víctor hizo el máster ya todos contentos.

Fran: Teníamos claro que la mezcla del disco necesitaba el oído de alguien ajeno a la sesión de grabación. Irnos con Santi García fue la decisión natural.

Como dato ‘nerd’, esta vez grabamos las guitarras de forma simultánea. Fuimos tema por tema, completando todas las capas (a veces dos, otras veces cuatro…). Ver y escuchar tres amplificadores de válvulas a la vez en la sala es de las cosas más bonitas que hemos experimentado, ¡jajaja!

Eric: Con los años hemos formado un equipo en el que confiamos plenamente. Xavi ha estado desde el principio en estudio y en directo, y cuando su agenda no lo permitía venían Marc o Albert. La idea era grabar por instrumentos: baterías con Xavi, guitarras con Marc en Terrassa y voces con Albert en Valls, algo que además facilitaba la logística porque Sergi vive en Tarragona. Tuvimos que cambiar el plan porque el estudio de Xavi sufrió inundaciones, pero como todos son colegas, pudimos mantener el calendario grabando las baterías en LaBedoble (el estudio de Marc) con Xavi a los mandos y seguir con el plan hasta las mezclas de Santi. Creo que este reparto ya supone un cambio positivo al implicar a tanta gente con tanto talento.

Antes se publicó el single Mort al Rock Català (2024), situado entre la serie de EPs y Absolutisme Zen. ¿Podría haber surgido como un recordatorio de la existencia de la banda ante la demora en la llegada del nuevo disco?

Sergi: Bueno. el proceso de hacer temas nuevos iba a ser largo y queríamos hacer algo en medio. Si que es verdad que el tema tiene un título provocador porque queríamos que la gente lo escuchara. Porque quizás es uno de los temas con más mensaje que tenemos y además desvela un discurso que llevamos con nosotros y que nos sale incluso en otros temas. De alguna forma queríamos hacer un poco de ruido y denunciar algo que quizás no se señala lo suficiente.

Fran: Hay que tener en cuenta que, aunque la serie de EPs salió en 2022, los temas ya estaban listos desde 2021; eran canciones gestadas casi en pandemia. Después de ese proceso, teníamos una necesidad de volver al estudio y generar material nuevo. Más que un recordatorio estratégico para la audiencia o una obligación, Mort al Rock Català fue una necesidad artística.

Eric: En esa grabación aprovechamos para grabar Five Corporations de Fugazi, que fue publicada en un Hardcore Hits Cancer Vol. 8. Acabo de mirar y si a alguien le interesa quedan copias, y de paso colaboráis con una buena causa.

De los temas que habéis incluido en este disco, habéis dicho que ‘cada tema tiene una única misión y no se desvía del camino’. ¿Hay una intención más crítica o contestataria que en álbumes anteriores?

Sergi: Más que nada a nivel musical. Hemos buscado un pelín más el “por qué” y no hemos querido meter muchos ingredientes o recursos en cada tema. Más bien desnudarlos y dejarlos en conceptos más claros y delimitados. De esta forma todos ellos son una viñeta de un todo, son disfrutables por separado, pero no nos importa que por ejemplo alguien escuche Esbarzer y se lleve la idea de que somos un grupo que no tiene melodía. O un tema rápido como Diners i Abdominals y piensen que somos un grupo de hardcore. En el disco hay de todo por eso nos gustaría que se escuchase entero para que se entienda nuestra identidad como banda.

También habéis comentado que los temas de Absolutisme Zen son más directos, en términos de música, estructura e, incluso métrica. ¿Hay tal vez una búsqueda de lo sencillo para destacar algún cierto tipo de esencia?

Sergi: Sencillamente ha salido así, quizás por la aproximación más madura que te comento en la anterior pregunta. Cuando se ha buscado la tensión se ha llevado al límite y cuando no, pues hemos dejado que fluya. Sabemos que los compases raros son recursos que hemos normalizado en nuestro arsenal, y está guay usarlos más o menos según nos convenga, pero jamás hemos sido un grupo que se base en hacer eso. Así que incluso siendo todo más directo sigue sonando a Serpent por todos los lados.

 Hem buidat la sala ha sido uno de los dos temas elegidos para ser singles de avance por la problemática de cierre de salas de música con ciertas características. ¿Hasta dónde sentís que pueda llevarnos esta situación a una banda de vuestras características? ¿O incluso al resto de la escena?

 Sergi: Este tema apunta a varios motivos. Barcelona no quiere salas ni ruido, y los expats que encarecen todo aún menos; quieren ir a Razz o Apolo y poco más. Por eso las pocas salas pequeñas están llenas de multas, inspecciones y limitadores que arruinan la experiencia. También estamos nosotros, los viejos rockeros, demasiado nostálgicos y cerrados a lo nuevo, más pendientes de encuentros de veteranos que de mantener la curiosidad. Y está el hábito de consumo actual, con una atención de 10 segundos y un bombardeo de contenido absurdo que hace que nada importe. Nuestro disco no ofrece soluciones: muestra heridas y busca complicidades. Aun así, creo que es un ciclo que simplemente tiene que pasar.

Eric: Es un escenario pesimista, pero siguen apareciendo grupos y colectivos que trabajan y hacen cosas. Paradójicamente, todo lo relacionado con el rock genera poco ruido o queda invisibilizado, aunque el underground siempre ha vivido a la sombra de la industria. Aun así, las cosas pueden mejorar, sobre todo en las salas: hay que mantenerlas, conquistar nuevas, facilitar el acceso y, sobre todo, conectar a colectivos de distintas generaciones. Sigue habiendo chavales interesados, y es importante acercar posiciones para aprovechar su energía y la experiencia de los mayores. A veces la barrera generacional impide ver más allá incluso dentro de escenas afines.

Con Himne nacional decapitáis a cualquier tipo de orgullo nacionalista y patriótico, algo que está cogiendo fuerza estos tiempos debido a las circunstancias políticas y sociales…

Sergi: Quiero aclarar que no es una canción antinacionalista, es una canción antifascista. Ya sé que es meterme en camisas de once varas con esto, pero para eso somos punks y decimos las cosas: De formas más o menos violentas siempre se ha intentado enterrar la cultura y el idioma catalán. Y siempre viene de un nacionalismo agresivo y unificador que viene desde fuera y con una herencia muy clara. Pelear contra eso no es necesariamente nacionalismo, es más bien dignidad, amor propio y auto defensa. El problema es cuando empiezas a manejar opciones políticas que te hacen ser exactamente la misma escoria que te agrede. De eso va la canción.

Algo que siempre me ha llamado la atención de Serpent han sido la línea visual de diseño gráfico. Creo que esta vez ha estado encargado a una persona externa ¿Por qué motivo?

Sergi: El disco tiene un componente muy humano y romántico. En una era de IA y falta de imaginación. Nuestra forma de mostrarlo físicamente ha sido tirando de collage. Usando algo que ya existe. Combinándolo de forma que funcione sin saber por qué, se generan todas esas aleatoriedades y acaba surgiendo algo único. Además, es una técnica muy esencial para el punk como movimiento. Buscar la expresión por encima de una técnica pictórica. Por eso le dijimos a Cristina Lavilla que lo hiciera ella y estamos super contentos.

Una vez declarada la muerte al Rock Català ¿A qué le vais a declarar la muerte ahora?

Sergi: Aliança Catalana

Eric: y a sus equivalentes respectivos fuera de nuestras fronteras, a las obras en la vía pública, la Renfe, a los que circulan por el medio de la autopista, a los que hablan en los conciertos y a los que hacen “crowd killing” en los de hardcore (basta ya! con los kung-fu moshers no era suficiente???) …

Fran: La lista es interminable. El algoritmo que decide qué escuchamos, las panaderías Turris, la falta de riesgo en la industria cultural, la obsesión por la inmediatez… Lo bueno es que nos asegura discos de Serpent indefinidamente.

 

Texto: Mario Silvestre 

 

 

 

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