Encuentros

Esplendor Geométrico, llegando allí donde ruido y música se confunden

 

Han pasado ahora casi dos años desde que hablamos con Esplendor Geométrico, aprovechando la edición del disco que editaban entonces Strepitus Rhythmicus (2024) (ver aquí) al que luego seguiría esa recuperación de material antiguo que fue Tarikak (2025). Ahora que anuncian una nueva entrega, nos apresuramos a consultar por la actualidad de una banda inclasificable que lleva explorando infatigablemente la electrónica llevada a lo más extremo, a aquellas regiones en las que la frontera y el ruido se difumina. Siguen incombustibles estirando cada vez más una trayectoria que tuvo su origen en la década de los ochenta. En breve los tienes por estas latitudes en directo una vez más.

No hace todavía un año desde vuestro último trabajo Tarikak. ¿Os imponéis alguna regularidad en Esplendor Geométrico con la edición de discos, giras o manifestaciones de actividad de la banda?

Tarikat no era en realidad nuestro último trabajo, sino una reedición por primera vez en vinilo de un doble CD publicado en los noventa en un sello belga, que incluía además grabaciones realizadas a finales de los ochenta.  No nos imponemos ninguna regularidad en cuanto a ediciones, y en cuanto a los conciertos va más en función de los promotores interesados

Actualízanos por favor vuestras coordenadas geográficas. ¿Habéis cambiado emplazamiento los componentes del grupo? ¿Seguís trabajando a distancia?

Seguimos operando en un eje internacional. Los componentes mantenemos nuestras bases en Tokio, Madrid y Roma. Esta distancia, lejos de ser un obstáculo, es parte de nuestra naturaleza; seguimos trabajando de forma remota, conectando estas tres ciudades.

En los créditos además de mencionar grabaciones en esas tres ciudades, se dice que se trata de una labor desarrollada en un período de tiempo que va desde 2023 hasta 2025. Detalladnos por favor cómo se desarrolló el proyecto.

El Pulso de Acero es el resultado de un proceso de acumulación y filtrado de sonidos registrados entre 2023 y 2025 en nuestras respectivas ubicaciones. No hay una «reunión de estudio» convencional, sino una construcción de ritmos industriales que viajan por la red hasta cristalizar en el álbum.

En vista de las fechas antes mencionadas, entiendo que en El Pulso de Acero: Shinkansen no hay necesariamente un intento de evolución o trabajo de experimentación posterior a lo desarrollado en Strepitus Rhythmicus ¿no? ¿No sois un grupo que se proponga ensayar detalles nuevos en cada disco?

Para nosotros, cada disco es una captura de un estado de energía. No nos imponemos la obligación de «ensayar detalles nuevos» por el simple hecho de cambiar; nuestra esencia es el ritmo y la repetición.

Ya nos preveníais en la última ocasión en la que tuvimos ocasión de hablar que, aunque se pudiera escuchar alguna cuña en vuestras canciones con, por ejemplo, un mensaje tomado de un tren de cercanías, no cabe esperar composiciones conceptuales en vuestros discos o inspiradas en cuestiones concretas. Sin embargo, no me resisto a preguntaros sobre el tren bala japonés que parece estar detrás de la portada, el título de vuestro disco y una de las canciones. ¿Por qué recurrís a este tren en este caso?

Aunque evitamos los discos conceptuales, el Tren Bala japonés (Shinkansen) es el protagonista visual y sonoro de este trabajo. Elegimos este referente por su estética industrial, su velocidad y la precisión rítmica que evoca, elementos que encajan perfectamente con nuestra pulsión sonora. Es una pieza de maquinaria que genera una música por sí misma.

Sois un referente de la electrónica experimental desde hace décadas. ¿Sabéis si habéis conservado a vuestros primeros seguidores? ¿Qué logra despertar Esplendor Geométrico en su audiencia?

Tras décadas de actividad, hemos visto cómo se mantiene un núcleo de seguidores fieles desde los inicios, a los que se suma gente joven interesada en la electrónica más cruda. Lo que despertamos en ellos es una experiencia catártica y rítmica, una liberación a través del ruido extremo.

¿Existe algún límite a la hora de llevar el ruido extremo a coordenadas musicales? ¿Es posible domesticar y convertir en música cualquier sonido por muy molesto que pueda resultar a oídos de un profano? ¿Distinguís si esos ritmos proceden de fuentes naturales o en paisajes urbanos o industriales?

No discriminamos entre fuentes naturales, urbanas o industriales, todo sonido es maleable. Nuestra labor consiste precisamente en «domesticar» el ruido y las frecuencias que para un profano serían molestas, convirtiéndolas en estructuras musicales hipnóticas.

¿Juega el ser humano algún papel en vuestras canciones o los ritmos que generáis? ¿Concebís o imagináis a la persona sumergida en las atmósferas sonoras que componeis?

El ser humano aparece en nuestras composiciones como una pieza más de la maquinaria, a menudo a través de grabaciones incidentales como mensajes de trenes de cercanías. Imaginamos al oyente no como un espectador pasivo, sino como alguien sumergido físicamente en la atmósfera y la presión sonora que generamos.

Leo que tenéis programada la presentación del disco en Barcelona, Valencia y Madrid. ¿Alguna otra ciudad española donde se os pueda ver en vuestra agenda?

Confirmamos que estaremos presentando el disco en Barcelona, Valencia y Madrid. Respecto al resto de la agenda, siempre estamos abiertos a nuevas fechas, pero estas tres ciudades son los pilares de nuestro regreso actual a los escenarios españoles.

Texto: Tomás González Lezana

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contacto: jorge@ruta66.es
Suscripciones: suscripciones@ruta66.es
Consulta el apartado tienda