Hay salas de concierto que acarrean un aura casi mítica, producto tanto de su estructura, condiciones y ubicación, como de un histórico -en cuanto a programaciones- absolutamente envidiable. Del CBGB al Paradiso, del 100 Club a La Cigale y tantos otros, el nombre de un club es, muchas veces, sinónimo de calidad más allá del artista sobre las tablas. Al respecto, si hablamos del antiguo imperio austrohúngaro, una de las referencias ineludibles es el Kino Ebensee, un antiguo cine reconvertido, situado en la pequeña y montañosa localidad homónima.
Y de entre todos los músicos y bandas que han tenido la suerte y el honor de pisar su escenario (y viceversa), Phil Shoenfelt es uno de los más habituales; desde su primera ocasión allí, en 1999, nunca ha faltado a su cita anual con el Kino. Era hora, pues, de dejar constancia grabada de ello; y el resultado, como no podía ser de otro modo, ha sido excelente. Con un set list muy centrado en su álbum de 2010, Paranoia.com, no olvida picar igualmente tanto en joyas cercanas (esa preciosa «Kingdom Come» de su igualmente notorio Cassandra Lied) y proyectos aledaños (Dim Locator y su «Dan The Man From Ampallang»), hasta remontarse más de treinta años atrás para «Charlotte’s Room», piedra de toque en su discografía. Temas todos ellos impregnados tanto de sus valores originales como de la experiencia y madurez acumuladas por un músico que es historia viva del rock europeo de las últimas décadas. Secundado por Johnny J. Junior a la guitarra y la habitual sección rítmica compuesta por Pavel Krtouš y Jarda Kvasnička, por los surcos digitales de Live at The Kino transita su peculiar, personalísimo sonido, compuesto tanto de no wave y post punk como de garage, blues y rock siempre en el filo. Un filo cortante, afiladísimo, por el que nos deslizamos durante nueve temas para terminar la fiesta -declaración de intenciones- con su indiscutible versión de «Open Up and Bleed». Único “pero”, esos diez temas, por lo que significan de brevedad cuando uno, enfrascado en su escucha, quisiera que la cosa siguiera y siguiera. Un mal menor compensado, en cualquier caso, con el estupendo libreto, tamaño cuartilla, que acompaña la no menos sobresaliente edición a cargo de Tiny Global. Un directo, en suma, que resume el aquí y ahora de un Phil Shoenfelt de quien (nos han chivado) esperamos tener noticias en estudio muy pronto.
Eloy Pérez






