
El mundo del country pierde a una de sus figuras más incómodas y carismáticas. David Allan Coe ha fallecido a los 86 años, según han confirmado fuentes cercanas a su entorno tras varios problemas de salud que se habían agravado en los últimos años. El músico murió en un hospital, donde permanecía ingresado, poniendo fin a una trayectoria de casi seis décadas marcada por la rebeldía y la controversia.
Nacido en Akron, Ohio, en 1939, Coe arrastró desde joven una biografía turbulenta, con estancias en reformatorios y prisión que acabarían moldeando tanto su personalidad como su música. Fue precisamente entre rejas donde empezó a escribir canciones, antes de trasladarse a Nashville a finales de los años sesenta para intentar abrirse camino en la industria. Aunque nunca encajó del todo en los márgenes comerciales del género, Coe se convirtió en una pieza clave del llamado outlaw country, ese movimiento que, junto a figuras como Willie Nelson o Waylon Jennings, desafió las reglas de Nashville en los setenta.
A lo largo de su carrera publicó más de cuarenta discos y construyó una base de seguidores fieles, atraídos por su actitud outsider y sus letras directas, a menudo provocadoras. Esa misma actitud también le granjeó polémicas recurrentes, especialmente por el contenido explícito y ofensivo de algunos trabajos paralelos editados en los años setenta y ochenta, así como por su constante enfrentamiento con la industria. DEP
EI






