
El underground también tiene su liturgia, y en León es Acción 2026 vuelve a celebrarse como mandan los cánones: con guitarras rugiendo, vinilos girando y scooters reluciendo bajo el sol leonés.
Del 28 al 30 de mayo, la ciudad se convierte en un pequeño santuario para devotos de la cultura retro y contemporánea gracias al proyecto LEXPLOITATION, impulsado por la Asociación Cultural León Ciudad Púrpura.
En su sexta edición, el festival entra en nueva fase: más compacto, más urbano y con la ambición de seguir tejiendo comunidad. La fusión con LEX DANCE! y la apuesta por espacios abiertos como la Plaza Puerta Castillo refuerzan su vocación de calle, sin perder ese aroma de culto que lo distingue.
El cartel musical mantiene su carácter internacional y heterodoxo. Desde la psicodelia mestiza de Mohama Saz hasta el nervio garajero de Fast Kids, pasando por la elegancia pop de Plastic Family o el tropicalismo salvaje de Vinícius e seu Conjunto Selvagem. La cuota local tampoco falla, con nombres como Hummo y Jesucritler defendiendo el orgullo leonés desde la trinchera psicodélica.

Pero León es Acción es más que conciertos. Hay mercadillo para cazadores de vinilos, sesiones de DJs en formato estrictamente analógico y la ya emblemática LEX RUN!, desfile de Vespas y Lambrettas que convierte la ciudad en una postal sesentera en movimiento.
Todo ello con entrada parcialmente gratuita y el respaldo institucional del Ayuntamiento y la Universidad de León, en un equilibrio entre autogestión y apoyo público que no siempre resulta sencillo y que sería imposible sin la colaboración de buenos amigos de esta casa: Planet Móngogo, El Gran Café, Babylon, Nuevo Café Luna, Discos Lizard, Elektra Comics… Y en tiempos de macrofestivales clónicos, León apuesta por otra cosa: cercanía, identidad y cultura con callo. Y eso, hoy, casi suena a revolución.
Texto: Carlos López







