
INTO THE VOID VINYL LISTENING CLUB
La interacción personal directa entre humanos es uno de los valores añadidos más recurrentes a la hora de ensalzar las ventajas del comercio de proximidad ante la alienación de las plataformas de venta on line o las páginas de mercadeo puro y duro.

Quienes acumulamos algo de experiencia previa al advenimiento de esta era de profilaxis de las relaciones humanas recordamos con cierta nostalgia las horas que nos pasábamos en nuestros negocios de cabecera, argumentando las virtudes de nuestros últimos descubrimientos y buscando el consejo o el chivatazo de nuestra próxima banda favorita.Una parte de ese espíritu de comunidad permanece en Purple Haze, establecimiento palmesano dedicado al tráfico de discos en soporte vinílico, con querencia por el stoner rock y el jazz, sin desatender el espectro del punk o el rock. Su factótum David Oliver (Inca, 1978) ha puesto en marcha el Into The Void Vinyl Listening Club, una suerte de “club de la escucha” en el que los asistentes pueden degustar las excelencias de una pieza seleccionada previamente y después lanzarse a debatir y aportar sus opiniones y experiencias relacionadas con la obra en cuestión.
De momento, ya han celebrado dos aquelarres con las eclécticas excusas del “Master Of Reality” de Black Sabbath, piedra angular del doom metal donde habita el tema que da nombre al club, y el imperecedero “Disintegration” de The Cure y prometen seguir disparando en todas la direcciones con sesiones mensuales dedicadas a Jimi Hendrix, Miles Davis y a cuantos artistas y obras fundamentales (o a reivindicar) soliciten los miembros del club. Por cierto, la pertenencia es gratuita y cuenta con golosas ventajas en forma de descuentos en los discos que ilustren cada sesión, además de acceso a contenidos exclusivos, playlists, recomendaciones y prioridad en reservas de ediciones limitadas. Podréis encontrar más información en su perfil de Instagram Into.The.Void_VLC
Texto: Fermín García






