
Fría tarde de jueves en Montjuïc, aunque los bolos se programen cada vez más pronto, lo cual por otro lado en día laborable es de agradecer. Una vez dentro de la sala, el vaho de nuestra boca se disipó enseguida en el calor del inesperado lleno técnico que consiguió la banda californiana, ayudada por Vecinos, que encendieron el fuego como teloneros. Palabra clave de todo esto: Primavera Sound.
Este importante festival funciona desde hace ya décadas como un mercado propio en la ciudad, con su propia dinámica de bandas, así que desde que Wavves aterrizara en el Fòrum en 2009 hasta este 2026, y con diez elepés publicados, el cuarteto liderado por Nathan Williams ha tenido tiempo y plataforma más que suficiente para granjearse un público fiel en Barcelona. Ese público barcelonés cercano a los cuarenta que aparece y desaparece en las salas de BCN de forma muy selectiva.

Con las primeras notas de “King of the Beach”, que sonó en tercer lugar, quedó claro que la gente se sabía las letras y que iban a corearlas todo el concierto. Festividad colectiva y stage diving desde prácticamente el minuto cero. Comprobamos también que el compás y el estribillo de “Tarantula” saben mucho de baile. Sonó además un tema nuevo, “Bonzo”, cuyo agudo riff de entrada se antoja más contemporáneo.
Confieso que no he seguido demasiado a Wavves, de hecho, solo tengo el disco que publicaron a medias con Cloud Nothings, No Life for Me (Ghost Ramp, 2015), grabación que tiene un sonido sensiblemente diferente al que este combo de cuatro ha ido desplegando. Siento que en el estudio aquellas composiciones de Williams y Dylan Baldi cayeron más del lado estilístico del líder de los de Cleveland -que practica un estilo más noise, si se quiere más cercano al post-punk, como el de “How it’s Gonna Go”-, dentro la querencia melódica de ambas formaciones.
Y confieso asimismo que no había visto a Wavves en directo –al menos no lo recuerdo, quizá estuviese aquella noche de mayo de 2009 en el Pitchfork-, de manera que me sorprendió que su estilo post-grunge sea tan acentuado sobre el escenario, y la verdad es que bordan esa vuelta de tuerca garajera aderezada con melodías surf pop tipo The Beach Boys. Recuerdan mucho a Weezer, que hace poco estuvieron también por aquí.
Texto: Pacus González Centeno
Fotos: Marina Tomás Roch






