
El Let´s Festival sigue siendo uno de los certámenes más importante del extrarradio barcelonés, donde se mezcla apuestas y consagraciones del indie rock, el pop underground y mirando de reojo a la experimentación. La Salamandra ejerce de pista central y salas como Oncle Jack, El Pumarejo o River albergan propuestas más intimistas. Durante todo el mes de marzo, nombres como Sanguijuelas del Guadiana, Buzzcocks, Alizz o Kakkmaddafakka serán algunos de los responsables de que la muestra siga marcando músculo el año en el que cumple dos décadas de existencia.
Para celebrar senda efeméride, un triple cartel muy especial que incluía a Sidonie, Standstill y Dorian. Formaciones muy vinculadas al festival, y en especial, la propia sala Salamandra que ha sido testigo de los primeros pasos, revelación y despegue de las tres bandas.
Standstill llegaban recién doctorados de todo un Auditori de Barcelona y de un madrileño Circo Price, el cariz de la cita los provocó una toma del escenario de una forma mucho más elástica y relajada, pero siempre desde su habitual rigor y mesura. Los barcelonese basaron su set en el fundamental Vivalaguerra – que también sopla veinte velas- hechizando con «¿Por qué me llamas a estas horas?» o «La mirada de los mil metros», dando cera a su maquinaria de esplendor creativo, en forma de capas, matices e intensidades, con ese afán de retorcer todos los estándares del rock, con una dupla rítmica Falkner/Lavado infranqueable, la guitarra de Piti Elvira difuminado horizontes y todo amarrado con las poliédricas letras de Enric Montefusco.
Los poco más de cuarenta y cinco minutos de recital los hizo ser menos expansivos en los desarrollos que en otras ocasiones, pero dejando notables momento en «Cuando» mostrando esa intensidad solo alcanzable por unos cuantos, y como la gente tenía ganas de fiesta, su «Adelante Bonaparte (I)» se cantó como si estuviesen en un festival veraniego.

Apenas una semana después de haberse coronado por partida doble en la sala Apolo, Sidonie salían enchufados con la firme intención de poner patas arribas el Let´s Festival. El trio mantuvo la estructura de su actual gira Catalán Graffiti, presentando composiciones como «Sé» o «Ovni 84», pero tirando de comodines bien engrasados como «Cedé» o «El Incendio», que provocó una de las primeras implosiones de la noche, con el modo interacción total con el público activado, sin dejar de mencionar lo importante que había sido esas tablas para ellos, sirvieron uno de los momentos más álgidos de la velada con la presencia de Belly Hernández de Dorian para protagonizarr el estribillo de «Un día más en la vida», afrontando una recta final con «Carreteras Infinitas», «Fascinado» y un descontrolado «Estáis Aquí», poniendo a prueba la capacidad anaeróbica de la parroquia indie que llenaba el local.

Naturalmente, Dorian se encontraron una audiencia en incipiente ebullición con lo que solo tuvieron que chasquear «Los amigos que perdí» para que se prendiese la mecha. Manteniendo su personal puesta en escena y su estética, repasaron algunas de las tonadas que los han consagrado en el indie pop electrónico estatal, tales como «Verte Amanecer» o «La Tormenta de Arena», siempre marcados por la batuta de Marc Gili y la consistencia rítmica de Bart Sanz, creando una conexión casi mística con una audiencia consciente que sería muy difícil volver a disfrutar de un triple cartel de ese calibre, a una distancia tan corta como permite un club como el Salamandra.
Texto y fotos: Vicente Merino






