Vivos

Nick Waterhouse – Kafe Antzokia, Bilbao

 

Martes de inicio de mes y de vuelta a décadas pasadas, musical y estéticamente hablando. El californiano Nick Waterhouse cerraba su gira por aquí en un Antzoki que presentaba una muy buena entrada siendo martes. Bastante gente, todos muy formalitos (salvo algún vociferante que parecía un paracaidista que había caído de sopetón) y con ganas de escuchar, más que de bailar, el repertorio del californiano.

Un concierto que tuvo su fase suave, con momentos muy latinos, de jazz y de blues suave y seductor, pero también con una vertiente más movida, bailable (lo menos, pero también hubo temas para ello) y con un fondo de rock´n´roll de décadas de esas que añoramos porque las conocemos históricamente pero no las hemos vivido ni en tiempo ni en espacio.

“Is that clear” y la más tranquila “I had Money” abrían la velada, cinco músicos sobre las tablas con un teclista madrileño que le puso fuego a la actuación, pero sobre todo una corista que se metió en el bolsillo a todo el mundo, espectacular cuando tomaba el mando de la letra y con un gran carisma escénico. Hizo suyos varios temas, por ejemplo “(If) You want trouble”, y fue un acompañamiento perfecto a los coros en el resto de un concierto que tuvo dos fases muy definidas. Un inicio lento e intimista (“Medicine” recordó al Chris Isaak más rompecorazones y crepuscular, aunque “Monterey” apalancó un poco) dio paso, gradualmente, a esa parte de show más movida.

Aunque la cosa tampoco daba para brincar como si fuera el baile de fin de curso del instituto, la cosa era más de escuchar tomando el clásico ponche, que nunca supimos qué clase de brebaje era. Mejor rítmicamente que tirando de punteos con su guitarra (ahí flojea Nick) el norteamericano fue calentando al personal con temas como “Katchi”, la oda californiana “B.Santa Ana, 1986” (ahí sí que nos imaginamos estar en una película de aquellas épocas y lugares) o las mejores de la noche, “Some place”, “This is a game” o “LA Turnaround”.

Un bis cortito, con un par de temas, el próximo single en lanzar “Celia Marie” y el final “Song for a winners”, cerró una actuación de poco más de una hora y cuarto. Bien para un concierto entre semana sin telonero, aseado, delicado, movidito por momentos y con un poso retro tan aceptado como esperado. Porque de eso se trata, de disfrutar de un artista que vive en esta época pero que nos hace vivir otras pasadas.

Texto: Michel Ramone

Fotos: Dena Flows

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contacto: jorge@ruta66.es
Suscripciones: suscripciones@ruta66.es
Consulta el apartado tienda