Encuentros

La Chapelle, «la emoción se consigue del esfuerzo, no de las tecnologías»

 

Siempre es posible reinventarse y empezar. En el caso de Erik La Chapelle, su trayectoria es un continuo viaje en furgoneta que alimenta su imaginario. Así, el músico californiano afincado en Alcalá vuelve a dar un paseo en su carrera con Soul Preservation.

 

Un músico californiano, una banda alcalaína, para quien no os conozca, ¿cómo os presentarías? ¿Cuándo surge el proyecto y cómo de La Chapelle?

 Llevo más de dos décadas en España y viviendo principalmente en Alcalá, así que los proyectos que he llevado a cabo con mi música han sido varios y con diferentes nombres. Sin embargo, el formato trío empezó hace más o menos díez años. Pero hace 4 años, se decidió formar la banda conocida como La Chapelle, después de unos años parados por la pandemia.

 Soul Preservation es vuestro disco debut. Sin embargo, tiene en el sonido y en las composiciones la ausencia de ser algo urgente, lo que hace pensar que lleváis más tiempo con la banda, ¿a qué se debe esa madurez en el LP?

 Hmmm, no sabría como distinguir un sonido urgente o no. Lo cierto es que algunas de las canciones se escribieron hace tiempo y han madurado bien. Y con la formación actual han podido ser desarrolladas y plasmadas, y así se pueden considerar como nuevas, incluso para mi, como nunca llegaron a “nacer” en el estudio hasta ahora.

 Un dato curioso es que han pasado dos años desde la grabación en 2023 del álbum hasta que habéis publicado el mismo. ¿Qué ha ocurrido durante ese paréntesis? ¿A qué de debe dicha demora?

 No fue casualidad, sino estrategia promocional. Se ha ido poco a poco sacando singles de los temas del disco para ir ganando presencia constante en el mundo de la música y recordando a la gente que seguimos en existencia, dada la saturación de los medios y las plataformas. Pero, para mi, los discos sí son importantes, y también el orden de los temas y la continuidad de escuchar un concepto en un álbum. Así que me siento muy bien que haya salido el disco completo y en este momento.

Es un trabajo enérgico, pero no estridente ni lleno de artificios. ¿Qué buscabais a la hora de la producción en vuestro sonido?

Buscamos la honestidad musical en el estudio, obviamente aprovechando lo que se puede hacer con los recursos de un estudio y lo que te ofrece un productor, pero sobre todo, quería que el disco tuviera emoción, y en mi opinión eso se consigue principalmente a través del esfuerzo humano y no de las perfecciones que te pueden otorgar la tecnología.

 

Las letras abordan distintos temas, pero es «Shots Across The USA», quizás, una de las más llamativas, en la linea de aquel «American Skin (41 Shots)», ¿debe la música tener un componente social?

Creo que la música no tiene que referirse a nada en concreto, pero puede referirse a todo lo que uno quiere expresar. Cuando un tema social te toca una vena sensible, aunque no tenga un impacto directo en tu vida, es válido como tema de canción en mi opinión. Ver a gente sufrir, ver el racismo institucional, ver la indiferencia de los políticos en cuanto a la venta de armas en EE.UU y los niños escolares siendo tiroteados, pues sí, tarde o temprano, te puede inspirar escribir un tema y motivarte a expresarte una y otra vez sobre el mismo.

Otro de los detalles musicales que sobresalen en las canciones es la guitarra, con una fuerte influencia de John Frusciante, tanto en la forma de tocar como en las melodías, ¿es una de las fuentes de inspiración? ¿Qué otras bandas estaban presentes en la composición?

Pues sí, Frusciante me ha inspirado mucho, y más que nada a partir del disco By The Way, que curiosamente salió el año que llegué a España por primera vez. Me gusta mucho su forma de tocar, porque no tiene ego, no intenta lucir por lucir, y parece que hace lo que considere lo mejor para la canción. Otras bandas que me han influenciado en cuanto al disco son, por ejemplo: Pearl Jam, Dispatch, John Mayer, Soundgarden, Flecha (de la banda Musselman, Alcalaino), Ben Harper, Jeff Buckley, Amos Obasohan (de la banda SouLift) y la guitarra surf en general.

Y, además de lo anterior, el disco se abre con un corte mezcla entre la Creedence Clearwater Revival y el cine noir, ¿es el género cinematográfico una forma para contar vuestras historias?

La verdad es que nunca me han comentado que mi música suene a cine, pero agradezco la reflexión. El género cinematográfico nunca ha formado parte de mis composiciones, porque no soy mucho del cine la verdad.

 En otro extremo encuentra uno «Time», la composición más cañera, y «I Refuse» con ese groove más bailable. ¿Os planteasteis un largo con distintos estilos o simplemente surgió?

La música para mí es un concepto demasiado amplio para encasillarse en un solo género. Los dos temas mencionados nacen en diferentes momentos, pero nacen como todos los temas, por unas mariposas en el estómago que surgen cuando eres capaz de canalizar una emoción a traves de un riff de guitarra. Viertes las emociones en las cuerdas y se empiezan a diseminar y bailar, convirtiéndose en las vibraciones de las notas que se plasman en otro ente, otro ser, que toma forma y alivia la emoción que tenías atrapada dentro de ti. Y cuando el tema se completa con letras, melodías y ritmos que cuadren con esa idea original, ya tienes una canción honesta.

Se ha asociado tu trayectoria, Erik, a la legendaria sala 924 Gilman en Berkeley (California). Por allí pasaron bandas de la escena punk como Green Day, AFI o The Offspring… Por el contrario, el sonido de La Chapelle se mueve por otras ramas del rock. ¿Crees que esto (la referencia) puede despistar a quienes os vayan a conocer?

 

Cuando tocaba en The Gilman, tenía 14 o 15 años. 30 años más tarde, sigo haciendo punk rock, pero como una pequeña parte de todo lo demás que hago. En mi crecimiento y desarrolllo musical he pasado por muchos estilos, y ahora, en un disco como Soul Preservation, he podido empastar todo eso en una obra. La música está abierta siempre a quienes quieren utilizarla como herramienta de expresión, como quieran. Lo mismo el siguiente disco sea acústico, o clásico, ¡o cien por cien punk!

Siguiendo con alguna referencia anterior, en 2010 grabaste tu primer trabajo en solitario, Erik La Chapelle & 3 Guitars, ¿cuánto hereda el actual grupo de ese proyecto o no hay conexión alguna?

Grabé ese disco en solitario con Delirios Babilónicos Producciones y solo usé tres guitarras, como indica el título. Una de las canciones de ese disco es precisamente «Rearview Mirror», el focus track de Soul Preservation, pero en un formato más acústico por supuesto. 3 Guitars tiene otro enfoque, más de baladas íntimas, que son más aptas para la guitarra acústica. Pero la mayoría de mis canciones nacen con la guitarra acústica, por ser lo que toco más en casa.

¿Cuáles son los siguientes pasos? ¿Volveréis al estudio o habrá gira? ¿Qué le daréis a la gente?

Los próximos pasos son: seguir consolidando el proyecto, volver a grabar dentro de un tiempo razonable, tocar en directo lo máximo posible, y, a la gente, le prometo siempre ser honesto musicalmente con ellos.

 

Texto: David Vázquez

 

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