
Referente indiscutible de la escena estatal centrada en los sonidos jamaicanos, Juantxo Skalari lanza nuevo disco y arranca gira. Él mismo nos lo cuenta…
Décadas defendiendo los sonidos jamaicanos… Siendo como eres uno de los veteranos en dicha escena, ¿qué cambios percibes desde que empezaste con Skalariak hasta la actualidad? El ska sigue vigente, ¿goza de buena salud en nuestro país?
Hay que tener en cuenta que cuando comencé con el primer proyecto Skalari (Skalariak), corría el año 1994 y estábamos en pleno auge de la tercera ola del ska a nivel mundial. Si el revival fue a finales de los 70 y principios de los ochenta, con la influencia del punk y aquello que se denominó en Inglaterra como new wave, la era 2 Tone, Specials, Madness… , en los 90 con esa tercera ola el ska se aceleró pero también tomó diferentes caras con diversas influencias de muchos estilos de música (ska más punk, más mestizo, más clásico, más latino….) y además se globalizó. Skalariak nació en aquella época con la influencia del ska mundial de aquellos años. Ahora mismo no sabría decirte en qué época estamos. Pero siento que no es una música que por ejemplo a nivel Estatal tenga mucha cobertura mediática, sí hay bandas, pero en un ámbito más underground que hace años. Ahora bien, hay que tener en cuenta que el ska cumple más de 70 años de historia, que se ha ralentizado y transformado en rocksteady, después reggae, más tarde en dub, en dancehall, que ha influenciado definitivamente para el nacimiento del rap, de la música electrónica, y que el actual reggaetón es parte de la evolución o desevolución de este género, sumando influencia de ritmos y lengua latina, claro. Así que después de decir esto, te respondo, no solo el ska sigue vigente, sino que ha influido en la música moderna, en lo que hoy llamamos rock, definitivamente para ser como lo conocemos hoy, actualmente.
De todos modos, siempre has buscado huir del encorsetamiento, construyendo canciones que fusionan estilos. Rockabilly, rock steady, reggae, incluso pasajes electrónicos… ¿Dónde está el limite y puedes seguir buscando mezclas originales?
A mí me gusta la historia de la música, me gusta hurgar en las influencias, en los orígenes, en toda la amalgama de ritmos que ha desembocado el nacimiento del ska en una isla tan pequeña como Jamaica. Y como no soy ajeno a esa historia, dejo que se plasme dentro de mí para viajar en la composición musical y lírica haya donde me pida el momento vital que vivo. Digamos que las posibilidades son tantas que me libero de toda atadura para expresar una idea determinada en una canción. Además, creo que hay que evolucionar, hay que mirar adelante, hay que seguir aportando novedades a la escena, por el bien de la buena salud de esta y porque en la creatividad es interesante seguir dando nuevos pasos. Ahora bien, también hay que ser conocedor de la historia musical y de vez en cuando mirar tus orígenes y primeras influencias.
¿Sigue siendo Euskadi terreno propicio para este tipo de aventuras musicales? ¿Cómo está la escena local, y con qué otras bandas te identificas actualmente?
Euskal Herria siempre ha sido terreno propicio para todo tipo de aventuras musicales. Lo que sucede es que le ha costado sacudirse aquella época del Rock Radical Vasco. Y el público ha sido poco conocedor de un Ska más allá de lo que se ofrecía en los ochenta o durante los años posteriores. Pero hay bandas interesantes como Skabidean o los veteranos Akatz. Ahora bien, creo que en general la escena ha renunciado a la vertiente más jamaiquina para reconvertirse en bandas de Oi-punk. Esto es un aspecto no solamente de EH, también a nivel europeo. Y esa vertiente más jamaiquina se está potenciando en mayor medida a través de DJs, selectors o Sound Systems…
Para quien no la conozca, ¿puedes presentar a la banda que te acompaña, la siempre solvente La Rude Band?
Los dos veteranos, y además los músicos de toda la historia Skalari con quienes he compartido más tiempo juntos, son Xarli Bass al bajo y Met al saxo tenor. Además, tenemos a Uri Keys, que está a los teclados, piano y que este año con la venida del nuevo disco incluye otro instrumento, el mellotron. Uri Escolano a la trompeta, Marina Planellas al trombón, Pepe Soler a la batería y percu, y por último otro veterano, Carles Serras, a la guitarra. Tod@s son musicazos que están ubicados en diferentes lugares de Cataluña, que es mi residencia actual desde hace más de 20 años.
Justo ahora publicas la segunda entrega de Radical Park, El Tiempo Perdido. ¿Qué la diferencia de la primera parte y en qué se parece?
Bien, a nivel conceptual discográfico Skalari este álbum es un Episodio Segundo. La historia Skalari está dividida en dos partes: la primera la de Skalariak, la segunda (actual) la de Juantxo Skalari & La Rude band. Pero durante las dos épocas he ido construyendo una historia conceptual de diferentes espacios que están conectados entre sí. Lo explico en el libro 30 Años de Kalle. Creo que es algo característico Skalari, en la primera “era” Skalari se realizan diferentes movimientos (creación del Klub, mostrarse en la Kalle, combatir el ghetto) hasta la construcción final de la Ska-Republik. Y ahora, en la segunda era Skalari, desde la llegada a la estación de resistencia (Rude Station) realizamos una exploración de lo que vemos a nuestro alrededor en aquella Ska-Republik fundada. Ahí está la Rudi Records, el Roots Market (mercado cooperativo) y ahora estamos en el Radical Park, cuyo lema fundamental es un espacio para la diversión con conciencia. Bien, hasta ahí en el aspecto discográfico histórico conceptual. Por otro lado, el “Radical Park” se dividió en dos episodios para transmitir ese aire cinematográfico que queríamos añadir en el aspecto conceptual. A nivel sonoro la unión de las canciones del Episodio Uno así como las transiciones entre una y otra, te llevaban por aquel camino de transportarte al Radical Park. Lo que sucede es que con El Tiempo Perdido – Radical Park E2 hemos ido más allá en el aspecto cinematográfico, dando a cada canción un aire más orquestal, utilizando unos arreglos de metales en esa onda, y añadiendo instrumentos especiales como el mellotron. Además, hemos buscado la visualización de una escena para cada canción para transmitir este aspecto. Y se podría decir que ya solo la intro SARRERA X.2 ha sido construida como fuera una sintonía épica de una serie televisiva.

Puede considerarse un álbum prácticamente conceptual ¿Qué mensaje quieres transmitir con sus canciones?
A nivel histórico skalari es un álbum 100% conceptual, por ese aspecto de unión del relato con los anteriores álbumes; eso que te explicaba antes. Pero con este disco también se puede hablar de un disco conceptual individual, separado del resto, porque todas las canciones giran en torno al factor tiempo. Parto de la idea de que vivimos en un momento, dentro de este inicio del Siglo XXI en el que la inmediatez, la rapidez, el stress es parte de nuestro día a día dejándonos llevar por el sistema económico y social que nos arrincona a esto, y que no nos deja apenas tiempo para la reflexión. Pues bien, este disco busca el efecto contrario. Primero porque es un disco que debe escucharse de principio a fin, sin prisas, en un todo uno (a diferencia de lo que hoy manda que son el consumo de singles o cápsulas pequeñas) y por otro lado porque invita a detenerse, a reflexionar, a respirar, a tomarse el “tiempo”, para indagar en presente y futuro, buscando esa respuesta ante un momento en el que está más de moda el pasar de todo, mantenerse al margen, o el alardear de ir por todo lo alto. Por último, decir que también es un álbum inusual porque no lleva ninguna colaboración estelar, algo que también va en contra de los tiempos que corren.
Por cierto, producción de lujo: ¿puedes resumir el proceso de composición y grabación de dichos temas?
Mi idea en este álbum era continuar la evolución musical de los últimos años, pero llevando el universo sonoro a otro nuevo terreno. Aunque la idea es partir del ska, del rock steady y del reggae, este disco nos ha llevado a acercarnos al Soul, al folk o al Rock & Roll. Además, con el hándicap de darle al álbum esa atmosfera cinematográfica de la que te decía antes. El producer Emili Bosch nos ha ayudado mucho en esta labor de renovación sonora, cuidando además los arreglos, los detalles de cada canción como nunca, aunque con la idea fija de mantener la esencia de la banda, la fuerza y de que sonora todo muy real, muy orgánico, sobre todo la voz. Además, el combo junto a Jordi Mora como ingeniero de sonido ha sido increíble, no hay más que oír el mix final.
Justo ahora empiezas una serie de conciertos para presentar en vivo este trabajo, imagino que junto a visitas a tu material más antiguo… ¿Qué puedes contarnos de dicha gira?
Ya hemos comenzado la gira que nos lleva a diferentes salas y festivales del Estado. Dependiendo de la sala o festival haremos una buena combinación entre lo que presentamos este año y el pasado. Pero hay conciertos especiales como el de Vic (La Cabra, 13 marzo) o el de Madrid (Sala But, 20 marzo) a los que les daremos un carácter diferente, donde habrá repertorio extenso, pero donde profundizaremos el nuevo álbum si olvidar los hits imprescindibles de toda la trayectoria skalari. Eso son los conciertos donde siempre les sacamos más jugo. A partir del verano, daremos el salto a Latinoamérica, que en lugares como México, Chile, Costa Rica y Colombia especialmente somos super bienvenidos, aunque siempre solemos probar alguna nueva incursión, algún pueblo o país diferente.
Texto: Alfred Crespo






