
Continua la sangría que está dejando a la ciudad condal huérfana de salas de conciertos de pequeño o mediano aforo. Convertida en un páramo cultural y abonada a la fórmula de los grandes festivales y los conciertos de masas en el Palau Sant Jordi o en el Estadi Olímpic, no cabe duda que la cultura del “yo estuve allí” y la del “no me lo puedo perder” han alterado el orden natural de las cosas.
Turno para La Deskomunal, restaurante y sala de música en vivo del barrio de Sants, que acaba de anunciar que cesará en su actividad a finales del presente 2026, después de alojar unos 1000 conciertos en sus cinco años de existencia.
¿El motivo del cierre? Pues según explican sus gestores es, fundamentalmente, el agotamiento ante el acoso continuo, inspecciones, multas, avisos de cese de actividad, por parte de las autoridades municipales. O la lucha con unos pocos vecinos, concretamente dos, llegando incluso uno de ellos a llamar para quejarse del ruido desde su segunda residencia. Aseguran que a pesar de tener todo en regla, y ejercer una actividad totalmente legal, las fuerzas de sus impulsores se han agotado.
Mientras, Barcellona sigue muriendo de éxito.
MC
Foto: US Rails actuando en La Deskomunal (6-11-2025) – Marina Tomas Roch






