
Ginger Wildheart ha vuelto a demostrar que nunca ha sido un personaje domesticable. El líder de The Wildhearts ha comunicado que padece un linfoma de células del manto, una variante poco común y especialmente agresiva dentro de los cánceres del sistema linfático, y ha decidido no someterse a tratamiento. La noticia se conoció a través de un comunicado de la banda y fue después el propio músico quien dejó clara su postura con un mensaje tan crudo como coherente con su trayectoria, afrontar lo que venga con dignidad, sin dramatismos y sin apartarse de la música.
«Gracias por todos vuestros mensajes de apoyo. No me someteré a ningún tratamiento. He vivido la vida de diez hombres y moriré con dignidad. Todavía me quedan dos o tres años para despedirme de todos. Y seguiré rockeando hasta el último momento. Nada de tristeza, por favor. ¡Solo positivismo! Hay momentos en los que he necesitado el apoyo de la comunidad, y ni los terapeutas, ni los psiquiatras, ni los medicamentos me han ayudado. Y los fans de Wildhearts me han brindado su ayuda. Mucha gente me comenta que la música les ha ayudado. Y es una relación recíproca. Ellos me ayudan muchísimo. La música es la conexión, y es mágica y es real»
Según explicó el grupo, Wildheart ya venía arrastrando fuertes dolores durante la gira británica de diciembre de 2025, aunque eso no le impidió seguir subiendo al escenario y completar aquellos conciertos. Tras varias pruebas médicas, llegó el diagnóstico. Lejos de refugiarse en un discurso lastimero, el británico ha optado por mantener una actitud desafiante y seguir adelante mientras el cuerpo aguante.
De hecho, The Wildhearts mantienen en pie una serie de fechas previstas en Reino Unido durante esta primavera, una señal de que, al menos por ahora, la intención es que el motor siga rugiendo. Toda nuestra fuerza desde aquí.
EI






