
Son una banda que trabaja para convertirse en una referencia sólida del Americana en España, y su nombre no es la primera vez que pasa por estas páginas, The Wild Horses. Con un sonido profundo y auténtico que se nutre de guitarras acústicas y eléctricas, banjo, mandolina, dobros y coros vocales, el grupo ha ido forjando un estilo propio sin perder nunca el pulso a las raíces del rock americano.
Tras años de trayectoria y una discografía que ha ido madurando con cada entrega, The Wild Horses llegan ahora presentando su sexto álbum, The Last Bullet, un trabajo que refleja su pasión por historias intensas, paisajes sonoros vibrantes y una honestidad musical que conecta con el corazón del público. En esta entrevista con Rafa Eagle Eye, exploramos el proceso creativo detrás de este nuevo disco, sus influencias y cómo han visto evolucionar su música a lo largo de los años.
Después de más de una década de trayectoria, ¿cómo ha evolucionado vuestro sonido y vuestra forma de componer hasta llegar a The Last Bullet?
De hecho ¡son casi tres lustros! A grandes rasgos seguimos fieles a nuestros principios, a nuestro sonido (que abarca muchos palos, todos dentro de la Americana, el Rock de raíces, Country, Country-Rock, Tex-Mex, dando mucha importancia a los coros y armonías vocales. Nos hemos puesto especialmente las pilas para este nuevo disco, son 8 temas propios, más una canción de mi admirado Nacho Béjar, que he cambiado un poco la letra para hacerla más «Horses», y una versión en inglés (y llevada a la Americana, claro), del «Resistiré» del Dúo Dinámico, obviamente con la bendición, y hasta sorpresa de los propios autores, que luego la publicaron en sus redes sociales. Una vuelta de tuerca interesante, creo. Todo ello un paso cualitativo para no tener el sambenito de banda de covers.

¿Cómo fue trabajar con Juan Pérez Fajardo en la dirección de vuestro primer videoclip y qué buscabais transmitir visualmente?
Con Juan llevamos años trabajando, tanto fotos como vídeos, aunque no haya tenido gran repercusión. Me parece un absoluto artista, un mago de la luz y el color. El último vídeo hasta la fecha «The Bar of The Brokenhearted», tema compuesto con Javier Vargas, creo que transmite muy bien ese ambiente melancólico de la canción. Además, Juan es un querido amigo
¿Qué significa para vosotros el título The Last Bullet y qué idea central articula el álbum?
Pues parte un poco del hartazgo, de que por mucho que se trabaje, nunca hay el retorno deseado o esperado. Sí, somos (dicen) una “banda de referencia” de la Americana-Country nacional, pero muy pocos bolos nos da eso, y, después de disolver el grupo hace algo más de dos años, y volver a juntarnos ocho meses después tras una llamada de Movistar para tocar en El Edificio Telefónica para la presentación de la última Temporada de Yellowstone, fue cuando me dije “a apretar el culo” y hacer un disco nuevo, y temas propios, y va a ser la última bala, si nada lo remedia … Si no da más de sí, pues se ha intentado ¡nos iremos con la cabeza alta!
Vuestra música combina guitarras acústicas y eléctricas con raíces tradicionales ¿Habéis incorporado nuevos sonidos o instrumentos en este disco?
Realmente poco más se puede añadir cuando ya hemos metido eléctricas, acústicas, mandolina , banjo, pedal steel, fiddle …Pero sí, ahora tenemos un nuevo miembro, Jonathan Colombo, que además del pedal y dobro, toca el lap steel de escándalo. Lo podéis apreciar en el tema «Someone», con un sonido pantanoso a lo ZZ Top. Un lujo.
Desde Americaña hasta este trabajo ¿cuáles han sido las mayores influencias musicales o vitales en la banda?
El elemento común es la entrada y salida constante de miembros, y la supervivencia posterior. Pero también nos ha dado la estabilidad de tener ahora una formación muy sólida, con miembros difícilmente reemplazables. Creo que esta es la mejor formación de todas, y cuando la ocasión lo permite, llegamos a ser 7 músicos sobre el escenario. Musicalmente, el paso adelante ha sido grabar repertorio propio, crecer, y honestamente, creo que con temas de muy alto nivel o eso nos dicen.
¿Cómo ha cambiado la dinámica interna del grupo en el proceso de composición, ensayos y grabaciones?
Para componer generalmente hay un núcleo duro, que somos David Mad Mayer, Juan Carlos Fuguet y yo mismo. Además hay una novedad, hemos tenido dos productores distintos, y creo que se nota. El habitual, nuestro guitarrista desde los comienzo, Juan Carlos Fuguet, y la novedad que ha sido Jose Manuel Moles, músico, productor y autor de largo recorrido, amigo de hace muchos años, y con el que nos hemos entendido muy bien. He compuesto un tema con él que ha quedado genial y, si no es la última bala, sin duda repetiría. Para ensayar, pues al ser tantos es difícil coincidir, se hacen ensayos con los que pueden, y se viene “estudiado” de casa, luego se hace uno o dos ensayos antes de los conciertos.
De cara al futuro, ¿qué objetivos os marcáis como banda después del lanzamiento de The Last Bullet?
Tocar, tocar y tocar … Ese es el objetivo final de grabar, y de todo el esfuerzo que supone. Y si es fuera de España, que ya tenemos algo previsto, mejor. Pero con muchas ganas de tocar por toda la geografía nacional, que estamos convencidos que hacemos música para un amplio espectro de público. No somos una triste banda “de Country” ¡Ni mucho menos!
Eduardo Izquierdo






