Encuentros

Taleres Molina, esto tiene arreglo, jefe!

 

¿Quién no ha tenido que echar mano alguna vez de un taller de confianza? El trío mallorquín Talleres Molina cumple a la perfección con los preceptos de la siempre huidiza Santísima Trinidad de las soluciones de proximidad: su álbum de debut “Allegro Ma Non Troppo” (Espora 2025) es un trabajo bueno, bonito y, en el buen sentido, barato. Julio Molina, Gabi Martos y Nando Ros (a la sazón y respectivamente voz y guitarra, batería y bajo) nos reciben en la terraza de un bar de barrio palmesano:

Sois una escisión de Urtain, una banda de rock alternativo con una trayectoria sólida ¿A qué atribuís el nacimiento de este nuevo proyecto?

Para nosotros, Talleres Molina es una vía complementaria a Urtain. Queríamos recuperar esa chispa que hace que la ilusión y la frescura sigan vivas en una banda. No sabemos si atribuirlo a la crisis de los 50, pero en cualquier caso, da un poco igual: queríamos desdramatizar y que la química y la energía que nos impulsaron originalmente volvieran a surgir

Leo en vuestra bio que con Talleres Molina “queríais dar salida a las urgentes y atribuladas composiciones de tres minutos en las que no hay sitio para solos instrumentales, grandilocuencias o alardes técnicos, solo soluciones rápidas, efectivas y concisas a los problemas musicales de hoy en día” (sic). ¿Cuáles son esos problemas?

En nuestra opinión, un excesivo academicismo o formalismo al componer un tema y ejecutarlo puede resultar un problema. No queremos sonar aleccionadores ni sofisticados, porque eso aburre; queremos divertir y que la gente lo pase bien en nuestros conciertos. Lo mismo que todo lo contrario: un exceso de simplicidad (en cuanto a vacío de contenido) no nos parece buena idea. El reguetón, por ejemplo, no nos parece buena idea, aunque reconocemos que tiene la irreverencia que ha perdido el rock en estos días

¿Pensáis que es el punk de nuestra época?

En cuanto que irrita a los padres, desde luego

He podido comprobar que la mezcla de temas propios y versiones (The Cure o Depeche Mode adaptados al español, entre otros) que dispensáis en directo es muy energética… e imprevisible

Sí, mucha gente reconoce los originales que adaptamos a nuestro estilo… y a menudo les pillamos por sorpresa. La idea es sonar con una mezcla de guitarras calientes y ritmos más fríos y agresivos. Un poco como lo que hicieron las bandas de referencia del indie en España a principios de los 90, cuando ya no era movida madrileña, pero aún no había llegado la ola del pop indie. Lagartija Nick, Surfing Bichos, Mercromina… esa es nuestra idea. Que sea enérgico, pero también bailable.

Reconozco que cuando os escuché haciendo la de Mecano, me quedé un poco con el culo torcido

¡Ja! Y no eres el único: en algún concierto ha venido alguien a reconocer que estaba bailando el tema y cuando se ha dado cuenta de que era de Mecano con lo que estaba enredado le ha dado un poco de vergüenza rockera… pero que igualmente lo había disfrutado

-Supongo que Ana Torroja y los hermanos Cano no son una de vuestras bandas de cabecera, precisamente

¡Qué va! No nos gustan nada, ni ahora ni antes… pero ser músicos con experiencia nos permite darnos cuenta de cuándo una canción está bien hecha y también de cómo adaptarla al estilo que pretendemos sonar. Y esa adaptación también podría entenderse como una manera de decirles a los autores “¿Veis? La canción era buena… pero la tocabais mal”

Habéis hablado de desdramatizar, usáis el humor (sin chascarrillos) en vuestras letras, sonáis menos envarados… ¿estáis en vuestro mejor momento?

Lo que es seguro es que estamos en un punto en el que sentimos que, musicalmente, podemos hacer lo que nos dé la gana: tenemos nuestras profesiones con las que nos ganamos la vida y la música debe ser un extra motivador. No vivimos con la presión de tener que cumplir con las expectativas de la industria. Recordamos una anécdota en la que, siendo Urtain, coincidimos en el cartel con un artista muy consolidado, con un volumen de negocio importante, pero que estaba algo quemado. Ese hombre nos dijo: “No sabéis la suerte que tenéis de poder seguir haciendo lo que os gusta sin tener que pensar que hay 22 familias dependiendo de vuestras decisiones”. Eso es lo que pretendemos conservar: el amor y la pasión por lo que estamos haciendo. Cuando ya no sea divertido, lo dejaremos.

Entonces, esto que se lee en vuestra bio de que tenéis fecha de disolución prevista para el 27 de noviembre de 2027 a las 23:30h ¿es rigurosamente cierto?

¡Jajajaja! ¡A saber! Lo mismo hacemos una gira de despedida de quince años de duración. O lanzamos una antología de obras completas de nuestro único álbum ¡O hacemos una banda tributo a Talleres Molina!

Texto: Fermín García

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Contacto: jorge@ruta66.es
Suscripciones: suscripciones@ruta66.es
Consulta el apartado tienda